Proteínas procedentes de la leche para descontaminar agua

Crean un superfiltro de proteínas que puede recuperar, además, el oro que incorporan los dispositivos electrónicos.

Se trata de una membrana fabricada con dos materiales fáciles de conseguir: carbón activo y proteínas procedentes de la leche. Estas últimas son desnaturalizadas y convertidas en fibras de amiloides, el mismo tipo de proteínas que causan estragos en los cerebros de los afectados por el alzhéimer y que aquí se redimen cumpliendo una misión benefactora.

Los expertos del ETH han comprobado cómo aguas completamente turbias recuperaban su prístina transparencia tras filtrarlas con su “membrana mágica”. Las fibras de proteína amiloide, por ejemplo, atrapaban el 99,5% de las partículas de mercurio y el 99,4% del uranio disuelto en el líquido contaminado. También absorben con porcentajes de éxito similares plomo, paladio o fósforo-32, sustancia radiactiva presente en terapias anticancerígenas. Y a un coste bajísimo: aproximadamente un dólar por cada mil litros de agua tratada.

Pero el interés económico del nuevo filtro proteínico puede ser mayor, ya que es capaz de reciclar las partículas de oro que incorporan muchos aparatos electrónicos. Mezzenga calcula que el beneficio obtenido por su membrana cuando se usa para recuperar el dorado metal es 200 veces superior a lo que cuesta fabricarla. Todo ventajas.

 

Foto: Raffaele Mezzenga (derecha) examina el nuevo filtro en el ETH de Zúrich.

Etiquetas: innovaciónmaterialesmedio ambientetecnología

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar