El peligro silencioso del gas radón

¿Cómo detectarlo y medirlo desde el móvil?

El peligro silencioso del gas radón

El radón es un gas radioactivo de origen natural, altamente tóxico. Proviene de la descomposición del radio y el uranio, presentes en la corteza terrestre. Los subsuelos graníticos son los más propensos a tener concentraciones altas, aunque también puede encontrarse en el agua. El radón tiende a moverse hacia arriba pasando al aire, donde este se disuelve.

En los últimos años la forma tan hermética en la que se concebían las construcciones ha multiplicado su proliferación, ya que con el fin de ahorrar costes de climatización, el radón no puede salir del hogar si éste penetra por el subsuelo.

Se trata de un peligro real: un enemigo que, aunque silencioso, es responsable de entre el 3% y el 14% del cáncer de pulmón en el mundo. La Organización Mundial de la Salud, lo sitúa como el segundo factor de riesgo, sólo por debajo del tabaquismo, en el desarrollo de esta grave enfermedad.

Según la tabla de Mendeleiv, pertenece a la familia de los gases nobles.

Aunque en una porción muy pequeña, puede estar presente en el aire que respiramos, y su mayor peligro radica en que es incoloro, inodoro e insípido, a la vez que muy soluble en el agua. Por lo que resulta indetectable a los sentidos humanos.

Desde la UE  se han dado cuenta del peligro que supone el gas radón para nuestra salud; por ello, a partir del 2018 será obligatorio acatar una serie de medidas para intentar solucionar este grave problema. El primer paso, es la detección precoz del radón, ya sea en viviendas o lugares de trabajo.

 

Detectores de radón

Hoy en día existen empresas y universidades que se dedican a esta tarea profesionalmente. Basta con ponerse en contacto con ellas para solicitar un análisis. Tomarán como referencia varios puntos de la vivienda. Sin embargo, un propietario individual puede adquirir su propio medidor de radón, para comprobar los niveles y la evolución del gas radón, sin necesidad de contratar a un servicio externo. Muchos de estos detectores de radón permiten ver la cantidad acumulada en el aire desde fuera de casa, gracias a la sincronización vía Wi-Fi y el uso de aplicaciones Smartphone.

Las nuevas tecnologías han permitido desarrollar aparatos de medición específicos que resultan bastante económicos. Están concebidos para uso particular, por lo que suelen tener un diseño sencillo, manejable y portátil para poder situarlo en las diferentes zonas de las casas durante un tiempo prologando,  y así poder ofrecer diferentes estadísticas, a corto y a largo plazo, sobre la acumulación del radón en el ambiente. La concentración de radón en una estancia determinada puede sufrir diversas fluctuaciones, por lo se recomienda un período de medición mínimo, al menos durante unos 3 meses.

El gas radón puede estar presente en nuestras casas debido a factores como los materiales de construcción, el tipo de suelo en la que está situada o el suministro de aguas.

Es fundamental llevar a cabo una serie de rutinas de prevención para mantener a raya a este mortífero gas, tales como airear con frecuencia las estancias. En las casas donde la presencia de radón es más alta, sería conveniente realizar algunas obras como: mantener los desagüe sellados, recubrir las paredes con materiales impermeables, así como instalar extractores de aire en zonas como el sótano para expulsar el radón al exterior.

El problema sigue ahí, y es necesario concienciarse de los graves problemas que puede acarrear a nuestra salud, por eso se recomienda el uso de medidores de radón, las medidas de prevención, así como establecer protocolos a la hora de levantar nuevas edificaciones.

Más información en: masqueapple.com

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