El 'milagro' de los Andes y el instinto de supervivencia

El 13 de octubre de 1971, un avión uruguayo con 45 personas a bordo se estrelló contra un risco en los Andes. Los 16 supervivientes pasaron 72 días aislados entre la nieve y el frío.


Unos lo calificaron de milagro, otros solo vieron la tragedia. El accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en los Andes es uno de esos eventos que acaban por convertirse en fenómeno mundial y que, en su momento, hicieron que miles de personas fijaran su mirada en la televisión para conocer la última hora de lo ocurrido. La historia de esos 16 jóvenes jugadores de rugby, que se marcharon dispuestos a jugar un partido y vieron cómo su vida cambiaba para siempre, es uno de esos ejemplos de superación, compañerismo y espíritu de lucha. Una lucha con uñas y dientes para poder sobrevivir.

De las 45 personas que viajaban a bordo del avión Fairchild, 12 murieron en el acto por el impacto contra las montañas y otras 17 personas por las heridas, la falta de alimentos o las durísimas condiciones en las que se encontraban (se llegaron a alcanzar temperaturas de hasta -40ºC). Los 16 supervivientes restantes tuvieron entonces que ser conscientes de la situación en que se encontraban y trabajar juntos para que todos pudieran salir de allí vivos. Los días pasaban y los equipos de rescate no aparecían, y la necesidad de sobrevivir les hizo llegar a la situación de alimentarse de los cadáveres de sus compañeros fallecidos.

Mientras que la sociedad suele recordarles (y, en algunos casos, criticarles) por este hecho, la historia es mucho más amplia que el morboso asunto del canibalismo forzado y parece difícil juzgar o echar nada en cara si uno no se pone en una situación como esa. Los propios supervivientes han declarado numerosas veces que la verdadera historia que ellos vivieron fue una de compañerismo y solidaridad en la que tuvieron que trabajar juntos para poder sobrevivir. Nando Parrado y Roberto Canessa se arriesgaron a salir al exterior e intentar contactar con alguien que pudiera ayudarles. La caminata duró 11 días pero sirvió para que les hallaran y los 16 supervivientes pudieran volver a casa tras 72 días perdidos en las montañas.

En 1993, el director de cine Frank Marshall estrenó la película ‘¡Viven!basada en el libro de Paul Piers Read. Aunque tuvo buena acogida entre la crítica y el público y contaba con actores tan célebres como Ethan Hawke o John Malkovich, los supervivientes siempre comentaron que era una "versión Disney" bastante pobre a lo que vivieron, ya que la dureza de las situaciones a las que tuvieron que hacer frente estaba muy por encima de lo mostrado.