JOSEP DEL HOYO

Josep del Hoyo fue médico rural y presentador de espacios de divulgación en televisión. Hoy es ornitólogo, y lo es desde que se levanta hasta que se acuesta, de manera íntegra, apasionada y total. Suya es la idea de crear una editorial dedicada a la naturaleza, Lynx Edicions, y también la de diseñar una obra magna que reúna en 16 libros de gran formato las 9.774 especies de aves que existen en el planeta: el ya legendario Handbook of the Birds of the World, la Biblia de la ornitología mundial. De este trabajo universal escrito en inglés que acaba de llegar a su ecuador, se ha llegado a decir que es "la mejor obra sobre las aves jamás realizada, contando todas las que se realicen en el futuro".
Del Hoyo sonríe con mal disimulada satisfacción. Se rasca la barba, abre sus agotados ojos y cuenta que su obra tiene suscriptores en 151 países, que han tardado 13 años en lanzar los siete primeros volúmenes, que la comunidad científica internacional ha tenido que rendirse ante un trabajo realizado en España... Sólo se detiene para observar pájaros: "mira, mira, éstos son grupos de golondrinas que siguen migrando. Ayer las estaba siguiendo un alcotán".

El padre del Handbook nació en Barcelona hace 48 años y con apenas 24 inició un recorrido de 13 meses de duración por 15 países africanos. Desde entonces, ha viajado por todo el mundo siguiendo el rastro de los pájaros, visitando 81 países y observando 5.887 especies de aves, aproximadamente un 60 por 100 de todas las que pueblan el planeta. Un sofisticado programa informático acumula y ordena toda esa información que ha recopilado y que ha terminado siendo básica para el conocimiento de determinadas especies. "En una ocasión hice una observación de un nido de una especie muy rara de chotacabras en la isla La Española", recuerda Del Hoyo. "Tomé mis notas y ya en Barcelona las pasé al ordenador. Tiempo después nos dimos cuenta de que nadie conocía las características de este pájaro, y que nadie había visto jamás su nido. Mis datos habían resultado fundamentales".

-¿Las aves son la puerta de entrada a la naturaleza?
-Sin duda. Los humanos sentimos una gran atracción hacia ellas: vuelan y son los animales que podemos ver con más facilidad en el campo. En un día de excursión podemos contemplar más de 60 especies diferentes, mientras que, muy posiblemente, no nos encontremos con ningún mamífero. Ellas nos abren el camino.

-Un gran viajero y ornitólogo como usted tendrá perfectamente asumido el gran papel de las aves como indicadores del estado de conservación del planeta.
-Son víctimas inocentes e inmediatas de los crímenes contra la naturaleza. De hecho, preparo mis viajes en función de la urgencia de conservación de los territorios. Primero procuro visitar las zonas más amenazadas, como las selvas tropicales, consciente de que dentro de muy poco será tarde para ver determinadas especies de estos hábitats. Filipinas, por ejemplo, está siendo destruida a una velocidad tan brutal que dentro de muy poco tiempo no quedará nada. Si no hubiera visitado ese archipiélago hace algunos años habría perdido la ocasión de contemplar, por ejemplo, las últimas grandes águilas filipinas.


-Todas sus observaciones y sus conocimientos procura aprovecharlos para que el Handbook of the Birds of the World sea aún mejor. Tuvo una gran idea cuando pensó en la gran guía de aves del mundo...
-Yo tenía cientos de libros y guías de aves de todos los continentes, pero ninguno las agrupaba todas. Encontré muchas razones para no acometer una obra tan desmesurada, pero también pensé que había que intentarlo y busqué a dos socios: el empresario Ramón Mascort y el ornitólogo Jordi Sargatall. Comenzamos a trabajar; contactamos con biólogos, dibujantes, fotógrafos y editores. Reunimos más de 20.000 fotografías y 7.000 artículos científicos. Visitamos un centenar de museos y zoológicos de todo el mundo. Tres años después publicamos el primer tomo, dedicado a anátidas y avestruces.

-El éxito del Handbook de las aves ha sido tan espectacular que ya están preparando una obra similar donde estarán todos los mamíferos...
-Efectivamente, el Handbook of the Mammals of the World ya se encuentra en fase de pruebas. Encargamos el capítulo de los félidos, los gatos, a los expertos más importantes del mundo, y hemos recibido los textos y la selección fotográfica. Para las láminas estamos desarrollando un sistema nuevo totalmente realizado por ordenador. Pinturas computerizadas que dan una calidad extraordinaria. Es un sistema mucho más rápido, que permite aprovechar mejor la documentación, escanear imágenes... Serán seis u ocho volúmenes, en función de si a los pequeños mamíferos (roedores, murciélagos e insectívoros) les vamos a dar o no el mismo trato que al resto. Pero, a nivel de aficionados, los mamíferos no son tan populares como las aves, y muy posiblemente tendremos problemas de financiación. Estamos negociando con entidades del calibre del Smithsonian Institution de Washington que quieren colaborar en el proyecto.

-¿Es su último gran proyecto?
-¡No! El Handbook de aves debe seguir vivo incluso cuando esté acabado, adaptándose a las nuevas tecnologías. Además, estamos preparando The Internet Bird Collection, una idea que nos parece revolucionaria. Podríamos decir que es un museo de aves vivas. Y que completará de alguna manera el Handbook, que no puede tener ni vídeos ni grabaciones de sonido. Hemos comenzado con vídeos grabados con las modernas cámaras digitales. La página web será un banco en el que la gente deposite sus trabajos. Nosotros los ordenaremos y clasificaremos para que resulten útiles y accesibles a todo el mundo... y de forma gratuita.


Unas currucas chirrían sobre nuestras cabezas e interrumpen el reposado discurso del pajarero. Su canto recuerda a Del Hoyo otra más de sus nuevas creaciones: la edición bilingüe de Arte de pájaros, un libro de poemas de otro naturalista ilustre llamado Pablo Neruda. La obra incluye los poemas en los que el poeta y premio Nobel chileno refleja su pasión por las aves, y 37 láminas de grandes dibujantes que ilustran las especies representadas en los textos. Entre estos últimos está, cómo no, el favorito de Del Hoyo:

?Yo, poeta popular,

provinciano, pajarero,

fui por el mundo buscando la vida:

pájaro a pájaro conocí la tierra:

reconocí donde volaba el fuego:

la precipitación de la energía

y mi interés quedó premiado

porque aunque nadie me pagó por eso

recibí aquellas alas en el alma

y la inmovilidad no me detuvo?.

 

Javier Pérez de Albéniz

Esta entrevista fue publicada en noviembre de 2002, en el número 258 de MUY Interesante.