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Isaac Asimov: de la ciencia-ficción a la divulgación histórica

El popular autor Isaac Asimov no solo se dedicó a escribir ciencia-ficción. También fue un famoso divulgador histórico y científico.

Isaac Asimov continúa siendo uno de los escritores de ciencia-ficción más influyentes y populares del siglo XX. Leído y amado por series como la Saga de la Fundación y Robot, su obra inmensa se compone de centenares de libros, artículos y relatos que siguen reeditándose. Algunas de sus narraciones incluso han servido de inspiración para crear episodios de series como “Love, Death + Robots” y películas como “El hombre bicentenario” (1999) y “Yo, robot” (2004).
Licenciado en química, Asimov no se quedó recluido en sus mundos de ficción. Además de hacerse cargo de la columna científica mensual en la revista The Magazine of Fantasy and Science Fiction, mientras escribía sus narraciones sobre la relación entre lo humano y lo extrahumano, también se dedicó a la divulgación en una amplia serie de disciplinas científicas y humanísticas, desde las matemáticas y las ciencias del universo hasta la historia. De hecho, su interés por la historia, las humanidades y la sociología está muy presente en su obra de ficción. El concepto de psicohistoria que creó y popularizó en la saga Fundación, por ejemplo, se caracteriza por ser una ciencia multidisciplinar que permite prever las tendencias de comportamiento de grupos humanos especialmente grandes.
El interés de Asimov por la mitología y la historia se remonta a la infancia. En su autobiografía Yo, Asimov, el escritor recuerda sus primeras lecturas al respecto y, en especial, Los dioses celosos de Gertrude Atherton y el impacto que la imagen de Alcibíades le produjo. Fue tal amor por la disciplina histórica que incluso pensó en graduarse en la materia. Aunque luego abandonó esta idea y prefirió decantarse por la química, Asimov nunca dejó de lado la historia. Incluso en sus textos de ficción, Asimov plantea los temas narrativos como la historia de un mundo alternativo o del futuro, en el que tienen cabida lo político y lo sociológico. El autor incluso llegó a reconocer que el ensayo de Edward Gibbon Historia de la caída del Imperio Romano le sirvió para pergeñar la serie del Imperio Galáctico.
Imagen: Wikicommons

Cerámica griegaImagen: Wikicommons

A pesar de este amor por la historia, Asimov tardó en decidirse a escribir ensayos en la materia. No fue hasta que la editorial Houghton Mifflin, con la que había publicado otros libros de divulgación, le propuso publicar algún volumen de temática histórica que Asimov se lanzó a este campo. El primer título que propuso fue La cometa que ganó la revolución (1963), un volumen que exploraba los experimentos con la electricidad de Benjamin Franklin y el impacto que tuvieron sus descubrimientos en la Revolución Americana. A partir de ese primer ensayo y siempre con la intención de divulgar la historia entre el público joven, a lo largo de los 60 y los 70 Asimov escribió más de una docena de libros sobre una gran variedad temas. También produjo ensayos centrados en el vocabulario de los mitos y de libros de la Biblia como Génesis y Éxodo, e historias de disciplinas científicas como la matemática y la biología.
Publicado en 1965, Los griegos fue su primer volumen de historia antigua. Le siguieron otros sobre Roma, como La república romana, que abordaba el período temporal desde la fundación de Roma hasta la toma de poder de Augusto en el 29 a.C., y El imperio romano. El oriente mediterráneo también atrajo su atención y desgranó aspectos de sus culturas en volúmenes como Los egipcios, El Próximo Oriente o La tierra de Canaán, un libro sobre la historia de Israel. Incluso llegó a componer una Guía de la Biblia de Asimov, una obra monumental de más de 1200 páginas, y La cronología del mundo de Asimov, compilación de eventos, personajes y logros más relevantes desde la creación del universo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Asimov eligió los experimentos de Benjamin Franklin con la electricidad como tema para su primera obra de divulgación histórica. Imagen: Wikicommons

Benjamin FranklinAsimov eligió los experimentos de Benjamin Franklin con la electricidad como tema para su primera obra de divulgación histórica. Imagen: Wikicommons

Junto a temáticas de la antigüedad, Asimov trató aspectos de la historia medieval en Constantinopla: El imperio olvidado y La alta Edad Media: las edades oscuras. También escribió obras sobre el nacimiento de algunos estados occidentales en libros como La formación de Inglaterra, La formación de Francia y El nacimiento de los Estados Unidos.
La historia que Asimov propone en sus libros es una historia factual, más centrada en los eventos que en los procesos, lo que explica en parte la rapidez con la que Asimov era capaz de producir ensayos. Su tendencia a no citar las fuentes de las que toma la información y a seleccionar los datos según criterios personales le han valido críticas negativas. Su estilo sencillo y fluido, por el contrario, contribuyó a popularizar su obra divulgativa.
Referencias
Asimov, I. 1994. I, Asimov: A Memoir. Nueva York: Doubleday.
Asimov, I. 2011. Los griegos. Traducción de Néstor Míguez. Madrid: Alianza Editorial.
Asimov, I. 2012. El nacimiento de los Estados Unidos (1763-1816). Traducción de Néstor Míguez. Madrid: Alianza Editorial.
Ingersoll, E.A. et al. 1987. A Conversation with Isaac Asimov. Science Fiction Studies, 14(1): 68-77.

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