Muy Interesante

El diario Renia Spiegel, la Anna Frank polaca

Renia Spiegel fue una adolescente polaca judía que reflejó en las páginas de su diario el horror del Holocausto

“¿Por qué decidí empezar mi diario hoy? ¿Pasó algo importante? ¿He descubierto que mis amigos llevan sus propios diarios? ¡No! Solo quiero un amigo. Quiero a alguien con quien pueda hablar sobre mis preocupaciones y alegrías diarias. Ningún humano podría ser ese tipo de amigo y por eso he decidido buscar un confidente en forma de diario”. Así comienza su diario Renia Spiegel, una joven polaca judía que vivió su adolescencia al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
Tres años más tarde, el novio de Renia, que había tratado de salvarla de los alemanes escribía las últimas líneas del diario: “¡Tres tiros! ¡Tres vidas perdidas! Sucedió anoche a las 22:30. El destino decidió quitarme a mis seres queridos. Mi vida se acabó. Todo lo que oigo son disparos, disparos, disparos ... Querida Renusia, el último capítulo de tu diario está completo”.
Cuando Renia comenzó el diario tenía 14 años, y vivía con sus abuelos en Przemysl, una pequeña ciudad del sur de Polonia, mientras su madre y su hermana de 8 años vivían en Varsovia, donde trataban de impulsar la carrera como actriz de la pequeña de la familia, que era conocida como la Shirley Temple polaca. En el verano de 1939, cuando la URSS y Alemania se repartieron Polonia, las dos hermanas se encontraban en Przemysl con sus abuelos, mientras que su madre quedó atrapada en Varsovia y el padre acabaría desapareciendo durante la guerra.
Renia Spiegel con su madre y su hermana. 1935

Renia Spiegel con su madre y su hermana. 1935Renia Spiegel con su madre y su hermana. 1935

Diario de una adolescente

El diario de Renia es capaz de combinar las inquietudes propias de una adolescente: los relatos apasionados con su novio, sus primeros besos, sus primeras noches juntos, la excitación que siente, la ilusión de las primeras veces… Con pasajes en los que cuenta el horror que estaba viviendo, la invasión soviética, las primeras deportaciones a Siberia, la guerra, la invasión nazi, las humillaciones que sufre por ser judía, la obligación de llevar el brazalete, la vida en el gueto, el inmenso dolor por estar lejos de su madre, y el pavor cuando comienzan los asesinatos en masa de los nazis.
Renia había comenzado una relación con Zygmunt Schwarzer, un joven hijo de un médico judío que trabajaba para la resistencia. El 14 de julio de 1942, los alemanes establecieron el gueto judío en Przemysl y obligaron a todos los judíos a trasladarse allí. Diez días más tarde se emitieron 5.000 permisos de trabajo por los que había que pagar para no ser deportado.
Por sus labores en la resistencia polaca, Zygmunt logró esconder a sus padres y a su novia Renia en un ático, mientras que había conseguido sacar del gueto a Ariana, la hermana pequeña de Renia. Durante la segunda quincena de julio, Zygmunt se desvive por conseguir los permisos de trabajo para salvar a sus seres queridos. Sin embargo, a finales de mes, algún informante anónimo avisa a los alemanes del escondite de Renia y los padres de Zygmunt, y el 30 de julio, la joven, de 18 años, fue asesinada en una calle de Przemysl junto a los padres de su novio.
Zygmunt había conseguido salvar a la pequeña Ariana y tiempo después se pudo reencontrar con su madre en Varsovia. Ambas terminaron emigrando a Estados Unidos en 1946, gracias al tesón de la madre.
Por su parte, Zygmunt fue capturado y obligado a realizar trabajos forzados en los campos de Auschwitz, Sachsenhausen y Landsberg. Según contó él mismo más tarde, el tristemente célebre médico Josef Mengele, conocido por sus experimentos con humanos, lo examinó y lo dejó vivir. Como a muchos supervivientes de los campos del horror nazis, el hecho de haberse salvado le acabaría atormentando durante los últimos años de su vida.
Zygmunt se sentía culpable y se preguntaba por qué él había corrido esa suerte.
Él también se mudó a Estados Unidos y en algún momento de la década de los años 50, le entregó el diario a la madre de Renia que decidió guardarlo. En abril de 1989, Zygmunt visitó a Ariana, entonces con el nombre de Elizabeth, y escribió unas líneas en el diario: “Estoy con la hermana de Renusia [...] “Este vínculo de sangre es todo lo que me queda.
Hace 41 años que perdí a Renusia… Gracias a Renia me enamoré por primera vez en mi vida, profunda y sinceramente. Y ella me amaba de una manera extraordinaria, sobrenatural e increíblemente apasionada”. En 2012 fue descubierto por la hija de Ariana, Alexandra, y en 2019 fue publicado por primera vez en inglés.

La ventana a un mundo en constante cambio

Muy Interesante

Recibe nuestra revista en tu casa desde 39 euros al año

Suscríbete
Suscripciones a Muy Interesante
tracking