Muy Interesante

El Señor de los anillos soviético: Khraniteli

En el año 1991 se produjo en la URSS una versión de El señor de los anillos con una producción amateur que ha cautivado a los fans de la saga

Mucho antes de que Peter Jackson rodara la trilogía de ‘El señor de los anillos’ que acumuló 17 premios Oscar, en la Unión Soviética se produjo una adaptación de la obra de Tolkien que fue redescubierta el año pasado y subida íntegramente a Youtube.
Khraniteli (Guarnianes, en ruso), es una película del año 1991 producida para televisión que según explica The Guardian solo se emitió una vez en la Unión Soviética. La cinta se basa en el primero de los libros de la trilogía de Tolkien ‘La comunidad del anillo’. 
Tras pasar 30 años desaparecida, 5TV, sucesora de Leningrad Televisión, la rescató a finales de marzo de 2021. En unas semanas, el vídeo de acumuló millones de visitas y miles de reacciones a través de las redes sociales.
La producción es un maravilloso delirio con todos los elementos de una obra de teatro escolar: falsas barbas postizas que se detectan a kilómetros y que según el plano parecen encoger o alargarse, rostros exageradamente maquillados que con el efecto del calor parecen derretirse, calvas postizas perfectamente reconocibles, atrezzo barato sacado del parque más cercano, y pomposos vestidos que apuntan a haber sido reutilizados de alguna función de época.
Mención especial merecen los efectos especiales de la producción soviética. Hace dos décadas, el mundo se maravilló con la plasmación en la pantalla de los mundos y seres que Tolkien había imaginado y las tres adaptaciones de Jackson consiguieron el Oscar de mejores efectos visuales, y en dos de ellas el de mejor maquillaje. En el caso soviético se quedaron algo lejos…
Khraniteli tiene un gran problema llamado croma. El uso de la pantalla verde para generar efectos y escenarios deja escenas mal recortadas y perspectivas que no se ajustan al tamaño de los personajes. Además, la mala iluminación hace que el efecto croma no se llegue a generar completamente y las siluetas de los personajes aparece recortada o rodeada de un halo verde.
Pero la cinta no tiene reparos en repetir una y otra vez el recurso de la pantalla verde. E igual que algunas de las últimas superproducciones incluyen escenas para mostrar el músculo de la posproducción, el director de Khraniteli se recreó haciendo desaparecer a Gollum poniéndose y quitándose el Anillo Único.
Otro de los motivos que causan carcajadas es la nefasta integración de los diferentes tipos de escenarios. La combinación de planos en exteriores, con las escenas en interiores y con las que que se utiliza el croma generan la sensación de estar viendo tres películas distintas. También resulta bastante llamativo cómo intentan solventar situaciones como los distintos tipos de tamaño de cada raza, los momentos de persecuciones con los actores corriendo en el sitio, o la insuperable escena de Gollum nadando.
Sin salir del todo de los efectos especiales, si hubo un personaje que marcó una época en la historia del celuloide fue precisamente Gollum. Durante años, la frase “Es mío, es mi tesoro” se convirtió en muletilla que llegó a saturar después de ver todas las parodias posibles en cualquier serie de televisión. En la obra de Jackson, la creación de este personaje supuso todo un avance técnico con la participación del actor Andy Serkis que dio voz y movimientos a este oscuro ser. El ingente trabajo de postproducción con captación de movimientos, moldeado de esculturas y generación de la imagen a través de ordenador, fue todo un descubrimiento en su momento. Ciertamente, los avances de los últimos años han superado a los de principio de los 2000 y revisitando la trilogía de Jackson, Gollum parece en muchas escenas incrustado con una aplicación barata de realidad aumentada. Este problema no lo tiene Khraniteli, puesto que el Gollum del metraje soviético es una persona de carne y hueso con la cara pintada de verde, con unos guantes que simulan garras y unos harapos también en verde que continuamente se recortan con el uso del croma. Para mostrar el lado siniestro del personaje, el actor se contonea sinuosamente en una especie de baile que acompaña con una sonrisa y unos gruñidos y carcajadas malévolas descoordinadas con el movimiento de la boca del actor.
Todo este plantel está conducido por un desconcertante narrador barbudo y con gafas que mira directamente a cámara para introducirnos las escenas. La película está llena de hallazgos que cambian la historia de Tolkien y con adaptaciones de personajes que suponen toda una sorpresa para el espectador como el caso del elfo Légolas, interpretado por una mujer
La más descacharrante de las innovaciones de la cinta soviética fue el malvado Ojo de Sauron, un primerísimo plano al ojo de uno de los actores. Solo por los planos de la pupila marrón moviéndose de un lado para otro, la película merece ser vista por todos los amantes de la saga.

La ventana a un mundo en constante cambio

Muy Interesante

Recibe nuestra revista en tu casa desde 39 euros al año

Suscríbete
Suscripciones a Muy Interesante
tracking