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¿Fue la fortaleza de Monte Adir el origen de Israel?

Una fortaleza de la Edad del Hierro hallada en la Alta Galilea podría revelar aspectos significativos sobre la formación del antiguo reino de Israel.

El bastión del Monte Adir se emplaza en una región montañosa, en las cumbres del monte que ha servido para darle nombre. Desde allí, se percibe una vista panorámica que domina todo el territorio y que lo debió convertir en un punto geoestratégico importante en el pasado.
Un dato significativo ha puesto en jaque a los investigadores: la fortaleza se eleva en una región inhóspita, poco propicia para la agricultura y que, en la antigüedad, fue transitada sobre todo por nómadas. La presencia de una fortificación de estas características, por lo tanto, no parece corresponderse con lo que se conocía de la zona y el período histórico hasta el momento. ¿Qué función pudo tener una construcción fortificada de estas características en un área tan poco poblada?

El Monte Adir: ¿centro de un imperio o un mero poder local?

Poblaciones nómadas en torno a Jesusalén según el cuadro de Charles Théodore Frère

Frère JerusalénPoblaciones nómadas en torno a Jesusalén según el cuadro de Charles Théodore Frère

Aunque el baluarte de 2500 m2 se descubrió en la década de los 70 en el curso de unas obras, a lo largo de las décadas se le ha prestado poca atención académica. En un primer momento, se dató grosso modo entre los inicios de la Edad del Hierro, en torno al siglo XII a.C., y el período de la dinastía de la Casa de Omri de siglo IX a.C. Este fue un momento histórico de disgregación y enfrentamientos entre poderes locales en los que la población ocupó asentamientos de pequeño tamaño. La formación de los reinos de Israel y Judá, además, se sitúan alrededor del siglo IX a.C., esto es, en un momento posterior a la construcción de la fortaleza. Resultaba llamativo, por tanto, que un fuerte de estas características se hubiese construido allí en un momento histórico en el que no existían poderes políticos fuertes en la zona.
Los recientes estudios realizados por el equipo de Hayah Katz, Yuval Goren y Yarden Pagelson han puesto solución a esto. Frente a la interpretación de que podría haber sido el centro de un pequeño imperio, el grupo de arqueólogos ha propuesto una interpretación distinta. La fortaleza habría constituido el núcleo de un poder local, surgido en el clima de las luchas entre los diversos poderes regionales. La fortaleza del Monte Adir, por tanto, habría sido un centro administrativo fortificado perteneciente a una jefatura local y no una potencia militarmente dominante en la región.

Los principales hallazgos arqueológicos del Monte Adir

Ánfora fenicia. Imagen: Wikicommons

Ánfora feniciaÁnfora fenicia. Imagen: Wikicommons

La construcción del fuerte se habría llevado a cabo en un momento inestable tras el colapso de la Edad del Bronce Final que afectó al Próximo Oriente, el Mediterráneo oriental y las zonas balcánicas y caucásicas. Coincidió con la implosión del poder hitita en Anatolia y con un importante debilitamiento de Egipto, mientras que las poblaciones fenicias experimentaron un auge en el comercio del Mediterráneo.
En este contexto de pérdida de autoridad internacional y de disgregación de los grandes poderes que habían regido los equilibrios políticos en el Mediterráneo oriental, habrían surgido fuerzas que operaban a un nivel local modesto. Algunas de estas fuerzas prosperarán hasta convertirse en reinos; otras, sin embargo, desaparecerán. De hecho, el poder instalado en el Monte Adir no debió sobrevivir más de un siglo, especialmente con el surgimiento de poderes cada vez más fortalecidos como la ciudad fenicia de Tiro en el oeste, Israel y Aramea en el este.
Un estudio minucioso de los restos de cerámica encontrado en el sitio ha permitido datar la fortaleza entre el 1150 y el 1000 a.C., en coincidencia con el período de asentamiento y antes de la formación del reino de Israel. En el emplazamiento, se han encontrado restos de cerámica chipriota y fenicia, procedente de la costa libanesa, lo que demuestra la existencia de contactos comerciales mediterráneos. A pesar de esto, la mayoría de los recipientes cerámicos del yacimiento son de factura local.
El equipo de trabajo hipotetiza que los pobladores de la fortaleza habrían pertenecido a las poblaciones nómadas y seminómadas que ocuparon el territorio durante la Edad del Bronce. Entre los habitantes de la fortaleza, también se habrían asentado poblaciones procedentes de las ciudades que colapsaron tras el final del Bronce. No hay presencia de niveles de destrucción en el yacimiento, por lo que se supone que la población terminó por abandonar el lugar, quizás en coincidencia con la recuperación económica y la formación de los primeros poderes fuertes en la zona. Es probable que los habitantes de la fortaleza de Monte Adir acabaran por abandonar este paraje desierto en favor de áreas urbanas más prósperas.
Referencias
Schuster, R. 2022. Iron Age Fort in the Middle of Nowhere Sheds Light on Israel’s ‘Dark Age’. Haaretz (acceso: 08/03/2022).
Pagelson et al. 2022. The Geopolitics of the Upper Galilee at the Dawn of the Iron Age: A Petrographic Study of Mt. Adir. Archaeological and Anthropological Sciences 14(2). DOI: 10.1007/s12520-021-01462-6

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