Muy Interesante

Reyes adictos al sexo

¿Cuántos conoces? Hoy hacemos un repaso por los monarcas y nobles más promiscuos de la historia.

Se entiende por adicción aquella dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el propio equilibrio psíquico del individuo, así como la afición extrema a alguien o algo. En este caso, la adicción al sexo, también conocida “donjuanismo”, tiende por norma general a practicar sexo perentorio y es un tipo de dependencia que hemos visto en muchos personajes a lo largo de la historia.
La conducta se realiza de forma repetitiva y con frecuencia tiene una naturaleza compulsiva. Siempre con un único objetivo: practicar sexo. Como se produce una activación directa general del sistema de recompensa cerebral, ha podido llegar a socavar la voluntad de reyes que han descuidado incluso su mandato por tener que obedecer a esos impulsos completamente incontrolables.
Si a eso le sumamos una personalidad con poco autocontrol, tenemos a un monarca más predispuesto o inclinado a desarrollar una posible adicción al sexo.
¿Qué provoca que una persona se vuelva adicta al sexo? Sea noble o no, las causas son muy variadas pero todas ellas tienen aspectos en común como por ejemplo, formar parte de una familia desestructuada o problemática, haber sufrido abusos en la infancia o incluso la propia personalidad del rey o reina marca el camino al desarrollo de este tipo de adicción.
Muchos famosos de nuestra época actual han afirmado haber luchado contra la adicción sexual y, según la Asociación Estadounidense para el Matrimonio y la Terapia Familiar, muchos de ellos han perdido sus matrimonios por las tentaciones que les ofrece su intensa vida. Tal es el caso de personajes como el rapero Kanye West, el actor Colin Farrell, el también actor Michael Douglas, el humorista y actor Russell Brand, la cantante y modelo Lindsay Lohan, el actor Rob Lowe, la modelo y actriz Amber Smith o el actor David Duchovny.

Sin embargo, la historia está plagada de monarcas que han sentido este apetito sexual desmedido que fue reconocido como trastorno mental en 1983 y que puede venir acompañado de conflictos neuróticos, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, estructuras masoquistas, ansiedad, manipulación, baja empatía y personalidad narcisista o depresión.

Hoy nos centramos en ellos.

La ventana a un mundo en constante cambio

Muy Interesante

Recibe nuestra revista en tu casa desde 39 euros al año

Suscríbete
Suscripciones a Muy Interesante
tracking