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Grandes escritoras de la historia

Repasamos a las autoras más importantes de toda la historia: su vida, obras y cómo influyeron en la cultura y la sociedad.

Desde que surgió la escritura y comenzó a desarrollarse se ha convertido en una de las herramientas más utilizadas y poderosas del ser humano. No solo sirve para dejar constancia de hechos y datos, sino que también permite plasmar los pensamientos, dudas e historias que nacen en la mente de las personas y, en muchos casos, mueren si no se les deja respirar. De esta inquietud y necesidad nace la figura del escritor, un oficio artesanal en el que hombres y mujeres ilustres han destacado a lo largo de los siglos.
Si nos centramos en estas segundas, la lista de grandes autoras que han dejado su legado literario para la posteridad es amplia e interesante. Curiosamente, la literatura es uno de los campos en los que las mujeres tenían la oportunidad de entrar y desarrollar su talento con cierta libertad, aunque esto solía venir de un primer rechazo derivado de su sexo que se veía frenado al encontrarse con un talento que lo sobrepasaba. Mientras que a unas se les daban los medios e incluso se les animaba a fomentar su trabajo como autora (véase la lejana Murasaki Shikibu, la incomparable Cristina de Pizán o la brillante Emilia Pardo Bazán), otras se veían obligadas a utilizar seudónimos para ocultar su identidad (Charlotte Bronttë lo hizo) o a soportar el rechazo y las críticas de la sociedad de su tiempo (véase a la inconformista Simone de Beauvoir, quien hizo oídos sordos y vivió la vida que quiso).
Al igual que ocurre en el ámbito de la ciencia, por ejemplo, las escritoras fueron consiguiendo su propio hueco en la profesión que querían realizar a base de esfuerzo y perseverancia. Demostraron la calidad de su trabajo con sus obras y la capacidad de no solo destacar, sino convertirse en las autoras más icónicas de su tiempo por encima de cualquier otro. Sus historias personales, al igual que muchos de sus textos, son una sucesión de pruebas que consiguieron superar o que las llevaron hasta un triste final.
Para conmemorarlas y recordar tanto su trabajo como su vida, presentamos esta galería de grandes escritoras de la historia y unas cuantas lecturas recomendadas con las que empezar a conocer su obra.

Día de las escritoras

Enheduanna (2285-2250 a.C.)

Enheduanna fue una suma sacerdotisa acadia que vivió entre el 2285 y el 2250 antes de Cristo. Su padre era Sargón I, primer rey capaz de reunir bajo su control a todas las ciudades estado de la Alta y Baja Mesopotamia y colocó a su hija como máxima autoridad del templo de Nanna en la ciudad de Ur. Nanna era una de las principales deidades y esto hizo de Enheduanna una figura influyente y poderosa tanto en el ámbito religioso como en el político.Enheduanna es una de las primeras mujeres de cuyo nombre y circunstancias se tiene constancia y la autora más antigua de la historia. Su obra se componía de poemas y cantos religiosos de los que solo se conservan 42 composiciones, algunas de ellas en parte autobiográficas.Lectura recomendada: Nin-Me-Sar-Ra.

Murasaki Shikibu (970-1016)

Hija de Fujiwara-no-Tametoki, uno de los hombres más poderosos de su tiempo, Murasaki Shikibu es la autora más destacada del periodo Heian y una de las más conocidas de la historia de Japón. El contexto histórico y social en el que vivió le permitió recibir una educación exquisita y codearse con las más altas cúpulas de la corte imperial. El periodo Heian buscaba resaltar la elegancia, la belleza y la fugacidad de las cosas a través del arte y pocos ejemplos son tan significativos como los textos de Shikibu.Como dama de honor de la emperatriz Akiko, Murasaki Shikibu se introdujo de lleno en la vida de la capital imperial y supo plasmar las convenciones y particularidades sociales en su obra más conocida: El viaje de Genji (Genji monogatari). Esta extensísima obra, considerada la primera novela de la historia, narra las aventuras y amoríos de un joven príncipe.Lectura recomendada: El viaje de Genji.

Cristina de Pizán (1364-1430)

Nacida en Venecia pero viviendo en la corte francesa desde muy pequeña, Cristina de Pizán recibió una educación excepcional para la época y que se solía reservar para los hombres. Su pasión por la literatura despertó al tener acceso a la Biblioteca Real del Palacio del Louvre y pronto destacó como escritora por su ingenio y facilidad de palabra. La muerte de su padre y de su marido hicieron que tuviera que buscar nuevas formas de mantenerse y por ello decidió dedicarse a la escritura.Su poemario Cien Baladas cosechó grandes éxitos tanto en Francia como en Inglaterra y le permitió recuperar su estatus económico y social previo. Este hecho, el que viviese de las ganancias que le otorgaban sus textos, la convierte en la primera escritora profesional de la historia. Cristina de Pizán aprovechó esta situación para criticar los comportamientos misóginos de la sociedad.Lectura recomendada: La ciudad de las damas.

Santa Teresa de Jesús (1515-1582)

El interés de Santa Teresa por la religión y las novelas de caballería se manifestó desde niña. No sería hasta 1535 cuando se da cuenta de que su verdadera vocación pasa por el convento e ingresa en la Encarnación. Con el paso de los años su fervor religioso aumentaría, así como su severidad a la hora de querer cumplir sus deberes, y comenzaría a padecer visiones y experiencias místicas que inspirarían su obra. A esta afición por las letras se suma la fundación de conventos (17 a lo largo de su vida) como principal misión.Casi todos sus textos surgen por orden o sugerencia de sus superiores eclesiásticos, que la animan a contar sus enseñanzas y visiones. A pesar de la autocensura que Santa Teresa se imponía y a la estrecha vigilancia a la que se veía sometida por la Inquisición, la religiosa se ha convertido en una de las autoras más destacadas de la literatura religiosa española junto a San Juan de la Cruz y Fray Luis de León.Lectura recomendada: El libro de la vida.

Jane Austen (1775-1817)

Jane Austen puede presumir de ser una de las pocas autoras cuyas novelas resultan tan universales que nunca han sido descatalogadas de ninguna editorial. Nacida en la rectoría de Steventon en el seno de una familia de la burguesía agraria o rural, fue educada por su padre y tuvo una vida tranquila con puntuales viajes por Inglaterra que, generalmente, le servían como inspiración para sus escritos. Si bien Jane Austen escribió durante toda su vida, los primeros borradores los hizo en la década de 1790 y fue a partir de 1809, cuando la familia se mudó a Chawton, cuando encontró la tranquilidad necesaria para publicar sus obras.Las obras de Austen son un ácido retrato de la apacible vida que llevaba la burguesía campestre de su tiempo, la que ella misma vivió. Utilizando esta como fondo, presenta historias y tramas entretenidas y atemporales con un tono irónico propio. Sentido y Sensibilidad, su archiconocida Orgullo y Prejuicio, Mansfield Park o Persuasión son algunas de sus novelas más importantes.Lectura recomendada: Orgullo y Prejuicio.

Mary Shelley (1797-1851)

Mary Shelley era hija de la filósofa y también escritora Mary Wollstonecraft y del periodista William Godwin. Fue criada por su padre después de que su madre muriera tras el embarazo y estuvo en contacto con la élite intelectual de la época y esto le hizo tener una mentalidad abierta. Su vida estuvo plagada de tantos éxitos profesionales como varapalos sentimentales (la muerte de su marido y de sus hijos llegaron a afectarle profundamente).Su obra más conocida, Frankenstein o el Moderno Prometeo, se considera el inicio de la novela de ciencia ficción y una de las obras más populares de la literatura universal. Otros textos de Mary Shelley, como Mathilda o Falkner, trataban temas como el suicidio o el incesto y resultaban verdaderamente novedosas para la época.Lectura recomendada: El último hombre.

Emily y Charlotte Brontë (1818-1848 y 1816-1855)

La carrera literaria de las hermanas Emily y Charlotte Brontë surgió tanto de forma conjunta como por separado. Desde la muerte de su madre en 1821, las hermanas Brontë tuvieron una vida apartada en la casa de campo de su tía hasta que viajaron a Bruselas en 1842, donde vivieron poco tiempo. Desde niñas escribieron relatos fantásticos y poemas pero las obras por las que son más reconocidas las hicieron en solitario. La única novela publicada por Emily fue Cumbres Borrascosas aunque le bastó para consagrarla como una autora universal. Por su parte, la obra más importante de Charlotte fue Jane Eyre pero otros textos como Shirley o El profesor también tuvieron éxito.Por desgracia, tanto Emily como Charlotte murieron muy jóvenes por tuberculosis.Lectura recomendada: Cumbres Borrascosas y Jane Eyre.

Emily Dickinson (1830-1886)

Nacida en Amherst, Massachusetts, recibió una estricta educación calvinista que se oponía a su escepticismo natural. Decidió aislarse del mundo exterior y de la vida social desde muy joven, manteniendo correspondencia solo con algunos de sus conocidos y llevándola a una introspección que volcó en su poesía. Desde la década de 1860, abandonó el estilo de lírica típico de la época y desarrolló una poesía intimista, sentimental y profunda.Lo más curioso es que, en vida, solo se publicaron 5 poemas suyos y no fue hasta años después de su muerte cuando los más de 1.800 textos líricos que había compuesto salieron a la luz y conquistaron a la crítica y al público, convirtiéndola en una de las grandes poetisas de los Estados unidos junto a Walt Whitman o Edgar Allan Poe.Lectura recomendada: cualquiera de sus poemas es una buena opción.

Rosalía de Castro (1837-1885)

La figura de Rosalía de Castro ha pasado a la historia como una de las grandes poetisas del siglo XIX español. Era hija ilegítima de una hidalga venida a menos y de un sacerdote, hecho que marcó profundamente su personalidad junto a sus constantes viajes. Su carrera literaria comienza en 1857, cuando publica La flor y recibe críticas muy positivas de quien sería su futuro marido entre otros. Su estilo, sobre todo el de su poesía, denotaba ansiedad e inquietud y los textos que escribía pasaban de la crítica social más pura a las dudas metafísicas y el distanciamiento con la realidad.Dentro de su amplia carrera, Cantares gallegos y Follas novas marcan el renacimiento de la literatura gallega, que llevaba prácticamente desaparecido desde un siglo atrás. Mientras que el primero era una oda a su tierra natal, a su gente y a sus costumbres (además de una denuncia contra la explotación de los segadores gallegos; el segundo se presenta como una reflexión intimista sobre la muerte y la soledad.Lectura recomendada: El caballero de las botas azules.

Emilia Pardo Bazán (1851-1921)

Apodada ‘la Condesa’, Emilia Pardo Bazán es una de las escritoras españolas más destacadas del siglo XIX y madre del movimiento naturalista. Natural de A Coruña (Galicia), la buena posición de su familia le permitió recibir una buena educación y viajar por toda Europa, por lo que llegó a tener una visión muy crítica con los problemas de España que se vio reflejada en sus textos. Su viva inteligencia y su curiosidad natural hicieron de ella una auténtica erudita que hablaba varios idiomas y cuya opinión política era escuchada en los círculos más selectos. Sobre todo se destaca su férrea defensa de la causa feminista y la independencia e igualdad de la mujer.Como escritora, fue especialmente incisiva en el uso del costumbrismo para destacar los problemas del país y proponer soluciones. Dentro de su estilo naturalista, llevó las propiedades y características del realismo hasta el extremo. Entre sus obras más conocidas se destacan Los pazos de Ulloa, La madre naturaleza y La cuestión palpitante, en la que se posicionaba a favor de la corriente naturalista francesa.Lectura recomendada: La cuestión palpitante.

Virginia Woolf (1882-1941)

Junto a Franz Kafka y James Joyce, Virginia Woolf fue una de las principales promotoras de la literatura moderna. Como novelista, Woolf demostró tener un dominio absoluto sobre el espacio y el tiempo narrativos; buscaba alejarse del amoldamiento de los personajes a la trama y prefirió centrarse en la profundidad de estos y del ambiente a través de descripciones detalladas. Especialmente llamativo resulta su empeño en plasmar el flujo de pensamiento de sus protagonistas como una acción derivada del subconsciente, igual que ocurre en la vida real. Sus obras más conocidas son La señora Dalloway, Alfaro y Las olas.Virginia Woolf también ha pasado a la historia por su papel como defensora del feminismo, que llevó a cabo sobre todo en sus ensayos y en el que denunció la condición e identidad de la mujer así como su relación con la literatura y el arte (la cual trató en profundidad en La habitación propia). Virginia Woolf padecía un trastorno bipolar que la llevó a suicidarse en 1941, arrojándose al río Ouse con los bolsillos llenos de piedras.Lectura recomendada: La habitación propia.

Agatha Christie (1890-1976)

Agatha Christie, maestra de las novelas de suspense y misterio es la autora más vendida de la historia. Fue la lectura de autores como Wilkie Collins o Arthur Conan Doyle lo que despertó definitivamente su interés por la lectura e hizo que se lanzase a escribir sus primeras novelas policiacas. En su primera obra, El misterioso caso de Styles, introdujo al pintoresco detective que protagonizaría gran parte de su trabajo: Hércules Poirot. Mientras que su vida tuvo altibajos y épocas malas, su carrera no hizo más que subir encadenando un éxito tras otro.Obras tan conocidas como Asesinato en el Orient Express, La ratonera o Muerte en el Nilo han sido adaptadas innumerables veces a todos los medios y formatos y han convertido a Agatha Christie en la autora más vendida de la historia, justo después de William Shakespeare y la Biblia.Lectura recomendada: Diez negritos.

Margaret Mitchell (1900-1949)

Al igual que pasó con Emily Brontë, Margaret Mitchell es uno de esos casos en los que a la primera va la vencida. La afición de su familia por la historia y la posición de su padre como presidente de la Sociedad de Historia de Atlanta hicieron que se interesara desde muy pequeña por el pasado de su lugar de nacimiento. Aunque comenzó estudios en medicina, los abandonó tras la muerte de su madre y regresó a la casa paterna para encargarse de ella.La única novela que Margaret Mitchell publicó en vida fue Lo que el viento se llevó, una historia de amor y superación protagonizada por la eterna Scarlett O’Hara y con la Guerra de Secesión Estadounidense de fondo. El éxito fue tal que se convirtió en uno de los primeros casos de best-seller del siglo XX, fue premiada con un premio Pulitzer y se llevó al cine en 1937. Mitchell murió en 1949 en un accidente de tráfico y, de forma póstuma, en 1996 se publicó una segunda novela titulada Laysen, la isla perdida.Lectura recomendada: Lo que el viento se llevó.

Simone de Beauvoir (1908-1986)

Simone de Beauvoir fue escritora, filósofa, profesora y feminista. A pesar de provenir de una familia profundamente religiosa y haber sido educada en colegios católicos, se declaró atea en su juventud y mantuvo este pensamiento durante el resto de su vida. Se licenció en 1929 en Letras con especialización en Filosofía y pronto se convirtió en una de las grandes representantes del existencialismo. A lo largo de su vida compaginó su trabajo como profesora, su papel en el debate filosófico y su labor de escritora y ensayista. En todas estas facetas distintas plasmó sus principios: ateísmo, comunismo, existencialismo y feminismo. Precisamente sobre este último punto desarrolló numerosos e interesantes trabajos que son considerados como los cimientos del movimiento feminista en la actualidad.Simone de Beauvoir fue criticada por la sociedad de su tiempo debido a su estilo de vida, pero en la actualidad es considerada un modelo de mujer independiente y libre.Lectura recomendada: El segundo sexo.

Gloria Fuertes (1917-1998)

La española Gloria Fuertes se dedicó a la poesía y a los cuentos infantiles y en ambos estilos destacó como grandísima autora. Curiosamente, la primera vez que usó una máquina de escribir fue en un trabajo que desempeñaba mecanografiando direcciones postales en sobres para ayudar a su familia. En 1935 publicó sus primeros poemas y hasta la década de 1950 tuvo que compaginar la escritura con un trabajo de secretaria y otro de redactora. Pero con la aparición del Postismo (movimiento poético) su trabajo se fue haciendo cada vez más conocido e importante.Desde los 70 a la poesía añadió los cuentos infantiles y su participación en programas de televisión como Un globo, dos globos, tres globos a la poesía. Galardonada tanto en el ámbito nacional como en el internacional, Gloria Fuertes pervive en el recuerdo de los jóvenes y adultos que disfrutaron con sus textos.Lectura recomendada: El libro de Gloria Fuertes.

Isabel Allende (1942- )

Isabel Allende es una de las autoras latinoamericanas más distinguidas y leídas de finales del siglo XX. Educada en instituciones anglosajonas, ha dedicado su vida profesional a labores humanitarias y a la literatura. Este primer aspecto tomó un nuevo rumbo en 1992 cuando, tras la muerte de su hija Paula, creó una “fundación caritativa dedicada a la protección y al empoderamiento de mujeres y niñas”. Esta labor solidaria, sumada a su trabajo como escritora, le ha valido numerosos reconocimientos internacionales.El éxito de Allende como autora llegó con su primer libro, La casa de los espíritus, y ha continuado en los más de 20 títulos que ha publicado desde entonces y entre los que se destacan Eva Luna, Paula o El amante japonés. La autora peruana ha vendido más de 74 millones de ejemplares, sus libros han sido traducidos a 42 idiomas y La casa de los espíritus cuenta con su propia versión cinematográfica.Lectura recomendada: De amor y de sombra.

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