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Clases de historia con los Monty Python

Repasamos las lecciones de historia que aprendimos en las películas, espectáculos y sketches del mítico grupo cómico británico.

Se dice que el humor es un signo de inteligencia y tal vez sea cierto cuando incluso un pensador de la talla de Aristóteles le dedicó más de un párrafo en su Poética. Cada momento histórico entiende el humor de una manera distinta y cada país tiene su forma de hacer humor y gastar bromas, algo que va con el tipo de sociedad y cultura que es. Si miramos hacia las islas británicas, pocos ejemplos de humor hay que destaquen tanto como los Monty Python.
Esta formación teatral estaba formada por Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin. Sus miembros ya tenían experiencia previa en el mundo del espectáculo y de la comedia pero fue en 1969 cuando tuvieron su gran estreno como grupo cómico. Con el programa Monty Python Flying Circus, en el que entrevistaban a personajes famosos, hablaban de la actualidad y parodiaban situaciones históricas, nació una leyenda. El éxito fue inmediato y la cálida acogida traspasó las fronteras británicas, extendiendo la fama de los Python al resto del mundo y permitiéndoles ampliar también su abanico de actividad.
Después de su serie de televisión, los espectáculos teatrales, libros y discos llegó su salto a la gran pantalla. Aunque en 1971 lanzaron And Now for Something Completely Different, un largometraje compuesto por los mejores sketches de su Flying Circus, su primera película de verdad fue Los Caballeros de la Mesa Cuadrada (Monty Python and the Holy Grail), una película de bajo presupuesto financiada por ellos mismos en la que parodiaban las aventuras y desventuras del rey Arturo y sus caballeros mientras buscaban el grial.
La película triunfó y abrió las puertas a su siguiente gran trabajo, La vida de Brian. En este segundo largometraje (que financió el ex-Beatle George Harrison) era una inteligentísima reinterpretación de la vida de Jesús en un judío cualquiera que vivió la misma época. Las productoras que se habían negado a apoyar el proyecto porque no le veían futuro se sorprendieron al descubrir que La vida de Brian fue un éxito tanto en taquilla como entre los críticos. Con todo, no estuvo falta de polémica al ser considerada “herética” por algunos sectores de la sociedad. La última película de los Monty Python fue El sentido de la vida (1983), en la que repasaban la historia de Inglaterra… a su manera.
El grupo se disolvió poco tiempo después del estreno de su última película y sus miembros sufrieron un duro golpe con la prematura muerte de Graham Chapman (1989) a causa de un cáncer. Si bien es cierto que se han vuelto a juntar en contadas ocasiones, los Monty Python son un ejemplo magistral de humor sin complejos, crítico e ingenioso a la vez que absurdo. Para ellos, el tiempo no pasa.

El partido de fútbol de los filósofos

¿Qué pasaría si algunas de las mentes más brillantes de Europa se reunieran en un mismo lugar para… jugar al fútbol? Esta fue la situación que los Monty Phyton imaginaron al enfrentar a los filósofos y pensadores de la Grecia Clásica (véanse Platón, Aristóteles, Sócrates, Epicuro o Arquímedes) con los alemanes de los siglos XVIII y XIX (Kant, Hegel, Schopenhauer, Karl Marx o Nietzsche). Poniendo a Confucio, Santo Tomás de Aquino y San Agustín como árbitros, este trepidante partido resulta tan desternillante como absurdo. ¿Quién ganaría?

La Inquisición Española

"¡Nadie espera encontrarse con la Inquisición Española!". Con esta frase comenzaba una de las bromas más recurrentes de los Monty Python. Cualquier situación podía provocar la aparición del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición aunque ni su presencia resultaba tan terrorífica ni sus técnicas de tortura tan eficaces como las de la Inquisición Española real. Si bien el paso del tiempo ha aumentado el daño que este tribunal religioso causó en su lucha contra la herejía, los Monty Python usaron este sketch para burlarse de una práctica tan común en Europa.

Miguel Ángel

La creatividad siempre se ha visto recortada por la falta de miras de los poderes. En este número del espectáculo teatral Monty Python Live at Hollywood Bowl, nos encontramos con la peculiar charla que Miguel Ángel mantiene con el Papa de turno y las desavenencias entre ambos sobre cómo debería representarse la última (o la penúltima) cena. Miguel Ángel fue uno de los mayores genios del Renacimiento italiano debido al desbordante y precoz talento que demostró tanto en sus pinturas como en sus esculturas. Pero el haber creado obras maestras como El David o la Capilla Sixtina no le impiden incluir un canguro en la cena de Jesús.

El quiz a los líderes socialistas

Los Monty Python disfrutaban poniendo a personajes históricos de gran envergadura en situaciones poco convencionales, y si podía relacionarla con la pasión futbolera de Gran Bretaña pues mejor que mejor. Al igual que con el partido de fútbol de los filósofos, resulta curioso ver a Karl Marx (padre del socialismo moderno y autor de El manifiesto comunista), Vladimir Lenin (líder de la revolución bolchevique), Che Guevara (guerrillero argentino) y Mao Zedong (líder histórico de la China comunista) quedarse mudos al no poder responder a las preguntas del concurso.

Católicos...

El grupo cómico tenía la costumbre de, viniendo a cuento o ingeniándoselas para que pegara, meter números musicales en sus sketches. Este es particularmente conocido por el uso de más de 60 extras, principalmente niños, pero también por la interesante reflexión que hacen sobre la libertad sexual de las familias católicas que siguen la estricta doctrina de Roma, así como la abundancia de descendencia y las dificultades que las clases bajas tenían para mantenerlas.

... y protestantes

Formando parte del mismo sketch que el número musical sobre el esperma (sí, habéis leído bien) nos encontramos la contraposición que hacía falta para rematar este número. La historia pasa al punto de vista de una pareja protestante que, mientras critica la costumbre reproductiva de los católicos, explica la separación de la Iglesia en el siglo XVI y libertad que supone ser protestante en el campo del sexo. Una libertad que los protagonistas deciden no poner en práctica.

La Primera Guerra Mundial

JRR Tolkien escribió sobre la fraternidad y el compañerismo que surgía entre los soldados que combatían juntos en el frente, pero puede que los Monty Python llevaran demasiado lejos esta situación. Paradójicamente opuesto a Senderos de gloria, en el que Stanley Kubrick denuncia el desprecio de los oficiales por la vida de sus subordinados, este sketch situado en la Primera Guerra Mundial se convierte en una especie de fiesta de jubilación cuando un grupo de soldados dan a su capitán una serie de regalos justo antes de lanzarse a la batalla.

La vida de Jesús

Con esta escena los Monty Python pusieron toda la carne en el asador. Si en sus espectáculos, series y película ya habían sido atrevidos al parodiar personajes y situaciones históricas, en La vida de Brian decidieron hacer lo propio con el que es probablemente el protagonista de la historia más conocida de todas: Jesús. La vida de Brian cuenta las calamidades que ocurren a un pobre hombre que nace en el mismo día que Jesucristo y que tiene, sin saberlo, numerosas semejanzas con el relato bíblico.

La discriminación a las mujeres y los castigos de las sagradas escrituras

Desde el uso de la lapidación como un entretenimiento, pasando por el bacalao digno de Jehová (¡blasfemia!) y la masa de mujeres camufladas con una barba postiza, esta brillante escena resulta tan divertida como clara con la mentalidad de la época.

Romani Ite Dommum

¿Qué decir de esta escena? El proceso de romanización, la asimilación de la cultura romana en los territorios conquistados fue una de las claves del éxito expansionista de Roma. El latín como lengua puente sirvió para que todos los nuevos ciudadanos romanos tuvieran algo en común con sus conquistadores. Aunque hay casos, como el de Brian, en los que habría que repasar la lección.

¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

En La vida de Brian se nos presenta a varios grupos que pretenden resistirse al dominio romano (el Frente del Pueblo Judaico, el Frente Popular de Judea, el Frente Popular del Pueblo Judaico y la Unión Popular). A pesar de estar luchando contra la opresión de Roma, se encuentran con que los romanos les han dado cosas como el acueducto, el alcantarillado, las carreteras, la educación, la sanidad, los baños públicos, el vino o la paz. Tampoco es para tanto, ¿no?

La figura de Pilatos

La pax romana no se mantenía fácilmente y, por ello, Roma tenía una extensa red de gobernadores y políticos encargados de las distintas regiones bajo su dominio. En los momentos de mayor poder, Roma mantenía una estrecha relación entre la capital y sus gobernadores provinciales o cónsules. De ahí la amistad entre Poncio Pilatos y Biggus Dickus (Pijus Magnificus en español).

El ermitaño y el mesías

Cada uno decide poner su fe en determinados símbolos y personas y esta escena es un ejemplo perfecto de esto. Como buen relato bíblico que es, solo era cuestión de tiempo que Brian inspirara una nueva religión con sus enseñanzas y obrara milagros para probar su poder (aunque estos sea más cuestión de divertidas coincidencias que obra divina).

Crucifixión

La crucifixión es una forma cruel y brutal de acabar con la vida de alguien. En tiempos de Roma era común emplearla con los cristianos por profesar una fe prohibida y supone una agonía larga y en absoluto agradable. El cristianismo ha hecho que pase de ser una herramienta de muerte a un símbolo de fe y salvación y en La vida de Brian su uso se presenta como un evento normal y corriente.

La quema de brujas

La supersticiosa sociedad de la Europa medieval se dejaba llevar por su fervor y misticismo hasta el punto de quemar a personas en la hoguera por herejía o brujería. De hecho, muchos conocimientos y fenómenos que tienen una base científica eran considerados fruto de la magia. Esta escena (en la que se hace una libre interpretación del método científico) nos deja uno de los momentos más divertidos de Los Caballeros de la Mesa Cuadrada (Monty Python and the Holy Grail en inglés).

El campesino anarcosindicalista

En la Edad Media, el sistema feudal dividía a la sociedad en clases cerradas en las que la plebe (sin privilegios) trabajaba para el clero y la nobleza y estos, a su vez, respondían ante un rey todopoderoso que solía basar su derecho al trono en una voluntad divina. Qué sorpresa debió de llevarse Arturo al encontrarse con un campesino anarcosindicalista que negaba su autoridad y defendía un modelo comunal que no responde a poderes autoritarios que se autoperpetúan.

Los combates medievales

En su trepidante búsqueda del grial, el rey Arturo debe hacer frente al temible caballero negro en un combate singular. Esta práctica era especialmente común en el centro de Europa durante la Edad Media para casos de afrenta contra el honor o como forma de resolver juicios. Eso sí, seguro que a pocos guerreros les costaba aceptar la derrota tanto como al caballero negro.

Las rencillas entre ingleses y franceses

Inglaterra y Francia han pasado de aliados a enemigos con una facilidad pasmosa a lo largo de la historia y la Guerra de los Cien Años es prueba irrefutable de este hecho. Cuando los Monty Python tuvieron que buscar a un rival para esta divertidísima escena, no había mejor candidato que un ridículo y malhablado soldado francés.

Always look on the bright side of life

Cierto, esto no es una lección de historia como tal pero no hemos podido resistirnos. Primero, porque la canción transmite un mensaje tan necesario como desternillante. Segundo, porque es uno de los grandes iconos del grupo británico y la canción con la que despidieron La vida de Brian, uno de sus mejores trabajos. Y tercero y último, porque los Monty Python no se entienden sin esta música, ya sea en el Gólgota o en el emotivo funeral de Graham Chapman.

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