¿Por qué las plantas invasoras son un peligro para los ecosistemas?

Las plantas invasoras reducen la biodiversidad autóctona y transforman los ecosistemas. En el futuro nuestro planeta será menos variopinto.

Es muy probable que hayas escuchado el término “especies invasoras”, pues como concepto nos indica que tanto especies animales como vegetales pueden tener un impacto negativo en la biodiversidad de algunos ecosistemas.

Antes de hablar de las plantas invasoras, o en este caso las “Súper Invasoras” hablemos de las especies alóctonas. Las especies alóctonas o exóticas son aquellas que de forma intencional o accidental han sido introducidas por el hombre en espacios ajenos a su medio natural. Esta flora introducida puede no prosperar en ese nuevo hábitat, pero otras sí lo hacen y es allí donde comienza su expansión y propagación, hasta el punto de convertirse, en algunos casos, en una amenaza para las especies autóctonas, que son las propias de esa región.

Desde tiempos históricos el hombre en sus viajes y conquistas ha llevado plantas consigo, especialmente para alimentarse o como medicamentos iniciando así el proceso de intercambio de flora entre continentes, aquí hablamos de las “Especies naturalizadas” que son aquellas que se han introducido pero su adaptación no es agresiva y no suponen un peligro para el resto del ecosistema.

Las plantas “Súper invasoras” están provocando un gran cambio en la flora global ya que se ha observado que cada vez hay mayor similitud entre regiones geográficamente distantes, es decir, estas especies se han  homogeneizado, o dicho en otras palabras la flora se está globalizando.

Vayamos a los datos, un equipo de investigación internacional dirigido por biólogos de la Universidad de Konstanz publicaron en la revista Nature Communications un estudio donde utilizaron bases de datos globales para hacer la primera comparación de la composición de 658 floras regionales de casi todas las partes del mundo.

Estos biólogos, no sólo se limitaron a las plantas, también tomaron en cuenta para este estudio los factores biogeográficos y antropogénicos (es decir, creados por el hombre). Analizaron tanto el número de especies de plantas que una región comparte o no con otras regiones y el grado en que las especies de plantas están relacionadas entre sí.

Qiang Yang autor principal de este estudio explica que "Entre regiones del mismo territorio nacional o regiones con lazos coloniales históricos, existe o al menos hubo un intercambio animado en el pasado, en forma de tráfico de carga y de pasajeros. Esto generalmente también aumenta el intercambio de plantas a través de las fronteras geográficas intencionalmente, como bienes comerciales o cultivos agrícolas, o de forma no intencionada".

El doctor Dr. Mark van Kleunen, profesor de Ecología en el Departamento de Biología de la Universidad de Konstanz y autor principal de la publicación dice: "Estos efectos son ahora evidentes incluso en los rincones más remotos del mundo" y concluye afirmando: "A menos que se tomen medidas de protección más efectivas para contrarrestar la propagación y la naturalización en curso de las plantas exóticas en el futuro, estas continuarán destruyendo la singularidad de nuestros ecosistemas haciendo del mundo un lugar menos diverso"

En resumen, el impacto más negativo de las plantas invasoras es que reducen la biodiversidad autóctona y transforman los ecosistemas, es decir tendremos en el futuro un planeta menos variopinto. 

 

Fuente: https://www.nature.com/articles/s41467-021-27603-y

Doctor Fision

Doctor Fision

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