Un cohete ruso ha explotado en el espacio

Un viejo cohete ruso ha explotado, dejando en el espacio nuevos fragmentos de basura espacial.

 

Un viejo cohete ruso ha explotado, dejando en el espacio nuevos fragmentos de basura espacial. Aunque la situación actual pueda llevarnos a pensarlo, no ha sido nada preparado. Simplemente, se trata de la explosión accidental del motor que se usó hace quince años para impulsar hacia su órbita una carga de satélites de navegación.

No es el primer cohete de este tipo que explota mucho después de su lanzamiento, por lo que no ha sido una sorpresa. Aun así, es importante no perder de vista los fragmentos que ha liberado, ya que podrían convertirse en una amenaza directa o indirectamente.

El 18° Escuadrón de Defensa Espacial ha señalado que el objeto, catalogado bajo el número #32398, dejó 16 piezas a la deriva, las cuales están siendo monitoreadas para evitar accidentes en el espacio. Es muy importante tener estos fragmentos bajo control para prevenir en la medida de lo posible que se produzca el efecto Kessler. Este es un efecto dominó que se daría si unos fragmentos de basura espacial colisionan con objetos artificiales como los satélites, dando lugar aún a más basura espacial y así sucesivamente.

Si esto ocurre, podrían verse muy afectadas las telecomunicaciones en la Tierra. Incluso la propia Estación Espacial Internacional podría sufrir las consecuencias. Ya ha tenido que lidiar en alguna ocasión con la basura espacial, por lo que un efecto Kessler podría ponerla contra las cuerdas.

Este objeto era un motor vacío de un remolcador espacial que ayudó a poner en órbita tres satélites rusos GLONASS en 2007, según el periodista y autor Anatoly Zak. Esta reciente explosión se ha producido en un motor SOZ ullage, también conocido como cohete ullage. Ocurrió el pasado 15 de abril, aunque se ha dado a conocer el pasado 3 de mayo. En cuanto al cohete, se sabe que se lanzó en 2007 para poner en órbita un conjunto de satélites GLONASS, que son el equivalente ruso al GPS estadounidense y el Galileo europeo.

Este tipo de cohetes tienen un papel fundamental, ya que aceleran poco a poco las naves espaciales, de modo que el combustible desplazado a causa de la microgravedad vuelva a su lugar y lleve a cabo su función.

El problema es que estos motores no consumen por completo su propio combustible cuando se lanzan. Por eso, una vez que terminan su parte del trabajo, pueden explotar incluso en el periodo de varios años. De hecho, el cohete que acaba de convertirse en nueva basura espacial no es el primero de su tipo que explota. Según ha explicado en su cuenta de Twitter el astrofísico Jonathan McDowell, se sabe de al menos otros 54 casos.

Cada uno de ellos ha liberado nuevos fragmentos de basura espacial que se encuentran en seguimiento. Actualmente hay 173 bajo revisión, entre ellos los 16 nuevos fragmentos que acaba de dejar este último cohete. No obstante, esos no son todos, pues resulta más difícil seguir los que se encuentran en órbitas más altas.

Se sabe que muchos de ellos volverán a entrar en la atmósfera terrestre, pero pueden pasar varios años hasta que eso ocurra, por lo que es importante tener bajo control todos los que sea posible.

Esas naves espaciales GLONASS despegaron sobre un cohete ruso Proton, cuya etapa superior tenía dos pequeños motores vacíos, según el astrofísico y rastreador de satélites Jonathan McDowell, que trabaja en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian. Los motores Ullage aceleran ligeramente las etapas de sus cohetes principales, para garantizar que el combustible de los propulsores se coloque correctamente en los tanques para que el motor se reinicie en órbita.

Estos motores de vacío de etapa superior Proton se conocen como motores SOZ, y actualmente hay 64 de ellos en órbita terrestre, tuiteó McDowell. El acrónimo es la abreviatura de "Sistema Obespecheniya Zapuska", que se traduce aproximadamente como "Sistema de Garantía de Lanzamiento".

El motor SOZ que acaba de explotar había estado dando vueltas alrededor de la Tierra en una trayectoria altamente elíptica, acercándose a 388 kilómetros y a 19,074 kilómetros. Se espera que sus escombros reingresen al planeta, pero demorarán ciertos años para ello.

En noviembre del 2021, Rusia tuvo una prueba antisatélite en la que destruyó una de sus sondas con un misil, generando un nuevo campo de desechos que fue criticado por distintos países, entre ellos Estados Unidos. Se señaló que incluso la Estación Espacial Internacional tuvo que maniobrar para evitar una colisión.

Referencia:

18th Space Defense Squadron. 2022. #18SDS has confirmed the breakup of SL-12 R/B (#32398, 2007-065F), which occurred April 15, 2022. Tracking 16 associated pieces – analysis ongoing.  (Press Release)

 

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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