TESS encuentra un exoplaneta en una estrella muy parecida al Sol

TESS ha descubierto un planeta similar a Júpiter, pero mucho más viejo que orbita en una estrella parecida al Sol.

Utilizando datos recopilados por el telescopio espacial TESS, un equipo internacional de investigadores ha descubierto un planeta similar a Júpiter, pero mucho más viejo y con una temperatura más alta que la del gigante joviano. Es un hallazgo que resulta interesante porque el planeta orbita en torno a una estrella similar al Sol, pero, también, mucho más antigua.

El Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS) es una misión de la NASA dirigida por el MIT para pasar dos años descubriendo exoplanetas en tránsito mediante un sondeo de todo el cielo. El objetivo de esta misión es encontrar mundos que orbiten en torno a esos astros. Por ahora, ha descubierto más de 6000 posibles exoplanetas (o exoplanetas candidatos, como también se los denomina). 

La abreviatura TOI proviene de TESS Objects of Interest y se aplica a todos los descubrimientos que provienen de esta misión.  Por ahora, de todos los objetos observados, 256 ya han sido confirmados como nuevos planetas. En este contexto, se produce la confirmación del exoplaneta en torno a la estrella TOI-5542. Para verificar que se trataba de un planeta, fue necesario recurrir a las observaciones de los espectrógrafos CORALIE y HARPS.

El “Júpiter caliente” recién descubierto fue designado TOI-5542 b. Orbita alrededor de una enana amarilla cuya masa es 0,89 solar y cuyo radio es 1,06 del radio de nuestro Sol. La estrella se caracteriza por su baja metalicidad, lo que indica que se formó en una era en la que nuestro universo era pobre en elementos pesados. Según los investigadores, la edad de la estrella es de 10.800 millones de años.

51 Pegasi b fue el primer exoplaneta del tipo Júpiter caliente descubierto alrededor de una estrella de secuencia principal. Luego, con el avance de la tecnología, los astrónomos encontraron muchos gigantes gaseosos similares de período corto alrededor de otras estrellas.

Los exoplanetas de este tipo se ven afectados por un potente flujo de radiación de sus estrellas y fuerzas de marea. Estas interacciones modifican las propiedades de las atmósferas, reducen la excentricidad de sus órbitas y conducen a un acoplamiento de marea. Por eso, es difícil entender exactamente cómo se forman esos exoplanetas. 

En cuanto al exoplaneta recién descubierto, se clasificó como un Júpiter cálido. De dimensiones similares a las de Júpiter, su masa supera en un 30% la masa del planeta más grande del Sistema Solar. El período orbital de TOI-5542 b es de 75 días, su órbita pasa a una distancia de 0,33 au de la estrella madre. Según los cálculos, la temperatura de equilibrio del exoplaneta es de 170 ℃.

Un Júpiter cálido es un planeta gigante con un período orbital de 10 a 200 días, que se ven menos afectados por sus estrellas. Debido a eso, son más adecuados para imponer restricciones a los modelos de formación y evolución de planetas. Aunque son menos comunes, son especialmente valiosos, ya que pueden usarse para realizar mediciones bastante precisas de los parámetros de un planeta.

TOI-5542 b es actualmente uno de los gigantes gaseosos más antiguos conocidos por los astrónomos. Los investigadores planean continuar estudiándolo para aprender más sobre la evolución de tales mundos. También intentarán responder a la pregunta sobre el origen de TOI-5542 b y determinar si se formó inicialmente en la órbita actual o migró a ella más tarde.

Su órbita es circular, por lo que se presenta como un reto que resulta muy interesante para los científicos. Los investigadores explican, en este sentido, que no hay ningún contexto de formación, o ruta que hubiese podido seguir, que permita explicar satisfactoriamente cómo termina en una configuración así. Lo que suponen es que se formó por la migración de disco. Aunque es posible que se formase en su ubicación actual, porque otros mecanismos tienen consecuencias que no se observan en este particular caso. Generalmente, los planetas que migran por otros medios terminan en órbitas elípticas.

Entre algunas de las particularidades observadas a este “Júpiter templado”,  los investigadores señalan que es lo suficientemente frío como para no verse afectado significativamente por la radiación recibida de su estrella. Así que será un ejemplo valioso en los estudios de composición y formación de planetas.

Todavía es pronto para comparar el rendimiento de TESS con el del prolífico telescopio Kepler. Hay muchos posibles mundos que están esperando, todavía, ser confirmados. En el camino, sin embargo, ya está dejando algunos hallazgos que están resultando interesantes. Poco a poco, el catálogo de mundos diferentes, a lo que vemos en el Sistema Solar, sigue creciendo. Todavía quedan miles de posibles exoplanetas, detectados por el telescopio, cuya existencia debe ser confirmada. 

Referencias:

Nolan Grieves et al. An old warm Jupiter orbiting the metal-poor G-dwarf TOI-5542. ARXIV. 2022.  https://doi.org/10.48550/arXiv.2209.14830

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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