¿Se están formando planetas en Orión?

La concentración de azufre en la nebulosa de Orión podría estar relacionada con la formación de exoplanetas.

 

Una investigación internacional, dirigida por científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha mostrado la existencia de compuestos sólidos de azufre acumulados en HH514, un chorro de gas eyectado desde el corazón de la Nebulosa de Orión. La concentración de este elemento químico podría estar relacionada con procesos de formación de exoplanetas.

En el estudio se han utilizado tres de los telescopios ópticos más importantes del mundo: el Very Large Telescope (VLT), el Gran Telescopio de Canarias (GTC o Grantecan) y el Telescopio Espacial Hubble (HST). Los resultados se publican en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

La nebulosa de Orión forma parte de una inmensa nube de gas y polvo llamada nube de Orión, que se extiende por el centro de la constelación de Orión y que contiene también el bucle de Barnard, la nebulosa Cabeza de Caballo, la nebulosa de De Mairan, la nebulosa M78 y la nebulosa de la Flama. Se forman estrellas a lo largo de toda la nebulosa, desprendiendo gran cantidad de energía térmica, y por ello el espectro que predomina es el infrarrojo.

La nebulosa de Orión es una de las pocas nebulosas que pueden observarse a simple vista, incluso en lugares con cierta contaminación lumínica. Se trata del punto luminoso situado en el centro de la región de la Espada (las tres estrellas situadas al sur del cinturón de Orión), y debajo de la estrella iota de Orión (para los habitantes del hemisferio sur terrestre) que los astrónomos árabes llamaron Nair al Saif que en español significa: "La Espada Luminosa".

A simple vista, la nebulosa aparece borrosa, pero con telescopios sencillos, o simplemente con prismáticos, la nebulosa se observa con bastante nitidez.

En la Nebulosa de Orión existe una gran cantidad de protoestrellas y discos protoplanetarios. Estos se encuentran inmersos en el intenso campo de radiación ultravioleta producido por las estrellas del Trapecio de Orión, que ionizan el gas y pueden foto evaporar estas estructuras, desintegrándolas. Es por ello que se cree bastante improbable la formación planetaria en estos ambientes hostiles. Sin embargo, la composición química de los múltiples chorros de gas que se originan y se propagan en las inmediaciones de los discos protoplanetarios puede revelar pistas sobre este fenómeno.

Durante el arrastre y choque del gas eyectado, partículas sólidas de polvo pueden destruirse, liberando sus átomos a la fase gaseosa y aumentando su concentración.

Cuando hay formación planetaria en un disco protoplanetario, la acreción de materia no es uniforme, sino que los granos de polvo de gran tamaño, como los sulfuros, pueden quedar atrapados, acumulándose, según indican trabajos teóricos recientes.

Ahora, una investigación liderada por el IAC ha hallado en el chorro de gas de HH514, en el pleno centro de la Nebulosa de Orión, una concentración de azufre dos veces mayor que la solar que podría explicarse con la destrucción de reservorios de granos de polvo ricos en sulfuros.

La alta abundancia de estos compuestos parece indicar que hubo o sigue habiendo formación planetaria en el disco protoplanetario donde se originó.

“El azufre es un elemento importante para la síntesis de proteínas en los seres vivos”, explica José Eduardo Méndez Delgado, investigador del IAC, autor principal del estudio. “En las nebulosas donde se forman las estrellas, éste se encuentra principalmente en forma gaseosa, en cambio, en nuestro planeta lo encontramos en rocas compuestas de sulfuros", explica.

Según el científico, el proceso de transición de gas a polvo, o viceversa, de este elemento en el Universo es un tema abierto: "Aunque se han postulado algunas ideas, aún nos faltan evidencias para saber exactamente qué está sucediendo en la Nebulosa de Orión. El trabajo sobre HH514 nos permitirá entender mejor este fenómeno y atraer a más investigadores a analizar este tema”, señala Méndez.

La investigación ha sido llevada a cabo con observaciones de tres de los telescopios ópticos más importantes del mundo: el VLT, el HST y el GTC, este último situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (Garafía, La Palma). “Ha sido un reto interpretar los resultados que obtuvimos. Hemos descartado muchos escenarios alternativos que podrían explicar la extraña sobreabundancia de azufre de HH514, aunque es posible que todavía haya detalles que se nos escapen”, señala César Esteban, investigador del IAC y coautor del estudio­.

Queda claro que la Nebulosa de Orión tiene aún muchos secretos por descifrar. La conexión entre los chorros de gas y la posible formación planetaria en la Nebulosa de Orión demuestra la interconexión entre las distintas áreas del conocimiento, y que solo colaborando podremos entender mejor el problema”, concluye Jorge García Rojas, investigador del IAC (Advanced Fellow Severo Ochoa) y coautor del trabajo.

Referencia:

IAC. 2022. Posible evidencia de formación planetaria en la Nebulosa de Orión (Press Release)

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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