¿Quién los descubrió los agujeros de gusano?

La idea original de un agujero de gusano vino de los físicos Albert Einstein y Nathan Rosen.

 

Estudiaron las extrañas ecuaciones que ahora sabemos que describen ese espacio ineludible que llamamos agujero negro y preguntaron qué representaban realmente.

Los agujeros de gusano, atajos en el espacio y el tiempo, han sido durante mucho tiempo un elemento básico de la ciencia ficción. Pero algunos científicos creen que pronto podremos demostrar que son una parte real del universo, tan reales como el sol y las estrellas.

Fueron teorizados por primera vez en 1916 , aunque no era así cómo se llamaban en ese momento. Mientras revisaba la solución de otro físico a las ecuaciones de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, el físico austriaco Ludwig Flamm se dio cuenta de que otra solución era posible.

La solución de agujero de gusano más simple posible fue descubierta por Albert Einstein y Nathan Rosen en 1935, razón por la cual los agujeros de gusano a veces se denominan "puentes de Einstein-Rosen".

Einstein concibió una nueva teoría sobre todo el Universo, en la que también decía que cuando las estrellas colapsaban formaban agujeros negros. En esa época, y por varios años más, se creía que lo agujeros negros no existían, que eran artefactos de las matemáticas. Incluso Einstein pensaba así. Pero algo le molestaba: en el centro del agujero negro, alcanzabas la singularidad, el punto en el que toda la materia se comprime a tamaño 0 y, por ende, densidad infinita.

A Einstein, como buen físico, no le gustaba algo que contiene materia pero cuyo tamaño es 0. Es como cuando divides algo por 0 en tu calculadora y te dice que cometiste un error. Entonces, con el físico estadounidense-israelí Nathan Rosen, publicaron un artículo en el que señalaron que si cambiaban un poco las matemáticas, esa singularidad se convierte en un puente que lleva del centro del agujero negro a otro lugar, quizás a otro agujero negro o incluso a un agujero blanco.

Casi tres décadas más tarde, cuando el astrónomo, divulgador y ganador de un premio Pulitzer Carl Sagan (1934-1996), estaba escribiendo su novela "Contacto" (publicada en 1985), en la que se hacía realidad un sueño milenario: un encuentro entre humanos y extraterrestres. tuvo que recurrir a uno de los principales expertos en Relatividad del mundo: su amigo Kip Thorne, para pedirle ayuda y así darle sentido científico a su historia.

Cuando Thorne se puso a jugar con las ecuaciones de campo de Einstein, se dio cuenta de que era teóricamente posible crear un tipo completamente nuevo de "agujero de gusano transitable".

Y fue así como la ciencia ficción generó una teoría moderna de agujeros de gusano, más tarde publicada en una revista de Física, que abrió un área de investigación completamente nueva.

La posibilidad de agujeros de gusano transitables en la relatividad general se demostró por primera vez en un artículo de 1973 de Homer Ellis y de forma independiente en un artículo de 1973 de KA Bronnikov.

Los agujeros de gusano pueden existir dentro de las soluciones clásicas de agujeros negros de las ecuaciones de Einstein. Sin embargo, estos agujeros de gusano son inútiles para viajar, ya que colapsan antes de que cualquier nave espacial (o incluso un rayo de luz) pueda atravesarlos. Además, los agujeros negros formados por el colapso de una estrella no tienen ningún agujero de gusano asociado.

Otra diferencia que se podría aprovechar es que, a diferencia de los agujeros negros, los agujeros de gusano no tienen un horizonte de sucesos. Esto significa que las cosas podrían entrar en un agujero de gusano y volver a salir. De hecho, los teóricos dicen que una variedad de agujero de gusano se envuelve sobre sí mismo, de modo que no conduce a otro universo, sino a su propia entrada.

El cosmólogo Andrew Pontzen tiene las instrucciones necesarias para convertir un agujero de gusano en una máquina del tiempo. "Si eres capaz de crear dos extremos de un agujero de gusano que enlazan dos espacios, y tomas uno de esos extremos y lo mandas en un viaje a la velocidad de la luz, lo que estarías haciendo es enviarlo al futuro. Así, tendrías un agujero de gusano que no sólo te lleva de un lugar a otro sino también de una época a otra". explica.

Así, podrías viajar del presente al futuro, no al pasado. "Puedes irte de visita al futuro y volver al presente... no puedes irte a antes del momento en el que creaste tu agujero de gusano pero sí volver a ese momento", señala el cosmólogo.

De acuerdo con la teoría general de la relatividad de Einstein, los agujeros de gusano no solo pueden usarse para viajar a través del espacio, sino también a través del tiempo.

Elaboración propia.

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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