Por este motivo sólo quedan 10 vacas marinas en todo el planeta

Solo quedan 10 vaquitas marinas en el mundo, pero un análisis genético sugiere que las pequeñas marsopas no están necesariamente condenadas a la extinción.

 

Solo quedan 10 vaquitas marinas en el mundo, pero un análisis genético sugiere que estas pequeñas marsopas no están necesariamente condenadas a la extinción, siempre y cuando dejen de quedar atrapadas en las redes de pesca.

Como los mamíferos marinos más pequeños del planeta, las vaquitas son especialmente vulnerables a enredarse en las redes de enmalle utilizadas en las operaciones de pesca ilegal en el Golfo de California de México, donde viven.

La vaquita marina (Phocoena sinus) es uno de los cetáceos más pequeños del mundo, único mamífero marino mexicano miembro de la familia Phocoenidae (marsopas verdaderas), esta especie es endémica de México, habita en el norte del Golfo de California. En latín Phocoena quiere decir “marsopa” y sinus que significa “cavidad”, que se refiere al Golfo de California, es decir, “la marsopa del Golfo de California”.

Las marsopas de metro y medio de largo no fueron conocidas por la ciencia hasta la década de 1950.

La vaquita marina (Phocoena sinus) es una especie de la que históricamente no se sabía mucho. Su primera descripción, realizada en la primera mitad del siglo XX, se basó gracias al hallazgo de tres cráneos encontrados cerca de San Felipe, Baja California. Algunos años más tarde se describió todo el esqueleto cuando se recolectaron ejemplares enteros varados, pero fue hasta 1958 cuando se describió formalmente. Desde entonces, se han convertido en uno de los animales más amenazados del mundo.

Los biólogos marinos estiman que, incluso en su etapa más poblada, las vaquitas nunca superaron los miles de ejemplares. Para la década de 1990, sólo quedaban cientos. El tamaño naturalmente pequeño de la población de vaquitas redujo su diversidad genética, lo que a los investigadores les preocupaba que pudiera conducir a descendientes menos saludables que sus padres.

“Está cimentado en la mente de la gente que la baja diversidad genética es algo malo”, dice Jacqueline Robinson de la Universidad de California en San Francisco. “Pero nuestro estudio muestra que la realidad tiene más matices que eso”.

Este animal es extremadamente difícil de estudiar, aun en las mejores condiciones ambientales se dificulta su detección, esto obedece a varias razones, entre ellas: la talla pequeña del animal, su comportamiento discreto al salir a la superficie a respirar, sus tiempos de inmersión relativamente largos, y la turbidez del agua de la zona en la que habita.

Para averiguar si las pocas vaquitas restantes podrían reconstruir su población, Robinson y sus colegas realizaron un análisis de 20 genomas de vaquitas. Las muestras del genoma se recolectaron principalmente de animales fallecidos entre 1985 y 2017. Debido a que las muestras se recolectaron cerca en el tiempo desde un punto de vista evolutivo, Robinson dice que probablemente sean "extremadamente similares" a las de las vaquitas sobrevivientes.

Los investigadores utilizaron un modelo informático para simular futuras poblaciones de vaquitas en diferentes escenarios. Descubrieron que cuando las muertes de vaquita se redujeron en un 80 por ciento, la especie se extinguió en más de la mitad de las simulaciones. Pero cuando las muertes por captura incidental se detuvieron por completo, la especie se recuperó en más del 90 por ciento de las simulaciones.

“Me sorprendió gratamente que el modelo mostrara que las vaquitas tienen una buena capacidad de recuperación si se las protege adecuadamente”, dice Robinson. “No esperaba que los resultados fueran tan optimistas”.

Si bien el modelo encontró consecuencias moderadas de la endogamia, Robinson dice que "son muy moderadas y tienen un impacto mucho menor en comparación con otros factores, como la cantidad de presión de pesca con redes de enmalle".

Vacas marinas
Vacas marinas

Alejandro Olivera del Centro para la Diversidad Biológica de México, coincide en que los resultados son “muy buenas noticias”. Ahora que hay evidencia de que el pequeño tamaño de la población de vaquitas no es una sentencia de muerte segura, Olivera dice que este trabajo podría impulsar protecciones aún más estrictas para los mamíferos marinos. “Ahora es ciencia dura, no se puede negar”.

Los resultados le dan a Robinson algo de esperanza, pero no sin pausa. "Existe la posibilidad de que las vaquitas sobrevivan", dice, "pero depende de las acciones y decisiones humanas".

La única condición que los científicos identificaron para que la especie pueda restablecerse hasta niveles saludables es la reducción drástica e inmediata en la pesca ilícita. El problema es que, en julio de 2021, las autoridades mexicanas relajaron las medidas de protección para la especie en el Golfo de California. De no restringir este paso a la pesca industrial, la vaquita marina mexicana difícilmente llegará a la siguiente década.

Referencia:

Jacqueline A. Robinson. et al. The critically endangered vaquita is not doomed to extinction by inbreeding depression. SCIENCE. 2022. DOI: 10.1126/science.abm1742.

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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