No todos los planetas tienen campos magnéticos

Hasta la mitad del siglo XX el magnetismo terrestre parecía ser un feliz accidente de la naturaleza.

Hasta la mitad del siglo XX el magnetismo terrestre parecía ser un feliz accidente de la naturaleza. Era necesario fijar correctamente demasiados factores, todo tenía que satisfacer las estrictas exigencias de la teoría de la dinamo.

Esto ocurría antes de que se visitaran y examinarán otros planetas del sistema solar. Ahora conocemos que entre esos planetas solo Venus está desprovisto de magnetismo. Los planetas se diferencian mucho en tamaño y propiedades, y sus campos también se diferencian. Pero todos aparentan tener campos de dinamo o (en el caso de Marte y la Luna) los han tenido en el pasado.

Si las fuerzas nucleares y gravitatorias fuesen las únicas que actuasen en el universo, el cuadro completo de la evolución cósmica sería el de una degradación térmica gradual salpicada de sucesos explosivos ocasionales.

Una pequeña parte de la energía disponible en el universo se invierte en los campos magnéticos, éstos son responsables de la mayor parte de la continua actividad violenta que se registra en el cosmos, desde las auroras polares en la atmósfera terrestre hasta las fulguraciones estelares y emisiones de rayos X, pasando por el amontonamiento de nubes de gas interestelar en las galaxias.

En la Tierra usamos el campo magnético para la navegación, pero hay algunos planetas en los que te perderías ya que no todos los planetas tienen campos magnéticos.

Los cuatro gigantes gaseosos tienen campos magnéticos extremadamente fuertes, la Tierra tiene un campo magnético moderadamente fuerte, el de Mercurio es extremadamente débil; pero Venus y Marte casi no tienen campos medibles.

Los campos magnéticos planetarios se forman por la interacción entre la convección del material conductor interior (roca fundida y metal) y la propia rotación del planeta.

Describamos un poco más en detalle como es el campo magnético de los planetas de nuestro sistema solar, empecemos por el más cercano al Sol.

Primero tenemos a  Mercurio, el cual debe su campo magnético a un inusual y desproporcionadamente grande núcleo de hierro en su interior. Su campo magnético es dipolo, al igual que la Tierra. En su superficie, la intensidad de su campo es el 1% de la intensidad del campo magnético terrestre, aproximadamente 300 nT (nanoTeslas). El por qué es tan bajo es debido a su lenta rotación.
Venus no tiene un campo magnético significativo porque no hay convección en su interior.

La Tierra sí tiene un campo magnético. Gracias a él, no nos "freímos" con las partículas radiactivas del viento solar. Sus polos magnéticos son opuestos a los polos geográficos, tienen una fuerza de 25.000–65.000 nT.

Marte no posee un campo magnético, pero gracias a las observaciones en su superficie podemos deducir que solía tenerlo antes de que su interior se enfriará.

Júpiter tiene el campo magnético más fuerte de todos. En el interior del planeta, la presión es tan alta -debido a su masa- que el hidrógeno se comprime y conduce la electricidad, generando magnetismo. La intensidad del campo magnético joviano es 100 veces superior al de la Tierra, de unos 428.000 nT en el ecuador.

El tamaño de este campo es verdaderamente enorme, 26 millones de km más allá del planeta y de la órbita de Saturno. Es de naturaleza dipolar pero tiene cuadripolos y octopolos en pequeña escala.

Júpiter posee auroras permanentes que iluminan sus polos. Cabe destacar que sus polos magnéticos coinciden con sus polos geográficos.

Saturno también cuenta con un campo magnético con el mismo origen, naturaleza y características que el de Júpiter. No obstante solo tiene la intensidad de 21 000 nT.

 Urano y su magnetósfera son raros en muchos aspectos, al igual que el planeta, su campo magnético está inclinado unos 60° de sus polos geográficos. Además, su magnetósfera es altamente asimétrica donde su polo sur puede llegar a tener 10.000 nT y el polo norte, 110.000 nT. No se sabe cómo se origina su campo, solo que está en alguna parte de su interior helado.

Neptuno, así como Urano, posee un campo magnético inclinado con respecto a su eje, unos 50° en este caso. Tiene algunas curiosidades como que no está generado por ningún metal en el interior, sino que se produce por movimientos convectivos en una cubierta delgada de líquidos conductores eléctricos; y está desplazado 13.500 km del centro físico del planeta. Otra característica es que es mayoritariamente cuadrupolar

Dentro del sistema solar, los vehículos espaciales han transportado magnetómetros hasta las proximidades de todos los planetas, de Mercurio a Saturno.

Mercurio, la Tierra, Júpiter y Saturno tienen campos magnéticos propios, no así Venus ni Marte. La intensidad de los campos varía desde 3,5x10-3 gauss en los polos (Mercurio) hasta 8 gauss en los polos (Júpiter). En comparación, el campo magnético terrestre vale 0,6 gauss en los polos.

El vehículo espacial Voyager II, que transporta un magnetómetro, tuvo su máximo acercamiento a Urano en 1986, donde se pudo confirmar que dicho planeta tiene campo magnético al igual que Saturno.

Referencia:

Elaboración propia

 

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

Continúa leyendo