Los volcanes de la luna podrían esconder gran cantidad de agua

El hallazgo de agua en la Luna es una excelente noticia para futuras misiones al satélite terrestre, pero para poder aprovechar mejor este recurso indispensable, es necesario determinar su origen y, sobre todo, su cantidad.

 

Las conclusiones obtenidas en 2020 por el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA, por sus siglas en inglés) cuantificar el agua encontrada en cráter Clavius de la Luna en unos 100 a 412 partes por millón, lo que equivaldría únicamente a una botella de agua pequeña. Por ello, más que el agua en sí, es indispensable encontrar de dónde viene.

“Existe hielo de agua en los polos lunares, pero su origen, abundancia y distribución no se comprenden bien” así lo señala Andrew X. Wilcoski autor principal de un nuevo estudio publicado recientemente en la revista científica The Planetary Science Journal.
Los investigadores se basaron en simulaciones por computadora, o modelos, para tratar de recrear las condiciones en la luna mucho antes de que surgiera la vida compleja en la Tierra. Descubrieron que los antiguos volcanes lunares arrojaron enormes cantidades de vapor de agua, que luego se asentaron en la superficie, formando depósitos de hielo que aún pueden estar escondidos en los cráteres lunares.

“Una fuente potencial de agua a los polos es la liberación de gases volcánicos volátiles del interior lunar y la posterior condensación del vapor de agua en erupción como hielo superficial. Investigamos si la desgasificación volcánica es una fuente viable para la acumulación de hielo de agua polar lunar.” señala Wilcoski en el estudio.

Según los científicos, existen muchas fuentes de donde puede provenir el agua, aunque los volcanes podrían ser una de las principales. Según argumentan los investigadores, hace entre 2.000 y 4.000 millones de años, la Luna era un lugar caótico. Decenas de miles de volcanes entraron en erupción, generando enormes ríos y lagos de lava.

Investigaciones recientes llevadas a cabo por científicos del Instituto Lunar y Planetario de Houston muestran que estos volcanes probablemente también expulsaron nubes altísimas compuestas principalmente por monóxido de carbono y vapor de agua. Nubes que se arremolinaron alrededor de la Luna, creando potencialmente atmósferas delgadas y de corta duración. Según los investigadores, estas acabaron precipitándose sobre la superficie del satélite como si de un manto de escarcha se tratase.

Los científicos sugieren que esos mismos volcanes podrían haber formado capas de hielo en los polos lunares que, en algunos puntos, podrían llegar a medir decenas de metros de grosor después de irse acumulando con el paso del tiempo.

"Es posible que a 5 o 10 metros debajo de la superficie haya grandes capas de hielo", dijo Hayne, profesor asistente en APS y LASP. El nuevo estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que la luna puede estar inundada con mucha más agua de lo que los científicos creían.

En un estudio de 2020, Hayne y sus colegas estimaron que casi 9.000 kilómetros cuadrados de la superficie lunar podrían atrapar y aferrarse al hielo, principalmente cerca de los polos norte y sur de la luna.

En el estudio del 2020 se detectaron moléculas de agua en el cráter Clavius, uno de los más grandes visibles desde la Tierra, ubicado en el hemisferio sur de la Luna.

Las pesquisas anteriores de la superficie lunar detectaron alguna forma de hidrógeno, pero no pudieron distinguir entre el agua y su pariente químico más cercano, el hidroxilo (OH).

Ahora en el nuevo estudio, los investigadores estiman  que aproximadamente el 41% del agua procedente de los volcanes puede haberse condensado en la Luna en forma de hielo. "Las atmósferas se disiparon a lo largo de unos 1.000 años, así que hubo mucho tiempo para que se formara hielo", afirma Wilcoski.

“Nuestro trabajo sugiere que el período volcánicamente activo de la Luna temprana habría estado marcado por atmósferas de colisión de corta duración que permitieron el secuestro eficiente de grandes cantidades de hielo de agua en los polos y la disponibilidad diurna temporal de hielo y vapor de agua en todas las latitudes” indica Wilcoski en el estudio.

De hecho, es posible que haya habido tanto hielo en la Luna que se podría haber visto el brillo de la escarcha y los gruesos casquetes polares desde la Tierra. Si los seres humanos hubiesen habitado el planeta en aquella época, podrían haber observado ese hielo en la superficie lunar en el tránsito entre el día y la noche.

Sin embargo, esos cubitos de hielo espaciales no serán necesariamente fáciles de encontrar. La mayor parte de esa agua helada se ha acumulado probablemente cerca de los polos de la Luna y puede estar enterrada bajo varios metros de polvo lunar, o regolito. La próxima misión, dar con ellos.

Referencia:

Andrew X. Wilcoski. et al. Polar Ice Accumulation from Volcanically Induced Transient Atmospheres on the Moon. The Planetary Science Journal 2022. doi.org/10.3847/PSJ/ac649c

 

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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