Los orificios nasales se turnan para tomar aire

Cuando respiramos por la nariz, el aire no se reparte de la misma forma entre ambas fosas nasales.

Durante la respiración el aire pasa entre las dos fosas nasales. Estas se encargan de filtrar y calentar el aire, y además lo humedecen antes de que llegue a los pulmones. Además, las fosas nasales poseen células especiales que facilitan una mejor percepción de los olores.

Lo que quizás hasta ahora no nos hemos imaginado en relación a la forma en que respiramos, es que al expulsar aire por la nariz no lo hacemos por las dos fosas nasales a la vez. 

Para comprobarlo, solo hay que acercarse a un espejo y exhalar por la nariz. Como podremos observar, el espejo se empaña con dos marcas de vapor de agua (una para cada fosa nasal), pero una será más grande que la otra. 

Esto sucede gracias a lo que se conoce como “ciclo nasal”; que es el cambio del patrón de respiración nasal a lo largo del día. Es una función instintiva que genera nuestro cuerpo y que muchos de nosotros no teníamos conocimiento sobre ello hasta ahora.

Este proceso está automatizado por el acertadamente llamado sistema nervioso autónomo, que es el mismo sistema que controla muchas cosas que el cuerpo hace por sí mismo, como la digestión y la frecuencia cardíaca. En el caso de la nariz, este sistema controla su 'ciclo nasal', para que cada fosa nasal funcione de manera efectiva.

Debido a que no expulsamos aire por los dos orificios nasales a la vez, estos establecen turnos de manera instintiva y autónoma. Los turnos consisten en ciclos que oscilan entre tres y seis horas, de acuerdo con un estudio publicado en el año 2016 por la revista PLOS One y mientras un orificio está trabajando en nuestra respiración el otro se mantiene congestionado temporalmente, aunque varía en función de cada persona.

Normalmente no lo notamos, pero durante cada ciclo nasal un agujero expulsa -aproximadamente- el 75% del aire y el otro un 25%. Para conseguirlo, la nariz cuenta con un tejido especializado que se hincha y se deshincha varias veces a lo largo del día gracias al movimiento del flujo sanguíneo, haciendo que un lado de la nariz se congestione a la vez que se descongestiona el lado contrario. 

Cuando se respira durante mucho tiempo por una sola fosa nasal el flujo sanguíneo aumenta temporalmente, congestionando y paralizando así esa fosa nasal, dejando que el otro agujero de la nariz empiece a trabajar.

“En todo momento hay una fosa nasal más dispuesta a absorber aire que la otra gracias a los sinusoides venosos nasales, que sufren una hinchazón de forma alterna en un proceso denominado ciclo nasal”. así lo señala Hasegawa autor del estudio “El ciclo nasal humano”.

Este mecanismo fisiológico e inconsciente tiene varios beneficios. En primer lugar, da un descanso a cada lado de la nariz. El continuo paso de aire por las fosas nasales, puede resecar las mucosas y deteriorar los vellos que protegen de la entrada de contaminantes extraños. De esta forma, mientras una de las fosas nasales está funcionando con normalidad, la otra se está recuperando de varias horas de trabajo.

También gracias a este mecanismo, nuestra capacidad olfativa mejora y aumenta nuestra percepción de un gran rango de olores, tanto los que requieren entrar muy rápido en la nariz para ser identificados, como los que se distinguen mejor cuando entran lentamente por la nariz. Los químicos que causan el olor varían a medida que tardan en disolverse a través del moco que recubre la cavidad nasal. Los que se disuelven a una mayor velocidad, experimentan un efecto más fuerte en una corriente de aire más rápida. Pero los que se disuelven más lentamente, son más fáciles de oler al estar en contacto con una corriente de aire que se mueve más lentamente.

La capacidad para apreciar mejor los olores se multiplica cuando existe un camino lento y otro camino rápido. La combinación de ambas da lugar a dos tipos diferentes de corriente, que permiten dibujar una imagen mucho más detallada del olor ambiental.

Por último, otra característica de este funcionamiento es que gracias a este mecanismo los orificios nasales están protegidos de factores externos, ya que no están expuestos los dos a la vez.

Hay algunos métodos artificiales para descongestionar ambas fosas nasales a la vez, lo que puede hacer que alguien respire temporalmente de una forma más uniforme hasta que se reanude el ciclo nasal. Por ejemplo, al usar medicamentos como los aerosoles descongestionantes nasales. Aunque el ejercicio puede tener el mismo efecto en el largo plazo. Según un estudio publicado en el año 2021 en la revista especializada Ear, Nose & Throat Journal, otra forma de abrir totalmente la nariz es el sexo, que puede hacer de descongestionante natural.

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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