Las quemas controladas influirían positivamente en el control de las emisiones de carbono

Se ha demostrado que con ellas se logra fijar o aumentar el carbono en los suelos. Se utilizan paran mitigar los incendios descontrolados del verano.

Los incendios naturales en la época de verano son muy frecuentes en distintas zonas del planeta y se deben a la acumulación de fuentes vegetales combustibles durante una época húmeda, seguida por otra estival típicamente seca. Al llegar la época más calurosa del año se suelen producir tormentas eléctricas y estas son la principal causa de los incendios forestales, muchos de gran magnitud. La quema controlada, quema prescrita o ecoquema, es una técnica que se utiliza con el propósito de mitigar estos incendios descontrolados.

Se ha demostrado que las quemas controladas pueden influir positivamente en el control de las emisiones de carbono humanas, ya que, con ellas se logra fijar o aumentar el carbono en los suelos.

El dióxido de carbono (CO2), junto al vapor de agua y otros gases, es uno de los denominados gases de efecto invernadero (G.E.I.). Si bien es cierto que tiene funciones que hacen posible la vida en nuestro planeta las emisiones de CO2 en exceso pueden generar grandes daños a los ecosistemas.  Los gases contribuyen a que la Tierra tenga una temperatura tolerable para el desarrollo de la vida, tan notorio como que sin CO2 ni vapor de agua la temperatura media de la Tierra sería de unos -33°C, así que la vida sería casi imposible. Ahora si nos vamos al efecto contrario, es decir, al exceso de emisión de CO2, lo que se produce es la reducción de la dispersión del calor acumulado por la radiación solar y nos conduce a un sobrecalentamiento de la tierra. Esto se agrava con las diversas actividades humanas que generan producción de CO2 y de metano de forma excesiva.

Un estudio publicado recientemente en Nature Geoscience habla de un nuevo método de manipulación de la capacidad natural de captura y almacenamiento de carbono del mundo, y que además, también puede ayudar a mantener los procesos naturales de los ecosistemas.

El doctor Adam Pellegrini del Departamento de Ciencias Vegetales de la Universidad de Cambridge y primer autor del informe indicó: "El uso de quemas controladas en los bosques para mitigar la gravedad de futuros incendios forestales es un proceso relativamente conocido. Sin embargo, hemos descubierto que en ecosistemas como los bosques templados, las sábanas y las praderas, el fuego puede estabilizar o incluso aumentar el carbono del suelo"

En su comunicado también expresó que: "La mayoría de los incendios en los ecosistemas naturales de todo el mundo son quemas controladas, por lo que deberíamos ver esto como una oportunidad. Los seres humanos están manipulando un proceso, así que también podemos averiguar cómo manipularlo para maximizar el almacenamiento de carbono en el suelo"

Al producirse un incendio forestal se quema la materia vegetal y también capas del suelo, en los casos de incendios muy intensos se provoca también la erosión y lixiviación del carbono. El carbono perdido en el suelo puede tardar años o incluso décadas en volver a acumularse. La lixiviación produce el desplazamiento de sustancias solubles o dispersables como arcilla, sales, hierro, humus, etc. Esto provoca que los horizontes superiores del suelo pierdan sus compuestos nutritivos, se vuelvan más ácidos y en ocasiones que también se origine toxicidad. Además con la lixiviación  también se pierden grandes cantidades de fertilizantes, al igual que los compuestos nutritivos.

Los investigadores que han desarrollado este estudio, afirman que los incendios también pueden provocar otras transformaciones en el suelo que pueden compensar estas pérdidas inmediatas de carbono y pueden estabilizar el carbono del ecosistema. Si los incendios se hacen muy frecuentes interrumpen el proceso natural de descomposición que produce liberación de carbono en el suelo, y pueden ocasionar una desestabilización matando bacterias y hongos.

Al realizar quema controlada forestal, no agrícola, se puede aumentar la biomasa de las raíces y con ello la cantidad de carbono acumulado. Pellegrini explica: "A la hora de considerar cómo deben gestionarse los ecosistemas para capturar y almacenar el carbono de la atmósfera, el fuego suele verse como algo malo. Esperamos que este nuevo estudio demuestra que, cuando se gestiona adecuadamente, el fuego también puede ser bueno tanto para mantener la biodiversidad como para el almacenamiento de carbono".

El carbono que se acumula en el suelo de todo el planeta es mucho mayor que el acumulado en la atmósfera y la vegetación juntas. El estudio del Dr. Pellegrini se centró en la capa superior del suelo, es decir la que se encuentra a menos de 30 centímetros de profundidad.

Se concluye que los incendios naturales que se producen prácticamente en toda la tierra son parte importante de los ecosistemas y del ciclo global del carbono.

 

Fuente: https://www.cam.ac.uk/research/news/controlled-burning-of-natural-environments-could-help-offset-our-carbon-emissions

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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