James Webb estudiará los planetas helados del sistema solar

El planeta enano Plutón y sus vecinos helados en el Cinturón de Kuiper serán el foco de atención muy pronto.

El Telescopio Espacial James Webb se estrena con un programa para estudiar Plutón y algunos de los miles de otros objetos celestes en el Cinturón de Kuiper, una región de nuestro sistema solar más allá de la órbita de Neptuno. Estos cuerpos, conocidos como objetos del Cinturón de Kuiper u objetos transneptunianos, muestran una notable diversidad en términos de color, forma, tamaño, agrupaciones y actividad geológica y atmosférica. Los científicos esperan analizar los datos para aprender sobre los años de formación del sistema solar. Estos son objetos que están en el cementerio de la formación del sistema solar, los objetos probablemente han existido durante miles de millones de años y podrían durar miles de millones más. Además de estudiar planetas fuera de nuestro Sistema Solar, el telescopio James Webb podrá observar nuestro sistema planetario de origen.

James Webb es el mayor telescopio jamás enviado al espacio y en su diseño, además de un espejo de 6,5 metros de diámetro, destacan los cuatro instrumentos científicos de última generación diseñados para captar la luz infrarrojadel universo, invisible al ojo humano. Gracias a esta sensibilidad sin precedentes podrá mirar hacia atrás en el tiempo más de 13.500 millones de años para ver las primeras galaxias que nacieron después del Bing Bang -explosión que se cree dio origen al universo- y su evolución.

Si bien varias naves espaciales, incluida la misión New Horizons de la NASA, han sobrevolado estos cuerpos, solo han podido observarlos brevemente. Con las sensibles cámaras infrarrojas de Webb, los científicos podrán estudiar los objetos durante un período más largo.

"Usando Webb, podremos obtener información sobre la química de la superficie que podría darnos algunas pistas sobre por qué hay estas poblaciones diferentes en el Cinturón de Kuiper", dijo Heidi Hammel, científica interdisciplinaria de Webb para observaciones del sistema solar . una declaración

James Webb es el telescopio más potente puesto en el espacio y también el más grande. Tiene ocho metros de altura y el escudo solar mide 21,2 por 14,2 metros. El espejo principal, hecho de berilio, está formado por 18 hexágonos de color amarillo y eso es porque están recubiertos de una finísima capa de oro, el material que mejor refleja al luz infrarroja, que es la que observará el telescopio. De hecho tal como explican en la NASA, "para que trabajen juntos como un espejo único, los 18 segmentos del espejo principal deben coincidir entre sí con una fracción de longitud de onda de luz —aproximadamente 50 nanómetros—".

La comparación que hacían los ingenieros de esta misión lo dejaba más claro: "si el espejo primario del Webb fuera del tamaño de los Estados Unidos, cada segmento sería del tamaño de Texas, y el equipo tendría que alinear la altura de esos segmentos del tamaño de Texas entre sí con una precisión de aproximadamente 3,81 cm".

El escudo térmico que protege a James Webb del calor, así como de la radiación infrarroja del Sol, la Tierra y la Luna, es como tener una protección solar de SPF 1 millón. El proceso de captura de imágenes, comenzó el 2 de febrero pasado, Webb fue redireccionado a 156 posiciones diferentes alrededor de la ubicación prevista de la estrella y generó 1560 imágenes utilizando los 10 detectores de NIRCam, lo que equivale a 54 gigabytes de datos sin procesar. Este proceso tuvo una duración de 25 horas y es solo el inicio del largo camino que este telescopio aún tiene por delante.

Más allá de eso, los científicos esperan analizar los datos para aprender sobre los años de formación del sistema solar. "Estos son objetos que están en el cementerio de la formación del sistema solar", dijo Jonathan Lunine, astrónomo de la Universidad de Cornell y científico interdisciplinario de Webb. Señaló que los objetos probablemente han existido durante miles de millones de años y podrían durar miles de millones más.

Además de estudiar planetas fuera de nuestro Sistema Solar, JWST podrá observar nuestro sistema planetario de origen.

Su gran sensibilidad permitirá la identificación y caracterización de cometas y otros cuerpos helados en las regiones ultraperiféricas del Sistema Solar. En una ubicación tan remota, estos objetos prácticamente no han cambiado desde su formación y pueden contener pistas sobre los orígenes de la Tierra, en particular la fuente de su agua, que puede ser el resultado del bombardeo de tales cuerpos al principio de su vida.

Webb también estudiará objetos conocidos como centauros, antiguos objetos del Cinturón de Kuiper cuyas órbitas han sido alteradas para que se acerquen más al sol, estableciéndose en algún lugar entre Júpiter y Neptuno. Uno de esos objetos es la luna Tritón de Neptuno . "Aunque es la luna de Neptuno, tenemos evidencia que sugiere que es un objeto del Cinturón de Kuiper que se acercó demasiado a Neptuno en algún momento del pasado y fue capturado en órbita alrededor de Neptuno", dijo Hammel.

El telescopio espacial James Webb se lanzó en diciembre de 2021 y se espera que esté en pleno funcionamiento este verano.

 

Referencia:


NASA 2020. Webb To Examine Objects in the Graveyard of the Solar System. (Press Release)

 

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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