Identifican un filamento de hidrógeno emergiendo de la Vía Láctea

Un grupo de investigadores del Instituto Max Planck ha identificado una de las estructuras conocidas más largas de la Vía Láctea.

Esta estructura se extiende unos 3900 años luz y está compuesta casi totalmente por gas hidrógeno atómico. Este filamento recibió el nombre de Maggie y las mediciones sugieren que el gas converge para formar hidrógeno molecular, el material del que se forman las estrellas. Estos datos parecen indicar que estamos ante una estructura que produce la materia prima de las estrellas. En el universo podemos encontrar el hidrógeno como átomos y como moléculas pero solo el gas molecular se condensa en nubes compactas de las que surgen nuevas estrellas.

Un grupo de astrónomos ha identificado una de las estructuras más largas conocidas en la Vía Láctea. Se extiende unos 3.900 años luz y consiste casi en su totalidad en gas de hidrógeno atómico. Este filamento, podría representar un eslabón en el ciclo de la materia de las estrellas. El análisis de las medidas sugiere que el gas atómico en este carril converge localmente para formar hidrógeno molecular. Cuando se comprime en grandes nubes, este es el material a partir del cual eventualmente se forman las estrellas. Estos estudios están dirigidos por investigadores del Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA).

“Maggie”, así han llamado a esta interesante estructura, en honor al río Magdalena de Colombia, ya que el coautor de la investigación Juan Soler es de nacionalidad colombiana. El investigador encontró la primera pista de este objeto hace un año y fue quien le puso nombre. Soler indicó en sus redes sociales: “Hoy dimos a conocer el mapa más detallado del hidrógeno en la Vía Láctea. Y en él descubrimos una intrincada red de filamentos que es una reliquia del pasado de la galaxia”.

"La ubicación de este filamento ha contribuido a este éxito", dice Jonas Syed, estudiante de doctorado en MPIA y primer autor del artículo publicado en la revista Astronomy & Astrophysics. “Todavía no sabemos exactamente cómo llegó allí. Pero el filamento se extiende unos 1.600 años luz por debajo del plano de la Vía Láctea”. Como resultado, la radiación del hidrógeno, que tiene una longitud de onda de 21 centímetros, se destaca claramente sobre el fondo, haciendo visible el filamento.

“Las observaciones también nos permitieron determinar la velocidad del gas hidrógeno”, explica Henrik Beuther. Es coautor del estudio y dirige el programa de observación THOR (The HI/OH/Recombination line survey of the Milky Way) en MPIA, en el que se basan los datos. "Esto nos permitió demostrar que las velocidades a lo largo del filamento apenas difieren". Por lo tanto, es de hecho una estructura coherente.

Su velocidad media está determinada principalmente por la rotación del disco de la Vía Láctea. “Con esta información y un nuevo método para analizar datos, logramos determinar el tamaño y la distancia del filamento”, dice Sümeyye Surim, coautora y ex astrónoma de MPIA que ahora trabaja en la Universidad de Viena. "Tiene unos 3.900 años luz de largo y 130 años luz de ancho". A una distancia de unos 55.000 años luz, se encuentra al otro lado de la Vía Láctea. Por el contrario, las nubes de gas molecular más grandes conocidas normalmente se extienden "solo" unos 800 años luz de diámetro.

El hidrógeno se encuentra en el universo en varios estados. Los astrónomos lo encuentran en forma de átomos y moléculas, en los que se unen dos átomos. Solo el gas molecular se condensa en nubes relativamente compactas, que desarrollan regiones heladas donde finalmente emergen nuevas estrellas. “Pero aún se desconoce en gran medida cómo ocurre exactamente la transición del hidrógeno atómico al molecular. Eso hace que la oportunidad de estudiar este filamento extraordinariamente largo sea más emocionante”.

"El hidrógeno es la sustancia clave para formar nuevas estrellas", explican los científicos. "Aunque es el elemento químico más común en el universo, sigue abierta la interrogante de cómo este gas se acumula para convertirse en nubes, de las que, a su vez, se forman las estrellas", detallaron.

En una inspección más cercana, el equipo notó que el gas converge en algunos puntos a lo largo del filamento. Concluyen que el gas de hidrógeno se acumula en esos lugares y se condensa en grandes nubes. Los investigadores también sospechan que esos son los ambientes donde el gas atómico cambia gradualmente a una forma molecular.

En datos publicados anteriormente, encontraron evidencia de que Maggie contenía hidrógeno molecular en una fracción de masa de alrededor del 8%. Es posible que estemos viendo una región en la Vía Láctea donde se produce la materia prima inmediata para nuevas estrellas. Por lo tanto, nuevas estrellas podrían formarse aquí en un futuro lejano. “Sin embargo, quedan muchas preguntas sin respuesta”, señala Syed. "Datos adicionales, que esperamos nos den más pistas sobre la fracción de gas molecular, ya están esperando ser analizados" añadió.

"Las galaxias son sistemas dinámicos complejos y es difícil obtener nuevas pistas", expresó Soler en una entrevista dada a los medios de comunicación. "Los arqueólogos reconstruyen las civilizaciones a partir de las ruinas de ciudades. Los paleontólogos reconstruyeron antiguos ecosistemas a partir de huesos de dinosaurios. Nosotros reconstruimos la historia de la Vía Láctea utilizando las nubes de hidrógeno", concluyó  el investigador.

 

Fuente: https://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia-filamento-hidrogeno-3900-anos-luz-emerge-via-lactea-20220107115255.html

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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