Esta es la simulación más realista del agujero negro del centro de nuestra galaxia

Hemos visto muchas veces agujeros negros. Los hemos visto en el cine y en incontables ilustraciones, pero ninguna de esas imágenes era real. Tan solo eran aproximaciones artísticas a un fenómeno astronómico tan extraño, remoto y masivo que nunca habíamos podido fotografiarlo. Ahora no solo tenemos fotografías, también un video que muestran estos objetos espaciales devorando todo a su alrededor.

 

Hace apenas unos meses que obtuvimos la primera imagen realista de Sagitario A*, el monstruoso agujero negro supermasivo en el centro de nuestra propia galaxia. Un equipo de investigadores ha reunido esa observación y todos los datos disponibles para generar una simulación lo más realista posible.

El primero en imaginar lo imposible, la singularidad espacio-temporal que hoy conocemos como agujeros negros fue Albert Einstein en 1955. Desde entonces hemos estudiado estos fenómenos indirectamente, a través de diferentes tipos de mediciones de constantes presentes en el cosmos.

El centro de la Vía Láctea se localizó por primera vez hace 104 años; poco más de una década después, se descubrieron las ondas de radio que emanaban del núcleo de la galaxia, pero los científicos tardaron medio siglo en identificarlo. La imagen de hoy confirma que Sagitario A* es de hecho un agujero negro supermasivo, como habíamos supuesto, a diferencia de alguna otra fuente de radio brillante.

“Nuestra conclusión es que la teoría de Einstein aún se mantiene firme. Ahora tenemos la evidencia más convincente hasta la fecha de que el objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia es un agujero negro”, dijo Mariafelicia de Laurentis, astrofísica de la Universidad de Nápoles Federico II en Italia, durante una conferencia de prensa el jueves por la mañana. “Estos entornos nos ofrecen la oportunidad única de extraer datos para ver dónde y cómo falla la teoría de Einstein. Si lo hace, transformará nuestra comprensión de la gravedad y las propiedades del espacio y el tiempo”.

Otra conclusión fue la tasa de acreción: cuánto consume el agujero negro. La colaboración descubrió que este agujero negro básicamente se muere de hambre. “Si tuvieras la misma dieta que Sagitario A* escalada a tu masa, comerías un grano de arroz cada millón de años”, dijo Sara Issaoun, becaria Einstein Fellow de la NASA en el Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian.

El EHT se basa en una técnica llamada interferometría de muy larga línea de base que utiliza las diferencias en el tiempo que tarda la luz de una fuente en llegar a cada telescopio de un grupo para realizar observaciones precisas de esas fuentes.

Los agujeros negros como el del centro de la Vía Láctea son fuentes muy potentes de ondas de radio, lo que los convierte en objetivos fantásticos para radiotelescopios como los que componen el EHT.

El gas alrededor del agujero negro se arremolina a velocidades muy altas, lo que hace que el objeto sea complicado de fotografiar. Obtener las imágenes compuestas fue cómo obtener una “imagen clara de un niño corriendo por la noche”, dijo José L. Gómez, líder del grupo VLBI y astrofísico del Instituto de Astrofísica de Andalucía en España, en la conferencia de prensa. “Puedes imaginar lo locos que nos ha vuelto durante muchos años”.

Siguiendo con las investigaciones, y gracias a una simulación se ha conseguido un video que muestra a las nubes de polvo y material estelar que se van iluminando a medida que el agujero las devora. Este modelo es el resultado de varios años de trabajo y ha sido creado por los astrofísicos Lena Murchikova, Chris White, y Sean Ressler.

Murchikova y sus colegas han estudiado las débiles fluctuaciones de luz provenientes de Sagittarius A para simular cómo se mueve el gas alrededor de su gigantesco horizonte de sucesos. El resultado de esta simulación es toda una sorpresa porque revela que el disco de acreción alrededor del agujero negro no es un disco en realidad, y que el material que va devorando proviene de estrellas situadas mucho más lejos de lo esperado.

Aún queda mucho por averiguar de los agujeros negros, pero a medida que avanza la tecnología, somos capaces de obtener más y más datos de estos misteriosos fenómenos cósmicos. Recientemente, por ejemplo, lograron estimar cómo sonaría el agujero negro supermasivo del cúmulo de Perseo gracias a un procedimiento denominado sonificación.

El Event Horizon Telescope (EHT) es un consorcio de radiotelescopios de todo el mundo. Al combinar las observaciones de estos telescopios, el equipo puede ver agujeros negros, regiones del espacio-tiempo con una gravedad tan intensa que ni siquiera la luz puede escapar de ellos.

Elaboración propia

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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