Encuentran nuevos planetas similares a la Tierra

Los humanos hemos soñado con viajar por el espacio durante toda nuestra historia. Una vez conseguido, descubrimos que el cosmos contiene una multitud de exoplanetas, la mayoría no se parecen a la Tierra, pero hay unos pocos que sí.

 

Antes de entrar en materia, debemos dejar claro qué es un exoplaneta (Si quieres más información te invito a que leas mi libro Exoplanetas: Vida en Otros Mundos disponible aquí) Se llama «exoplaneta» a aquellos planetas que orbitan alrededor de otras estrellas. Es el caso de la Tierra, al igual que los demás 7 planetas del Sistema Solar.

Su nombre suele derivarse de la estrella sobre la que orbitan, aunque también puede deberse a su descubridor o la tecnología empleada para ello, entre otras. Se llamen como se llamen, su existencia ha dejado de ser contenido de ficción para convertirse en una realidad.

Los exoplanetas son difíciles de detectar, ya que se encuentran a millones de años luz, por lo que no se emplea un telescopio tradicional, sino se buscan «estrellas tambaleantes» que no orbitan perfectamente, sino con pequeños saltitos. Así podemos deducir que poseen una órbita y mediante las variaciones de esta órbita, confirmar su existencia.

Un grupo de astrónomos anunció recientemente que encontraron ocho nuevos planetas que orbitan sus estrellas a la distancia suficiente, como para tener agua líquida en su superficie, estos son planetas similares a la tierra.

El hallazgo duplicó el número de planetas pequeños (de menos de dos veces el diámetro de la Tierra) que, se cree, están en la zona habitable de sus respectivas estrellas madre. De estos ocho, hay dos que el equipo identificó como los exoplanetas más similares a la Tierra conocidos hasta la fecha.

Los más parecidos a la tierra son Kepler-438b y Kepler-442b. Ambos orbitan alrededor de estrellas enanas rojas que son más pequeñas y más frías que nuestro Sol.

El equipo de científicos utilizó un programa informático llamado Blender para determinar la probabilidad estadística de ser un planeta similar a la Tierra. Este programa fue desarrollado por Torres y su colega Francois Fressin, y se usa en el superordenador Pléyades en el Centro de Investigación Ames de la NASA.

Tras el análisis BLENDER, el equipo pasó otro año recabando observaciones subsecuentes en forma de espectroscopía de alta resolución, imágenes de óptica adaptativa e interferometría de moteado para caracterizar los sistemas a fondo.

Estas observaciones de seguimiento también revelaron que cuatro de los planetas recién validados están en sistemas estelares múltiples. Sin embargo, las estrellas compañeras son distantes y no ejercen una influencia significativa en los planetas.

Al igual que con muchos descubrimientos de Kepler, los planetas recién descubiertos son lo suficientemente distantes para hacer observaciones adicionales más detalladas. Kepler-438b se encuentra a 470 años luz de la Tierra, mientras Kepler-442b, aún más lejano, está a 1,100 años luz de distancia.

Kepler-438b recibe alrededor de 40% más luz que la Tierra. (En comparación, Venus obtiene el doble de radiación solar que la Tierra). Consecuentemente, el equipo calcula que tiene una probabilidad del 70% de estar en la zona habitable de su estrella.

Kepler-442b obtiene aproximadamente dos tercios de la luz que le llega a la Tierra. Los científicos estiman en 97% su probabilidad de estar en la zona habitable.

Existen otros exoplanetas también muy parecidos a la tierra, son: Gliese 667CC que se encuentra a 22 años luz de la Tierra y posee un tamaño aproximadamente 4.5 mayor al de ésta. Es un planeta muy esperanzador para los científicos puesto que, aunque sólo órbita durante 28 días (la Tierra lo hace durante 365), posiblemente sea habitable. Gira en torno a una enana roja gélida, por lo que es más fría que la Tierra, y es esto lo que la convierte en potencialmente habitable.

Próxima Centauri B Es el exoplaneta más cercano a la Tierra, ya que «solo» se encuentra a cuatro años luz, sin embargo, las esperanzas de que sea habitable se difuminan al descubrir que está expuesto a una radiación ultravioleta extremadamente fuerte que mataría cualquier tipo de vida.

En la lista también se encuentra TRAPPIST-1E, este planeta fue descubierto en 2017 y en él recaen parte de las oportunidades para un éxodo planetario. TRAPPIST-1e toma su nombre del sistema solar al que pertenece, el TRAPPIST-1, de los que se diferencia por su núcleo de hierro. Su núcleo está conformado por hierro y ronda entre los 50% y 78% del radio, similar al 55% de la tierra. Esto es vital, ya que un planeta necesita de un núcleo resistente para albergar vida parecida a la Tierra.

Antes de estas observaciones, los dos planetas más parecidos a la Tierra que se conocían eran Kepler-186f, el cual es 1.1 veces el tamaño de la Tierra y recibe 32% más luz, y Kepler-62f, cuyo tamaño es 1.4 veces el de la Tierra y obtiene 41% más luz.

Referencia:

NATIONAL GEOGRAPHIC. 2022. Los planetas parecidos a la Tierra. (Press Release)

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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