¿Cómo son los asteroides marcianos y lunares?

Los asteroides, con su composición y formas variopintas, nos fascinan. Casi todos son irregulares y están llenos de cráteres de impacto. Solo algunos de los más grandes poseen gravedad suficiente para adoptar forma esférica.

 

Recordemos que el asteroide es un cuerpo rocoso o metálico de tamaño superior al meteoroide y de forma irregular que orbita alrededor del Sol o de alguna otra fuente de gravedad del espacio. De hecho, se cree que son material resultante de la formación o la destrucción de estrellas y planetas. El meteorito, sin embargo, es aquella roca espacial que atraviesa la atmósfera y alcanza la Tierra y que puede provenir de un asteroide o de un cometa. Su formación puede tener diversos orígenes. Unos son restos de la formación o la destrucción de objetos astronómicos más grandes, como estrellas, satélites o planetas. Otros pueden ser pedazos de asteroides, como los que abundan en el cinturón de asteroides del sistema solar, o fragmentos desprendidos de un cometa.

La mayoría de los meteoritos que hemos hallado en la Tierra provienen de asteroides hechos añicos, aunque algunos de ellos proceden de Marte o la Luna. También se cree que ciertos fragmentos muy pequeños provienen de Mercurio o Venus, aunque todavía no se ha podido comprobar al 100%.

Los NEAs (Near Earth Asteroids) son asteroides con órbitas que los conducen incómodamente cerca de la Tierra de manera ocasional. Ahora bien, entre los 27 000 NEAs conocidos, se han encontrado cinco objetos que son cuasi-satélites de la Tierra y hasta hay estudios que sugieren que uno de ellos podría ser un pedazo de nuestra Luna.

La mayor parte de los NEAs provienen del cinturón de asteroides y fueron lanzados hacia el sistema solar interior por la inmensa gravedad de Júpiter. Casi todos los asteroides de esta región son material «sobrante» que no se unió a ningún otro cuerpo celeste durante la formación del sistema solar, así que no es de extrañar que la mayoría de los NEAs tengan características parecidas a ellos.

Hoy por hoy, los científicos se ayudan de técnicas avanzadas para conocer de dónde proceden. Gracias a observaciones fotográficas de caídas de meteoritos calculan órbitas y son capaces de proyectar sus trayectos a la inversa, es decir de la Tierra al cinturón de asteroides. Además, pueden comparar las propiedades de composición de los meteoritos con las diferentes clases de asteroides. Incluso se puede averiguar la edad de los meteoritos.

Algunos meteoritos son fáciles de identificar, especialmente las condritas primitivas, pues tienen un aspecto muy diferente del de cualquier roca de origen terrestre. Otros, en cambio, y particularmente las acondritas, se originaron por el mismo tipo de procesos ígneos que tienen lugar en la Tierra, y pueden ser difíciles de reconocer.

Si la composición de un meteorito se parece a las rocas que los astronautas trajeron de la Luna durante la misión Apolo, es probable que sea lunar. Gracias a la misión Dawn de la NASA sabemos que una clase de meteoritos llamados "howardite-eucrite-diogenite" (HED) provino del mundo similar a un planeta Vesta en el cinturón de asteroides.

El WA 7034, un meteorito de 320 gramos encontrado hace unos años en el desierto de Marruecos, no se parece a ninguna otra roca que se haya analizado en la Tierra. Se ha demostrado que corresponde a un trozo de corteza marciana de 4 400 millones de años 4,4 mil millones años.

Cuando los científicos comenzaron a analizar el meteorito en 2011, sabían que tenían algo especial. Su composición química confirmó que era un náufrago de Marte, pero era diferente a cualquier meteorito marciano que se haya encontrado. Antes, todas las rocas marcianas encontradas en la Tierra fueron clasificados como meteoritos SNC (shergottitas, nakhlitas o chassignitas). Son principalmente rocas ígneas de material volcánico enfriado.

Meteorito belleza negra
Belleza Negra

Pero Belleza Negra es una mezcla de diferentes tipos de rocas soldadas entre sí en una matriz basáltica. Contiene componentes sedimentarios que coinciden con la composición química de las rocas analizadas por los rovers de Marte. Los científicos llegaron a la conclusión de que es un pedazo de corteza marciana, la primera muestra encontrada en la Tierra.

También existen los conocidos como asteroides “dobles”, cada vez más frecuentes. Los asteroides dobles se forman cuando dos asteroides de tamaño similar se han ido acercando suavemente y ahora orbitan uno alrededor del otro, en ocasiones hasta tocándose, a lo largo de una trayectoria común alrededor del Sol.

Hasta el momento, se han encontrado más de 50 000 meteoritos en la Tierra, según la NASA. Y se cree que el 99,8% proviene de asteroides. El resto se sospecha que procede de Marte y la Luna. Los más de 60 meteoritos marcianos conocidos se desprendieron de Marte por impactos de otros meteoritos. Todas son rocas ígneas cristalizadas a partir de magma. Por su parte, los casi 80 meteoritos procedentes de la luna son similares en mineralogía y composición a las rocas lunares de la misión Apolo. 

Elaboración propia

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

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