¿Cómo se ve una estrella fugaz desde arriba?

Una estrella fugaz es un "nombre común, aunque inexacto, para un meteorito", o una roca espacial que choca con la atmósfera de la Tierra.

 

Estamos acostumbrados a ver las estrellas fugaces desde la superficie de la Tierra. En tales casos, la estela a modo de lanza luminosa que surca un sector del firmamento la vemos desde abajo. Lo mismo ocurre con la amplia mayoría de las fotografías que se toman del fenómeno.

Una estrella fugaz es un "nombre común, aunque inexacto, para un meteorito", o una roca espacial que choca con la atmósfera de la Tierra, indica Edwin Charles Krupp, astrónomo y director del Observatorio Griffith en Los Ángeles.

Hace unos días se publicó una llamativa fotografía, tomada desde el espacio, concretamente desde la Estación Espacial Internacional (ISS). donde se aprecia la brillante estela de una estrella fugaz descendiendo por la atmósfera terrestre. La estela está por debajo del punto de observación en vez de por encima.

Las estrellas fugaces son la manifestación visual de piedrecitas que se desprendieron de asteroides, cometas u otros astros y ahora se queman por el intenso calor generado por el roce con la atmósfera cuando caen a través de ella hacia la superficie de nuestro planeta.

Típicamente, estos pequeños objetos se destruyen durante su descenso y no se produce ningún impacto contra la superficie. Los objetos o partes de ellos que resisten lo suficiente como para no desintegrarse en la atmósfera y colisionar contra la superficie reciben el nombre de meteoritos. Gran parte de este material proviene del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.

Los meteoritos que se llaman estrellas fugaces aparecen como "un destello de luz" para los observadores del cielo, explica Krupp. "Esta luz es el rastro visible de gases en la atmósfera superior de la Tierra, que son calentados hasta la incandescencia por el paso a alta velocidad de un meteoroide, o partícula meteórica, que intercepta nuestro planeta".

Durante su travesía por el espacio, estos trocitos, por regla general de asteroides o de cometas, suelen viajar en “flujos” que siguen un trazado orbital del cual a veces puede deducirse la órbita del astro del que se desprendieron. Un punto de su órbita lleva periódicamente a tales conjuntos de “escombros” a pasar cerca de la Tierra y por eso se generan lluvias de estrellas fugaces en épocas concretas del año.

"Los meteoros ocurren todo el tiempo en la Tierra, pero solo se ven de noche", comenta Krupp. La mayoría de los escombros extraterrestres que chocan con la atmósfera son "muy pequeños, típicamente del tamaño de un grano de arena", agrega.

La cantidad de meteoros visibles a simple vista bajo un cielo oscuro en un período de 24 horas en toda la Tierra se estima en 25 millones, según un informe de la Universidad de Oregón. Sin embargo, también se interceptan muchas partículas más pequeñas que son demasiado débiles para ser detectadas a simple vista, detalló Krupp.

Hay momentos a lo largo del año en los que es más probable que las personas vean estrellas fugaces. Las lluvias de meteoritos, que ocurren cuando la Tierra pasa anualmente a través del "anillo persistente de escombros arrojados por un cometa", brindan a los observadores de estrellas una oportunidad mucho mayor de ver una gran cantidad de estrellas fugaces.

Estos eventos se pueden predecir al día, gracias a la confiabilidad de la órbita de la Tierra alrededor del sol. Por ejemplo, la lluvia de meteoros de las Perseidas, que a menudo alcanza su punto máximo en agosto, puede arrojar a la Tierra hasta 50 a 100 meteoros visibles por hora.

La estrella fugaz de la foto pertenece a la lluvia de las Perseidas. Los escombros que dan lugar a Las Perseidas se desprendieron del cometa Swift-Tuttle.

Estrella fugaz desde arriba
Los escombros que dan lugar a Las Perseidas se desprendieron del cometa Swift-Tuttle.

Para ver una estrella fugaz, desde donde habitamos la mayoría de los humanos, es decir, desde la tierra, es importante encontrar una ubicación con cielo oscuro. Estos sitios tienen niveles muy bajos de contaminación lumínica y permiten vistas ininterrumpidas del cielo nocturno.

Desde 2001, el programa de conservación International Dark Sky Places, dirigido por la International Dark-Sky Association (IDSA), ha alentado a las comunidades a "preservar los sitios oscuros a través de políticas de iluminación responsable y educación pública". La IDSA también dicta si un sitio puede llamarse oficialmente "cielo oscuro" y, hasta la fecha, ha otorgado a 195 áreas en todo el mundo el estatus de cielo oscuro.

Ciertos lugares tienen el estado de "cielo oscuro de nivel dorado", que es la calificación más alta posible de IDSA. Algunas de las mejores áreas incluyen el Parque Nacional de Northumberland, en Inglaterra, el parque de cielo oscuro de nivel dorado más grande de Europa; la Reserva de Cielo Oscuro de Idaho Central, la primera reserva de cielo oscuro de nivel dorado en los Estados Unidos; y el Desierto de Atacama en Chile, que contiene el Observatorio La Silla, hogar de algunos de los telescopios más poderosos del mundo.

Desafortunadamente, y en gran parte, debido a la actividad humana, los cielos prístinamente oscuros son cada vez más difíciles de encontrar.

Elaboración propia

 

 

Doctor Fisión

Doctor Fision

Divulgador científico especialista en física y astrofísica, y apasionado de la ciencia en general. Autor del bestseller "El Universo Explicado" y de "La Nueva Carrera Espacial". Tiene más de 3 millones de seguidores en redes sociales.

Continúa leyendo