¿Son eficaces las ruedas de reconocimiento?

En las ruedas de reconocimiento bien preparadas, el aspecto de todos los sujetos debería ceñirse a la descripción que dio el testigo del sospechoso.

Rueda de reconocimiento

La Ley de Enjuiciamiento Criminal española permite la celebración de ruedas de reconocimiento para despejar las dudas sobre la identificación de la persona acusada de cometer un delito. Sin embargo, los expertos en Psicología del testimonio, una disciplina en la que se intenta determinar la credibilidad de las declaraciones, dan una serie de recomendaciones para evitar sesgos y asegurar la imparcialidad de este recurso. El objetivo es conseguir que el sospechoso tenga la misma probabilidad de ser elegido que los demás componentes de la rueda, basándose únicamente en su apariencia. Para el investigador Antonio Manzanero, uno de los referentes en este campo, es preciso que esta contenga un número suficiente de miembros –de este modo, hay menos probabilidades de señalar a un inocente por azar– y que el sospechoso no sea diferente del resto de los sujetos.

Si no estás seguro, mejor no elijas

Para lograrlo, se recomienda que la rueda esté integrada por personas que se ajusten a la descripción que el testigo dio en su momento. En cuanto al número de componentes, lo ideal es que se encuentre entre diez y doce. En todo caso, no debería ser menor de seis. También se aconseja que estos vayan apareciendo de uno en uno y no todos a la vez, para que el testigo evalúe el parecido de cada uno de ellos con la imagen mental que tiene del sospechoso, y no con el que tengan todos entre sí.

Las instrucciones que se le dan al testigo antes de la rueda son muy importantes. Lo adecuado es que se le informe correctamente del proceso y advertirle de que es posible que el sospechoso no se encuentre en la rueda. De lo contrario, la persona tenderá a elegir siempre a uno de ellos, aunque no esté totalmente segura de acertar.

Por un pelo

No obstante, las modernas técnicas de identificación permiten determinar la identidad de un desconocido a partir de una simple prueba de ADN del pelo de la persona en cuestión. Eso sí, para que los resultados sean fiables, el material genético no debe haberse degradado, lo que puede suceder con el paso del tiempo o si ha estado expuesto a las inclemencias meteorológicas.

Prueba de ADN

Pues bien, un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, en EE. UU., ha desarrollado una nueva estrategia que promete ser más eficaz. La idea es analizar algunas proteínas presentes en el cabello, ya que, como aseguran, estas también presentan variaciones características en cada individuo y resultan más estables que el ADN.

Para demostrarlo, examinaron muestras de pelo pertenecientes a seis personas que murieron hace unos 250 años. De este modo, lograron determinar que los marcadores proteínicos susceptibles de análisis se encontraban en perfecto estado. Según indican, con entre noventa y cien de ellos sería posible distinguir a una persona entre toda la población mundial.

Imagen: iStock / Julie Russell - LLNL

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