¿Qué es la clismafilia?

Se trata de una parafilia relacionada con el sistema urinario y digestivo (como la urofilia o la cropfilia).

La sexualidad humana es increíblemente diversa. Sin embargo, los psiquiatras clasifican los intereses sexuales inusuales como "parafilias". Tener una parafilia no es necesariamente un signo de un trastorno mental, ya lo hemos comentado en alguna que otra ocasión, a menos que cause angustia a una persona o dañe a otras.

En este caso concreto, la Klismafilia o clismafilia consiste en recibir lavativas (menos común es ejercer de maestro de la ceremonia), mientras se practican relaciones sexuales (con penetración) o ciertos juegos eróticos.

 

La práctica de esta extravagante parafilia va acompañada con formas fetichistas mediante el uso o empleo de perillas, cánulas u otros utensilios de estimulación sexual anal. Se trata de una práctica que entraña cierto peligro, ya que la introducción a presión de un líquido en una zona tan sensible del organismo como es el recto puede traer consecuencias nada positivas para el que lo recibe.

 

Las personas que padecen clismafilia no obtienen el placer sexual a través del mantenimiento de una relación sexual común, sino que es condición sine qua non recibir un enema para sentir placer o excitarse. En casos extremos, los clismafílicos suelen fingir ante los médicos para recibir estos enemas o incluso llegar a autolesionarse con idéntico objetivo.

 

La etimología de la palabra procede del griego: “klister” que significa enema y “philía”, amor.

 

La clismafilia es una parafilia especializada, reconocida en los libros de texto de psicología, que describe la práctica de obtener la excitación sexual y la gratificación del uso de enemas como hemos comentado (es decir, la limpieza del canal colónico mediante duchas vaginales anales).

Los enemas pueden producir sensaciones placenteras o sexuales en individuos susceptibles a través de la estimulación anal, de sensaciones internas inusuales relacionadas con la dilatación del colon, o mediante la estimulación de contracciones musculares abdominales rítmicas que se transmiten a las estructuras genitales y producen sensaciones relacionadas con el sexo. Algunas personas reciben un placer extremo de la práctica, incluso hasta el punto de poder llegar al orgasmo, el sumun del placer.

Esta parafilia puede practicarse de forma individual o con una pareja del sexo opuesto o del mismo sexo. Los factores psicológicos que conllevan involucrar a una pareja sexual en esta parafilia o la preparación para el procedimiento en sí mismo, también pueden proporcionar estimulación sexual para el clismafílico.


Aunque se practica en una variedad de relaciones heterosexuales y homosexuales, las referencias a la clismafilia en la literatura parecen estar vinculadas a individuos con interés en actividades sadomasoquistas. Con menos frecuencia, algunas personas también obtienen placer sexual al administrar enemas a otras personas.


Los enemas causan distensión mecánica del recto que luego estimula las terminaciones nerviosas que irrigan los órganos pélvicos (es decir, estimulan los receptores de estiramiento rectal).


Es una parafilia rara, aunque abundan los informes de casos anecdóticos en la literatura. La mayoría de las parafilias son patrones de comportamiento duraderos de por vida, mientras que algunas pueden ser de naturaleza transitoria. Por ejemplo, se dio el caso de un hombre de 66 años que comenzó a sentir excitación sexual durante un enema que se le administró por motivos médicos y luego comenzó a usar enemas de manera regular por sí mismo y también con su pareja para la gratificación sexual.

 

También te puede interesar:
Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

También te puede interesar:

Continúa leyendo