¿Se puede detener un huracán?

Desde los años sesenta, los científicos buscan la forma de mitigar la fuerza de estas monstruosas tormentas. Hugh Willoughby, del Centro de Investigación de Huracanes de Miami, propuso verter aceite en la zona del océano donde se está engendrando un huracán. La marea negra evitaría la evaporación de agua y la formación de las bandas espirales de lluvia que lo acompañan. En 2002, Willoughby probó sin éxito su propuesta.

También se ha sugerido el envío de aviones hasta el huracán para ahogarlo con un producto superabsorbente. Este extraería la humedad de las nubes y debilitaría a la criatura. En este sentido, la empresa Dyn-O-Mat, de Florida, ha desarrollado Dyn-O-Gel, un polvo biodegradable que absorbe el agua y se transforma en gel. Los técnicos creen que si se vertiera en un huracán, el polvo secaría sus nubes y el gel resultante caería al mar como goterones de blandiblú. Al estar frío, bajaría además la temperatura de las aguas que avivan la tormenta. Pero se estima que para frenar un huracán harían falta 400 aviones que vertiesen miles de toneladas de Dyn-O-Gel por hora.

 

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS