¿Se puede corregir el ojo miope sin necesidad de cirugía?

A decir verdad, los mayores éxitos en la corrección de la miopía se logran mediante la queratotomía radial, la queratomileusis in situ, el láser escímer y otras técnicas quirúrgicas. Ahora bien, existe la posibilidad de recurrir a otros tratamientos no invasivos, como es la ortoqueratología.

También conocida como orto-K, esta técnica se basa en una serie de lentillas semirrígidas y permeables al oxígeno que actúan a modo de faja y modifican progresivamente la excesiva curvatura de la córnea.

Colocadas mientras el paciente duerme, las lentes de contacto se van sustituyendo de forma sucesiva para obtener la curvatura corneal deseada y reducir las dioptrías.


Postriormente, se adaptan unas lentillas llamadas retenedoras, cuya función es impedir que el ojo adquiera la forma primitiva. Éstas también se usan durante la noche o bien durante seis horas seguidas a la semana. Quienes practican la orto-K aseguran que los límites de corrección en el caso de la miopía son de nueve dioptrías, de tres en el astigmatismo y de dos en la hipermetropía.

Continúa leyendo

COMENTARIOS