¿Se puede congelar el cerebro?

¿Te suena ese dolor repentino y punzante en la frente cuando bebes rápidamente una bebida fría? Se llamaba 'congelación cerebral'.

Probablemente nos resulte difícil creer que algo tan sabroso como un helado o tu bebida fría favorita puedan ser sustancias inductoras de dolor, pero disfrutar de esas primeras cucharadas de una bebida helada o un helado demasiado rápido podría provocar un dolor repentino y punzante en la frente, conocido como "congelación cerebral".


El dolor de la congelación cerebral puede comenzar a los pocos segundos de estar expuesto a temperaturas frías, y la intensidad del dolor se eleva muy rápidamente, apenas en unos segundos.

 

 

¿Por qué sucede?



La congelación cerebral, también llamada "dolor de cabeza por helado", se conoce en términos médicos como un "dolor de cabeza por estímulo frío". Es un fenómeno común que afecta a personas de todas las edades, pero los médicos no están muy seguros de por qué sucede.

Para este tipo de dolor de cabeza, el desencadenante principal es cualquier tipo de exposición a una temperatura significativamente baja; es decir, no solo es causado por un desencadenante interno, como comer helado demasiado rápido; también puede ser causado por causante externo, como salir al exterior sin gorro en un día frío o sumergirse en un lago o piscina muy fría.

 

La congelación cerebral puede empezar cuando una sustancia muy fría ( comida o aire, por ejemplo) golpea el techo de la boca o la parte posterior de la garganta y estimula los vasos sanguíneos y los nervios en estas áreas sensibles a la temperatura.

Un pequeño estudio presentado en 2012 encontró que el aumento repentino en el flujo sanguíneo y el aumento resultante en el tamaño de la arteria cerebral anterior, un vaso sanguíneo ubicado en el centro del cerebro detrás de los ojos, puede ser responsable del dolor por congelación cerebral.

 

El estudio encontró que cuando la congelación del cerebro de los pacientes terminaba, la arteria se contraía y reducía el flujo sanguíneo, lo que probablemente causaba que el dolor desapareciera. Los investigadores dijeron que sospechan que un aumento de la presión dentro del cráneo, provocado por el aumento del flujo sanguíneo a la cabeza, es lo que causa el dolor.

Otra posible explicación para la congelación cerebral es que una sensación de frío activa un nervio importante en la cabeza y la cara, conocido como nervio trigémino. Una vez que el nervio trigémino se activa, los vasos sanguíneos que se encuentran dentro de la cabeza se contraen momentáneamente y luego se dilatan o ensanchan rápidamente, lo que produce una sensación repentina de dolor.

 

Cuando se elimina el estímulo frío, los vasos sanguíneos vuelven a su tamaño normal y el dolor tiende a desaparecer. A pesar de este nombre tan llamativo, la "congelación cerebral" no causa daño permanente y supone ninguna amenaza para la vida.

¿Cuáles son los síntomas?



Según un artículo publicado en The British Medical Journal, el inicio del dolor de cabeza llega a los 30-60 segundos de la exposición al frío. Se produce un intenso y punzante dolor en la frente y en la sienes, pero es un dolor que desaparece en unos pocos segundos -o unos pocos minutos- desde que hace su aparición.

 

Este dolor es más intenso en la frente pero puede extenderse a las sienes y a la parte posterior de la cabeza. Hay personas que sienten un dolor punzante o doloroso y otras pueden percibirlo como un dolor palpitante o pulsátil. Son las personas con migrañas las más propensas a la congelación cerebral y a este dolor pulsátil asociado.



¿Cómo podemos prevenirlo?



No hay necesidad de tratarlo, pero si eres propenso a este inofensivo dolor de cabeza, la mejor manera de prevenirlo es reducir la velocidad a la que consumimos alimentos y bebidas frías o congeladas y mantener las sustancias más gélidas lejos del paladar superior.

 

Referencia: Changes in brain's blood flow could cause 'brain freeze' . American Physiological Society (APS) 2012 / Ice cream headache BMJ 1997; 314 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.314.7091.1364 (Published 10 May 1997) Cite this as: BMJ 1997;314:1364

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

Continúa leyendo