¿Los burros son burros?

A pesar de las apariencias, los borricos, Equus asinus, son tan inteligentes como los demás équidos. Su resistencia a realizar diversas tareas puede ser interpretada más bien como un signo de independencia y terquedad que de torpeza. Al fin y al cabo, hacen frente en la naturaleza a los mismos retos que sus primos, los caballos, y la capacidad cerebral de ambos es similar en relación con su tamaño corporal.

En algunas circunstancias, sin embargo, los asnos se comportan de un modo más inteligente que los caballos: estos son propensos a sufrir ataques de pánico y echan a correr en estampida, lo que puede resultar peligroso. Los burros son más flemáticos y analizan detenidamente la situación hasta decidir la respuesta más adecuada. Además, han desarrollado una estrecha relación con los seres humanos y pueden hasta leer sus estados de ánimo en su expresión.






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