¿Hay olores que acortan la vida?

¿Hay olores que acortan la vida?
Estudios recientes en organismos modelo (moscas, ratones...) y en humanos han revelado que las experiencias sensoriales pueden tener un impacto importante en cuestiones de salud, en el desarrollo atlético y en el ritmo envejecimiento. En concreto se ha confirmado que los gusanos y las moscas de la fruta que son incapaces de oler o saborear viven más tiempo.

Usando genética molecular, investigadores estadounidenses de las universidades de Michigan y Houston han tratado de averiguar a qué se debe. Y han conseguido demostrar que el olor que más altera la fisiología y afecta a la longevidad es el del dióxido de carbono (CO2). Según una serie de experimentos, las moscas genéticamente modificadas que han perdido la capacidad de oler el CO2 viven más que aquellas con capacidades olfativas normales. Además, son más resistentes al estrés. "Estamos trabajando duro para entender cómo la percepción sensorial afecta a la salud", explica Scott Pletcher, responsable del estudio. "De algún modo hay un grupo de neuronas cuyo principal cometido es detectar el CO2 que son capaces de provocar cambios que aceleran el envejecimiento". El reto ahora es entender cómo.

 

Etiquetas: curiosidadesenvejecimiento

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Estudios recientes en organismos modelo (moscas, ratones...) y en humanos han revelado que las experiencias sensoriales pueden tener un impacto importante en cuestiones de salud, en el desarrollo atlético y en el ritmo envejecimiento. En concreto se ha confirmado que los gusanos y las moscas de la fruta que son incapaces de oler o saborear viven más tiempo.

Usando genética molecular, investigadores estadounidenses de las universidades de Michigan y Houston han tratado de averiguar a qué se debe. Y han conseguido demostrar que el olor que más altera la fisiología y afecta a la longevidad es el del dióxido de carbono (CO2). Según una serie de experimentos, las moscas genéticamente modificadas que han perdido la capacidad de oler el CO2 viven más que aquellas con capacidades olfativas normales. Además, son más resistentes al estrés. "Estamos trabajando duro para entender cómo la percepción sensorial afecta a la salud", explica Scott Pletcher, responsable del estudio. "De algún modo hay un grupo de neuronas cuyo principal cometido es detectar el CO2 que son capaces de provocar cambios que aceleran el envejecimiento". El reto ahora es entender cómo.

 

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