¿Existen los imanes humanos?

Eso parecería a la vista de esta sorprendente imagen en la que Aurel Raileanu, un fisioterapeuta rumano, parece atraer la vajilla con los ?poderes magnéticos? de su piel. La explicación la encontró Christopher French, un profesor de psicología de la Universidad de Londres que, tras someter a Raileanu a una batería de pruebas, detectó que los polvos de talco impedían el fenómeno. Según French, la superadherencia de su piel se debe a la gran cantidad de sebo -una sustancia lubricante- que producen sus glándulas.



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