¿Cómo se localizan las aguas subterráneas?

Dejando a un lado el método pseudocientífico del zahorí, la prospección de acuíferos se basa en el estudio de los aspectos geológicos y geofísicos del subsuelo. Entre los primeros, se determina qué tipo de rocas conforman la región -si son porosas o impermeables-, cómo están distribuidas y si hay fracturas o zonas de carga y descarga hidráulica. Los cambios en las características geofísicas de las rocas según su profundidad también dan pistas sobre la presencia de agua. Se mide, por ejemplo, la resistividad -la dificultad de conducir la electricidad- y la influencia de la orografía o la composición del terreno sobre la gravedad en superficie o sobre un campo magnético aplicado artificialmente.

 

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