¿Cómo actuar frente a un ataque epiléptico?

Las personas con epilepsia experimentan convulsiones recurrentes. Qué hacer en caso de que estemos presentes.

Ser testigo de un ataque epiléptico puede ser realmente aterrador. Pero hemos de saber que la mayoría de las convulsiones no representan una emergencia; se detienen por sí mismas sin efectos secundarios permanentes.

No hay mucho que puedas hacer para detener una convulsión una vez que ha dado comienzo, pero hay una serie de pasos simples que podemos llevar a cabo para proteger a alguien de posibles daños durante una convulsión. Vale la pena conocer algunos de los primeros auxilios básicos, y saber cuándo es el momento de llamar al teléfono de emergencias.

 

Tipos de convulsiones, grados de peligro



Como ya hemos visto, algunos ataques son más peligrosos que otros. Hay dos tipos principales: las crisis generalizadas y las crisis parciales que también se llaman crisis epilépticas focales.

Las convulsiones de inicio focal o parciales se inician en una sola parte del cerebro. El brazo puede empezar a moverse o la cara comenzar a temblar. Y aunque el paciente esté despierto y consciente, no puede controlarlo. Es incapaz. Puede parecer que se aleja o no mira nada a medida que la convulsión se vuelve compleja. Después, puede que no recuerde nada.

Las convulsiones generalizadas involucran múltiples áreas del cerebro a la vez. Los afectados rara vez son conscientes de lo que está sucediendo. El tipo más conocido de crisis pertenece a este grupo: la crisis tónico-clónica generalizada (anteriormente conocida como convulsión de gran mal). Presenciarlo es aterrador y, en este caso, sí puede representar una alarma.

 

 

Tienen una secuencia establecida de eventos:

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El paciente puede dejar de responder. No responde si le llamas, no reaccionará si agitas una mano delante de su cara o similar. Puede colapsar de repente.
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Sus músculos se tensan y se pone rígido como una tabla. Esta es la fase tónica. Dura unos segundos.
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A continuación, una serie de movimientos bruscos convulsionan su cuerpo. Esta es la fase clónica. Puede durar unos segundos o varios minutos.
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Con el tiempo, la sacudida se detiene y el paciente recupera la conciencia. Puede estar confundido o desorientado por un período corto de tiempo.

Cualquier crisis o ataque generalizado puede ser peligroso porque el paciente no es consciente de su entorno y no puede protegerse de los daños. Los movimientos incontrolados durante una convulsión tónico-clónica generalizada aumentan las posibilidades de lesión y pueden conducir a una visita indeseada a la sala de urgencias.

 

Primeros auxilios



Ante todo es cuestión de
tomar una serie de precauciones. Es más probable necesitemos estos primeros auxilios para una convulsión tónico-clónica generalizada que para una crisis epiléptica focal.

 

Esto es lo que podemos hacer:

-Mantener a otras personas fuera del alcance del paciente
-Retirar los objetos duros o afilados del alcance del paciente
-No tratar de sostener al paciente o de detener sus movimientos.
-Colocar al paciente de lado, para ayudar a mantener despejadas las vías respiratorias.
-Mirar la hora de inicio del ataque, para medir su duración.
-No poner nada en su boca. Al contrario de la creencia popular, no puedes tragarte la lengua durante una convulsión o ataque, pero si pones un objeto en la boca del paciente, este podría dañar sus dientes.

Las convulsiones más leves, como breves sacudidas de brazos o piernas, no son emergencias. Pero debes alejar suavemente al paciente de todo lo que pueda suponer una amenaza para su vida. Es posible que se encuentre en un estado parecido al sonambulismo, donde el tráfico o las escaleras representan un peligro de muerte. Además,
no olvides que cualquier actividad relacionada con un ataque epiléptico debe ser puesto en conocimiento de su médico.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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