Frases célebres de Jacinto Benavente
Jacinto Benavente y Martínez (1866 - 1954) fue un dramaturgo español que inició una profunda renovación en el teatro en castellano.
Jacinto Benavente y Martínez (1866 - 1954) fue un dramaturgo español que inició una profunda renovación en el teatro en castellano. Debido a la época que le vio crecer, se vio obligado a decantarse por obras de gran éxito en vez de literatura más exigente, minoritaria y comprometida, que sin duda pasaría de largo por la escena española.
Así, su obra, que es muy extensa, se basó en la introducción de referentes europeos y modernos, dentro de esa revolución teatral que él deseaba afrontar. Tanto es así que en sus obras se respira la influencia de autores como Oscar Wilde, Bernard Shaw o Maurice Maeterlinck en la variedad y perfección de los recursos de escena, así como la sátira social que presenta, así como sus dinámicos y vivos diálogos.
Ingresó en la Real Academia Española en 1912 y fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura 1922, no exento de polémica. Su obra más representativa, dentro de sus más de 170 obras en las que navega entre casi todos los géneros teatrales: tragedia, comedia, drama, sainete, es “Los intereses creados” (1907), aunque nos dejó otras increíbles obras como “Gente conocida” (1896), “La comida de las fieras” (1898), “La noche del sábado” (1903), “La malquerida” (1913) o “La novia de nieve” (1934).
Os dejamos con algunas de sus frases más célebres:
“Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa”.
“Bienaventurados nuestros imitadores porque de ellos serán nuestros defectos”.
“La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande”.
“Una idea fija siempre parece una gran idea, no por ser grande, sino porque llena todo un cerebro”.
“El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece”.
“Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia”.
“Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlo”.
“La alegría de hacer bien está en sembrar, no en recoger”.
“Perdonar supone siempre un poco de olvido, un poco de desprecio y un mucho de comodidad”.
“En cada niño nace la humanidad”.
"El que está celoso, nunca está celoso de lo que ve, con lo que imagina es suficiente".
"Lo más parecido a la mentira es el silencio, cuando se calla lo que no se quiere decir".
"En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo".
"Ser feliz es cuestión de práctica".
"Para comprender el dolor no hay inteligencia como el dolor mismo".
"Nada fortifica tanto las almas como el silencio; que es como una oración íntima en que ofrecemos a Dios nuestras tristezas".
"A los amigos no se les debe pedir nunca nada. Es el único medio de conservarlos. El dinero se les pide a los enemigos. Es el modo, también, de conservarlos".
"Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón".