Viaje al pasado con Peugeot y su VLV

La electrificación no es una invención del presente, la firma del león lanzó su primer modelo cero emisiones en 1941. Se llamaba Peugeot VLV y ofrecía 80 kilómetros de autonomía.

El Peugeot 208 se alzó como el ganador al premio del Coche del Año en Europa, frente a rivales como el Tesla Model 3 o el Porsche Taycan. Su amplia gama de motorizaciones ha sido una de las razones de su elección por parte del jurado especializado, junto con el éxito comercial del modelo y su atrevido diseño. El Peugeot e-208 está equipado con las tecnologías más avanzadas del Grupo PSA, manteniendo el aura premium y sofisticada que caracteriza a la marca del león. La electrificación es el camino a seguir por el sector de la automoción, de eso ya no cabe duda, y todos los fabricantes se han volcado en el desarrollo de modelos híbridos, híbridos enchufables o 100% eléctricos. A pesar de las prisas, la propulsión eléctrica no es cosa del presente, Peugeot lanzó su primer modelo cero emisiones en 1941. El Peugeot LVL era un mini-cabriolet de dos plazas que se ideó a causa de la escasez de combustible durante la Segunda Guerra Mundial.

Peugeot fue la primera firma en fabricar un modelo 100% eléctrico pero su crisis a combatir era bien distinta a la actual. Si en 1941 el combustible era el problema, ahora lo es el cambio climático y sus consecuencias desastrosas para el planeta. La escasez de este líquido era temporal pero la emergencia climática no tiene vuelta atrás, no sin un cambio en el consumo y en la energía que mueve este mundo. Los gobiernos, estimulados por una sociedad más consciente y responsable, han puesto sus medidas sobre la mesa. Europa es, con diferencia, el continente más implicado en esta lucha. Es más, la legislación, aplicada desde este 2020, comportará multas millonarias para los fabricantes de automóvil, un sector especialmente perseguido estos días. Puede que conocer la historia de algunos pioneros nos ayude a comprender que un futuro limpio es posible

Un viaje al pasado

El Peugeot VLV era un modelo biplaza descapotable, con un techo de lona que se arrugaba en la zona posterior del vehículo y podía desmontarse. Su fabricación se realizaba en tiempos donde las materias primas eran complicadas de obtener, de ahí su pequeño tamaño. Medía 2,67 metros de largo por 1,21 m de ancho y 1,27 m de alto y el detalle del techo cabrio era una solución ideal para reducir peso. Nadie olvidará marzo de 2020, cuando la población española tuvo que encerrarse en sus casas para evitar la propagación del coronavirus. Curiosamente, ese fue el mes en el que finalizó el proyecto LVL en 1941, cuando la sociedad europea se encontraba inmersa en otra guerra muy distinta.

El uso de la gasolina estaba controlado por las fuerzas armadas. De ese momento histórico surgieron alternativas como el diésel o el coche eléctrico que hoy nos atañe. Como podéis ver en las imágenes, las ruedas posteriores estaban muy juntas entre sí, apenas había 33 centímetros de distancia entre ellas. El motor eléctrico Safi enviaba su energía a este eje trasero, dejando el hueco frontal para colocar las cuatro  baterías de ácido-plomo de 12 voltios. Estos módulos generaban una potencia de hasta 3,5 CV y podías recargar la batería en cualquier enchufe convencional, proceso que tardaba unas 10 horas.

Sencillo pero todo un éxito

El proyecto VLV debía ser rápido, económico y fácil de conducir. Por ese motivo, el peso era crucial. La incorporación de las baterías añadía 160 kilogramos al vehículo, que daba un dato total en báscula de 348 kilogramos. ¿Os imagináis un coche tan liviano hoy en día? Obviamente, no contaba con los sistemas de ayuda ni el equipamiento de confort del que presume el nuevo Peugeot e-208. Eso sí, su autonomía de hasta 80 kilómetros no estaba nada mal. Recordamos que los primeros eléctricos de la era moderna no ofrecían mucho más recorrido.

El motor en sí tan solo tenía 1 kW de potencia (1,3 CV) pero, gracias a una función boost que se activaba manualmente, podía alcanzar esos 3,5 CV en momentos puntuales. Su velocidad punta habitual era de 30 km/h, pero utilizando ese sistema llegaba a los 36 km/h. Como era una modelo eléctrico, no necesitaba una transmisión pero sí una palanca para poder ir marcha atrás o hacia delante.

La guerra pudo con él

Los estragos de la Guerra Mundial paralizaban su línea de producción constantemente. Esos parones, sumados a la falta de materia prima para su fabricación, redujeron la posibilidad de lanzar todos los Peugeot LVL reservados. Se lograron construir 377 unidades hasta que las autoridades del régimen de Vichy prohibieron su producción en 1943.

Eso sí, el LVL, no es la única incursión de Peugeot en el mundo eléctrico. En los años 70 la crisis del petróleo, derivada de la negativa de los miembros de la OPEP a exportar petróleo a los aliados, obligo a la firma del león a volver a las andadas. La marca recuperó los proyectos sobre vehículos eléctricos de serie y lanzó el Peugeot 106 eléctrico, comercializado entre 1995 y 2001.

José Manuel González Torres

José Manuel González Torres

Viviendo el motor desde la pasión. Porque el motor es belleza, es sonido, tiene aromas. Es piel, y el sabor que te deja es adictivo.

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