Renault Morphoz: el prototipo que se alarga y encoge

El prototipo Renault Morphoz es el encargado de mostrar la visión de la marca sobre la movilidad, eléctrica y autónoma, más allá del año 2025.

El año 2020 prometía ser un hervidero de novedades electrificadas en el sector de las cuatro ruedas. Muchos fabricantes habían marcado los meses del calendario en verde esperanza, el color de la naturaleza y la sostenibilidad. Lamentablemente, la transición hacia la movilidad cero emisiones se ha visto truncada por la aparición del coronavirus, que curiosamente está dando impulso y oxígeno a nuestro maltrecho planeta. El Renault Morphoz es una de las propuestas que pudimos conocer días antes del confinamiento, un prototipo eléctrico y autónomo que representa la visión de la firma sobre la movilidad personal más allá de 2025.

En marzo conocíamos otra nueva víctima (de manera figurada) de este virus: se cancelaba el Salón del Automóvil de París. Esta feria, programada del 1 al 11 de octubre, no cuenta con el apoyo de los fabricantes, que lo ven como un gasto excesivo en un año demasiado duro para sus cuentas. En el espacio ferial de la Puerta de Versalles debía darse a conocer el primer modelo eléctrico de Renault, desarrollado sobre la nueva plataforma modular CMF-EV utilizada en el prototipo Morphoz. Una arquitectura que utilizarán los modelos eléctricos de la alianza a partir de 2021.

Renault Morphoz
Renault

Un coche de Transformers

El Renault Morphoz es una hoja de ruta que debe convertirse en modelo de producción allá por 2022. Antes llegará el primer modelo 100% eléctrico de la firma, un SUV urbanita que está desarrollado sobre el Renault Zoe y que medirá unos 4,20 metros de largo. Este todocamino se inspirará en el prototipo de formas futuristas, capó elevado y llantas carenadas. Eso sí, dudamos que el modelo de producción pueda alargar o acortar la distancia entre ejes como hace el Morphoz. Es más, este concept es capaz de extraer su voladizo trasero pasando de los 4,40 metros hasta los 4,80 metros de largo.

Las modificaciones del Morphoz tienen un motivo de ser. Renault ha pensado que no es lo mismo circular por ciudad que por autopista, entorno en el que podríamos relajarnos y disfrutar de un trayecto semi- autónomo. La versión de menor longitud, llamada City, cuenta con una batería de 40 kWh de capacidad que dota de energía al motor de 110 kW (134 CV). Esta variante ofrece 400 kilómetros de autonomía, más que suficiente para el día a día. Si quisiéramos realizar un trayecto más largo, podemos dirigirnos a una estación específica donde añadirán otra batería de 50 kWh. Para poder acogerla, se alargará la carrocería unos 40 centímetros y se realizará el montaje por la parte inferior del vehículo (Travel). Con este extra contaremos con 90 kWh de capacidad y 700 kilómetros de autonomía. En su posición más alargada, el Morphoz podría alcanzar una potencia máxima de 165 kW (215 CV).

Renault Morphoz
Renault

Prototipo autónomo

La propulsión eléctrica parecía un tema de futuro hace apenas un lustro. Lo mismo sucederá con la conducción autónoma que a día de hoy se limita a unos pocos modelos y a todos los prototipos presentados. El Renault Morphoz no es indiferente a este desafío y aprovecha su modularidad para mejorar la aerodinámica y confort interior en función de la versión (City o Travel). Pese a ser un vehículo dotado con conducción autónoma, el nivel 3 no permite una independencia total del control de los mandos. De ahí que todavía conserve el volante.

El asiento del copiloto puede girarse en dirección a los asientos traseros, una posición muy típica de los prototipos pero con poco futuro para aquellos que sufran de mareos. Lo cierto es que estos modelos futuristas suelen perder gran parte de su gracia estética en el proceso de convertirse en un coche de producción. Elementos que sí podrá conservar son los retrovisores sustituidos por cámaras, una función que ya hemos visto en los modelos e-Tron de Audi o las llantas carenadas de 22 pulgadas, que mejoran la resistencia al aire.

José Manuel González Torres

José Manuel González Torres

Viviendo el motor desde la pasión. Porque el motor es belleza, es sonido, tiene aromas. Es piel, y el sabor que te deja es adictivo.

Continúa leyendo