Las motos de Peugeot cumplen 122 años

La primera motocicleta de dos ruedas del mundo la fabricó Peugeot Motocycles en 1989. También desarrolló el mítico bicilíndrico y muchas otras innovaciones.

La Revolución Industrial en Francia supuso el empuje definitivo para el fabricante siderometalúrgico Peugeot Frères. Muchos sabréis que la firma Peugeot, que ahora forma parte del Grupo PSA, empezó fabricando molinillos de café, saleros y pimenteros. A día de hoy todavía puedes adquirir su menaje para la cocina o encontrarte sus piezas en los restaurantes de medio mundo. En España, sin embargo, conocemos la marca por sus vehículos y no es para menos. El Peugeot Tipo 2 es considerado el primer coche térmico de la historia ya que el Tipo 1, fabricado en 1886, todavía circulaba gracias a un motor de vapor. No conforme con ser el creador de los propulsores que usamos a día de hoy, en 1898 desarrolló la primera motocicleta de dos ruedas del mundo. Consolidada ya como la compañía Automobiles et Cycles Peugeot, sus ingenieros utilizaron un motor Dion-Bouton para impulsar su historia hacia el estrellato.

Pronto se convirtió en una marca por si misma: Peugeot Motocyles. Una firma con más de 100 años de historia, que la convierte en la más antigua del mercado, presente en más de 70 países y con una estrategia basada en el estilo de vida emocional de las dos ruedas. Desde la aparición de su primer modelo, el desarrollo de nuevas tecnologías fue constante y en 1901 surgió el motor ZL, que supuso el descubrimiento del sistema de explosión en un propulsor.

El motor bicilíndrico

En 1905 Peugeot Motocyles lanzó su pionero motor bicilíndrico en V y con 45 grados de inclinación. Una innovación que sigue siendo esencial en el sector de las dos ruedas y que encumbró al fabricante. Al mismo tiempo, sus unidades competían en los desafíos más excitantes de la época como la primera Tourist Trophy de la Isla de Man (Reino Unido), una competición de alto riesgo que sigue llevándose a cabo y congregando a millones de aficionados. Por esas fechas, en 1914, una moto Peugeot consiguió batir el récord de velocidad al colocarse a 122,49 km/h y se llevó la victoria en el Bol d’Or en 1934 y 1952. Incluso tiene en su haber un trofeo de Moto3, conseguido por John McPhee en el Gran Premio de la República Checa de 2016.

La competición es un gran banco de pruebas para desarrollar modelos de producción. Los fundadores de Peugeot Motocycles lo sabían y, desde los inicios, exprimieron todo el conocimiento extraído de las carreras. Este funcionamiento empresarial permitió ofrecer una tecnología vanguardista en todos sus modelos, incluso los primeros P108 (1928) que tan relacionados están con la Segunda Guerra Mundial. Este modelo fue el primero en montar un bloque de 250 centímetros cúbicos y muchos se conservan en los museos dedicados a la temática bélica.

Vuelta a empezar

En 1945 Peugeot Motocycles apostó por la pequeña cilindrada (100 y 125 cc), motocicletas fáciles de mantener y de reparar. ¿Quién nos iba a decir que sería el paso previo a todas esas urbanitas que vemos en nuestras ciudades? Pero así fue. En 1953 la firma arrancó la comercialización de su primer scooter: el S55. Su diseño recuerda al de una Vespa por la parte posterior pero contaba con dos asientos individuales y una superficie plana sobre la rueda delantera, ideal para sujetar una maleta. El actual Peugeot Django rinde homenaje a este icono de la historia.

El S55, sin embargo, no es el modelo más reconocido de la marca. Ese mérito se lo lleva el famoso Peugeot 103, lanzado en 1970. Se vendieron más de 55 000 unidades de este ciclomotor de culto, todavía utilizado en las zonas rurales gallegas y que nos permitió a muchos iniciarnos en las dos ruedas. Esta sencilla pieza se convirtió en la imagen de toda una generación y fue el precursor del Peugeot Vogue, un ciclomotor de 49 cc que revivió como ave fénix en 2018. En España no tuvo éxito pero podía adquirirse por menos de mil euros.

Aparición de la tecnología

Se acercaba un nuevo milenio y la fabricación se volvía más compleja. Peugeot Motocycles apostó a caballo ganador: los scooters. En 1983 lanzó el SC/SX que, si bien ahora parece horrible, nos habríamos declarado fans en su momento. Tampoco podemos olvidar sus pinitos con la movilidad eléctrica de la mano del Scoot’Elec (1996), un ciclomotor que montaba baterías de níquel-cadmio.

La Speedfight lanzada en 1997 es todavía una de las favoritas de los jóvenes más atrevidos. Su suspensión monobrazo la convertía en un juguete de lo más ágil para las ciudades y su primera generación consiguió vender más de medio millón de unidades. El modelo tres ruedas Metropolis es considerado uno de los más tecnológicos del mercado, junto al Pulsión, lanzado el pasado 2019. Este último estrena puesto de conducción i-Connect, una interpretación del i-Cockpit utilizado en los coches.

José Manuel González Torres

José Manuel González Torres

Viviendo el motor desde la pasión. Porque el motor es belleza, es sonido, tiene aromas. Es piel, y el sabor que te deja es adictivo.

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