Vídeo de la semana

Historia del DS19 Pallas

En 1964 la firma francesa lanzó un nuevo acabado para el DS19 pensado para su clientela más lujosa y exquisita, pronto se renombró como Pallas.

El 1 de junio de 2014 DS se convertía en una marca independiente, al margen de Citroën pero dentro del grupo PSA. Esta firma francesa llegó para encarnar los valores del saber hacer francés, intrínsecos en su herencia histórica de los años 50. Estamos hablando del DS19 o tiburón, como algunos le conocen. Se trata del vehículo de vanguardia creado hace 60 años y que, todavía hoy en día, vertebra las ideas de los nuevos modelos. Ese coche consiguió ser el símbolo de la elegancia gala, formando parte del pasado de la automoción mucho más allá de las fronteras de nuestros vecinos. Por ese motivo, no está de más repasar una página muy importante de esta preciosa carrocería: el lanzamiento de la versión DS19 Pallas.

El DS19 empezó a circular en 1955, año que marcó un antes y un después en la manera de concebir preciosidades sobre ruedas. Su nombre ya daba claros síntomas de convertirse en un icono, dado que DéeSse significa Diosa en francés y es tal como se pronuncia dicho modelo. Se trataba de una oda a la aerodinámica y la simplicidad, con elegantes manecillas, formas listas y cromados los justos. Los parachoques del DS19 parecían cortar el viento, como si Flaminio Bertoni hubiera creado una lanza sobre el asfalto. Bertoni fue la mente pensante de detalles como las bisagras de la tapa del maletero, que se disimulaban en el acabado de los laterales y que incorporaron, asimismo, unos adornos en forma de flecha.

DS
DS

Llegó el restyling

Con el paso del tiempo llegó el primer reajuste de diseño del DS19. En 1962 se presentó una carrocería retocada, con un frontal más aerodinámico pero igualmente minimalista. Para proteger los paragolpes incorporaron unas gomas que apenas se veían, material que también se insertó entre la matrícula y los parachoques. Por ese entonces los clientes del DS19 ya eran reconocidos por su buen gusto y sofisticación, sobre todo tras el lanzamiento del DS Prestige en 1959. Esta edición se definió como un “lujoso modelo de viaje” y fue el primer coche en disponer de teléfono desde la línea de producción, además de una mampara de separación entre los asientos delanteros y traseros.

Con el éxito cosechado por el DS19 empezó a crecer un cierto apego hacia su personalidad vanguardista y transgresora. Fueron muchos los artistas fascinados por este modelo, que a su vez enamoraba a las familias más adineradas de Francia. Lejos de conformarse con ser adulados, los creadores de este coche presentaron un nuevo acabado pensado para los amantes de las artes plásticas y la belleza.

DS
DS

Llega el DS19 Pallas

En 1964 se presentó un nuevo acabado inspirado, o más bien para competidor, del concepto de elegancia inglés. Esta versión recibió el sobrenombre popular de Pallas en referencia a la diosa Palas Atenea de la sabiduría y el equilibrio. Este modelo se caracterizaba por las molduras finas en cromado, las gomas insertadas en los perfiles de acero inoxidable e integrados en los catadióptricos traseros y los interiores de cuero natural que cubrían toda la superficie del habitáculo, impidiendo que se viera una sola parte metálica desde dentro.

Esta variante celebró su puesta de largo en el Salón de París de 1964 y se mantuvo su producción hasta abril de 1975, convirtiéndose en el último modelo en salir de la línea de la fábrica de Quai de Javel. Los conductores, y pasajeros, cayeron rendidos ante la máxima expresión de status que comportaba tener un DS19 Pallas. Sus asientos, con respaldos más altos y reposacabezas integrados, no solo eran cómodos, sino también más lujosos. Además, encajaban a la perfección con otros elementos como las moquetas de lana de alta calidad, los acabados en acero inoxidable y las luces en el techo para iluminar el interior.

DS19
DS

También al Prestige

La última unidad de 1975 era un DS 23 Pallas, lo que demuestra la durabilidad de este acabado en el modelo. Es más, esta edición se extendió, opcionalmente, al DS Prestige, que pasó a denominarse Prestige Pallas, y a los modelos  cabriolet fabricados desde 1965. La carrocería Break no admitió nunca ese paquete, excepto el creado para la casa real belga al que le pusieron el mote de “Break de chasse” por tratarse de una petición especial.

Las mejoras del Pallas no solo fueron superficiales o estéticas, también las hubo mecánicas. Estos modelos incorporaban faros delanteros de largo alcance, llamados Boule por su forma esférica y que acabaron por convertirse en norma para el resto de versiones hasta 1967. Estamos, sin duda, en la versión más popular de DS, una firma que trata de presentar otro concepto de lujo y sobriedad a partes iguales.

Continúa leyendo