El Renault que se conecta con Google

El nuevo Renault Megane E-Tech 100% eléctrico será el encargado de estrenar la pantalla OpenR con interfaz desarrollada por Google.

La electrificación es solo uno de los desafíos que tiene la industria de la automoción. La conectividad, la conducción autónoma y la seguridad son otros puntos clave, aquellos en los que más invierten para diferenciarse respecto a sus rivales. Para aquellos que somos apasionados del motor la deriva tecnológica nos puede saber a poco, ya no es importante la potencia, las prestaciones o la deportividad de un chasis, ahora se valora más la compatibilidad con los smartphones. Comprensible, desde luego, para la gran mayoría de usuarios. En ese sentido, la asociación con gigantes tecnológicos supone un antes y un después. De eso mismo somos testigos ante el lanzamiento del nuevo Renault Megane E-Tech Electric, encargado de estrenar en primicia la pantalla con sistema OpenR Link dotada con el ecosistema de Google. Esta apuesta reduce los costes de investigación e innovación por parte del fabricante francés, que concede el sistema de infoentretenimiento a aquellos que saben.

Para el usuario final esta colaboración supondrá adentrarse en un mundo ya conocido, con una interfaz que utiliza ya en su teléfono móvil. Eso siempre y cuando no sea propietario de un Apple. Por suerte, iOS también es compatible con la pantalla central del Megane E-Tech 100% eléctrico, que mide ni más ni menos de 12 pulgadas y sigue recurriendo a la disposición vertical que ya vemos en los modelos actuales. El objetivo, conseguido, de esta unión era “proponer una solución que permitiera al cliente encontrar todo lo que necesita muy rápido y de forma muy intuitiva” comenta Marc, director de Diseño de Experiencia de Renault.

Salto a la gran pantalla

Para ofrecer un espacio conectado y moderno, los de Renault han optado por una pantalla central de gran tamaño parecida a la que encontramos en los Tesla americanos. El espacio digital está conformado por la pantalla de 12 pulgadas vertical central, colocada en una posición estratégica para ser vista sin necesidad de apartar mucho los ojos de la carretera. A esa interfaz se le une el cuadro de instrumentación de 12,3 pulgadas, de diseño sencillo e intuitivo tras un volante que ahora tiene el botón Multi-Sense de los modos de conducción.

La idea es que la introducción de la electrificación suponga también una experiencia inmersiva en su interior, estrenando las pantallas más grandes que jamás hemos visto en un Renault de producción. Además, la producción corre a cargo de Continental y su material de lauminosilicato ultrarresistente con tratamiento antirreflejos y anithuellas Eso sucede, en gran parte, gracias a la amplitud de un habitáculo más grande por la propia propulsión y la plataforma CMF-EV específica de los eléctricos del grupo Renault y la Alianza.

Renault
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Interfaz OpenR


Más allá de las dimensiones, que cada vez son más considerables en los coches, lo realmente interesante en este Megane E-TECH es la participación de Google en su ecosistema. A la increíble calidad de visualización, con una resolución HD de 267 puntos por pulgada, le sumamos la experiencia OpenR Link basada en Android OS. Esto se traduce en una utilización inspirada en la de los teléfonos móviles, teniendo en cuenta lo aprendido por los usuarios a día de hoy.

Eso no quiere decir que no sea compatible con Apple CarPlay y Android Auto, pero estos servicios de conectividad se han rediseñado para evitar tener que recurrir al teléfono. Más que nada porque la propia pantalla ya tendrá el Google Maps para la navegación, la aplicación más usada al conectar el móvil. No solo eso, este navegador se ha optimizado para la propulsión eléctrica del Megane E-Tech, de modo que nos irá planificando el itinerario apoyándose en la información del vehículo en tiempo real, proponiendo puntos de carga, el nivel de batería con el que llegaremos y el tiempo que invertiremos en esa parada, entre otros.

renault
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Confianza en los más grandes

 Google es solo un ejemplo del tipo de proveedores que se ha buscado Renault para esta nueva era de la movilidad. Los socios de la firma francesa también se dejarán notar en el área del hardware, donde cuentan con la experiencia de Qualcomm para el procesador Snapdragon Automotive Cockpit de tercera generación. Esta apuesta mejora la fluidez de la pantalla, que es siete veces más rápida a la de los modelos anteriores.

Para mejorar la experiencia hombre-máquina necesita una “inteligencia” capaz de traducir los datos en órdenes y sensaciones. De eso se encargará LG Electronics, la multinacional surcoreana que ha desarrollado, entre otras cosas, la plataforma que permite visualizar ambas pantallas para que su utilización sea más inmersiva y natural. Una serie de dotaciones tecnológicas que han acabado afectando el diseño del habitáculo del Renault Megane E-Tech, que ha adaptado la posición de los aireadores y la estética del volante a esta nueva era digital.

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