El nacimiento de Opel, una historia de éxitos

Opel es conocida como una de las firmas más importantes del sector de la automoción. Sin embargo, pocos saben que la gran marca alemana empezó siendo un pequeño fabricante de máquinas de coser.

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Podríamos decir que la historia de Opel empieza en el momento en que Adam Opel fundó en Rüsselsheim (Alemania) su fábrica de máquinas de coser, tras viajar por  Europa y quedar fascinado por ellas, el 21 de enero de 1862, es decir, hace más de 150 años. Cuatro años después, siguiendo el ejemplo de algunas fábricas británicas, pasó también a producir bicicletas, convirtiéndose en poco tiempo en el fabricante de bicicletas más grande del mundo. Mientras Adam vivió, la empresa nunca se acercó a la fabricación de automóviles, puesto que nunca le llamaron la atención. Sin embargo, cuando falleció en 1895, sus hijos (Carl, Wilhelm, Heinrich, Friedrich y Ludwig), que ya hacía años que estaban metidos en el funcionamiento de la empresa, sí que quisieron aventurarse en esta nueva rama de negocio, la del automóvil.

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Introducción en el sector del automóvil

En 1897, la empresa adquirió una de las empresas alemanas pioneras en la ingeniería de automoción, Anhaltische Motorwagenfabrik. Más tarde, firmó un contrato con un famoso diseñador y proveedor de automóviles, Friedrich Lutzmann de Dessau. De esta manera, ya estaban preparados para empezar la producción de su vehículo a  motor con patente Lutzmann. Sin embargo, el mercado no lo acogió tan bien como se esperaba, por lo que acabaron separándose del diseñador.

Ya en 1902, crearon el primer diseño propio, que presentaron en el Hamburg Motor Show. El éxito fue mucho mayor que con el anterior, pues cuatro años más tarde ya habían fabricado más de 1.000 vehículos. Durante los siguientes años,  Opel quiso acercarse a otros sectores, por lo que fabricaron el primer motor para aeronaves en 1911, encargado de propulsar un biplano Euler, además de desarrollar una bomba contra incendios motorizada, que se vendió con éxito a varios pueblos y ciudades cercanas.

Durante los siguientes años, Opel continuó creciendo, hasta convertirse en el mayor fabricante alemán de automóviles, sacando al mercado el primer motor de seis cilindros y 4,7 litros. Además, también inaugura un trazado de cemento al sur de Rüsselsheim, que resulta la primera pista permanente de carreras y pruebas de todo el país.

Democratización de las 4 ruedas

En 1924, Opel se convierte en el primer fabricante alemán en introducir una cadena de montaje. Este hecho ayudó a que el Opel 4/12 CV fuera todo un éxito, debido a que los costes de producción y, como consecuencia, el precio de mercado se abarató considerablemente. Después, en 1930, lanzan el Opel P4 y el Kadett, con importantes avances tecnológicos, como una carrocería autoportante de acero, suspensión delantera independiente, motor de cuatro tiempos con cuatro cilindros y frenos hidráulicos de tambor. La democratización de los automóviles ya había empezado en Europa.

En 1929, la empresa propiedad de la familia Opel se transformó en una sociedad por acciones, la mayoría de las cuales fueron adquiridas por el grupo norteamericano General Motors. De esta manera, la industria alemana fue prácticamente incorporada a un completo que operaba a escala mundial. A partir de entonces, Opel fue creciendo, beneficiándose de las experiencias técnicas y de organización de General Motors y ganando cada vez más aceptación tanto en el mercado nacional como internacional.

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