El Austral se esconde de manera llamativa

Queda muy poco para conocer al Renault Austral, el próximo SUV de la firma del rombo.

Las novedades del sector de la automoción son muchas, y todas ellas requieren de un rodaje previo para la comprobación de su dinamismo en carretera. Para mejorar el apartado mecánico es necesario poner a circular los futuros lanzamientos pero hacerlo supone el riesgo de ser visto, más hoy en día que todos tenemos una cámara en nuestro teléfono móvil. Para esos momentos previos de desarrollo se inventó el llamado camuflaje, que no deja de ser una decoración artística que disimula las líneas del coche y evita que podamos conocer sus formas definitivas antes de tiempo. Hasta ahora todos estos camuflajes eran muy parecidos, pero Renault ha querido ir un paso más allá con un estilo único del que hemos hablado con François, actual Director de diseño de la firma y encargado de escondernos el nuevo Renault Austral.

De la próxima novedad de la firma francesa solo conocemos el nombre y, ligeramente, la zona posterior con los grupos ópticos afilados al más puro estilo Mégane E-Tech Electric. Es lógico que, si circulas con un coche desconocido hasta la fecha, cualquiera pueda hacer una foto y mandarla a revistas especializadas o colgarla en sus redes sociales. Este tipo de fotos paparazzi se les llama «spyshots» (fotos espías) y suelen ser de prototipos pillados in fraganti de rodaje por carreteras públicas o circuitos míticos como Nürburgring. Este tipo de modelos están recubiertos de adhesivos psicodélicos en blanco y negro, algo que retrasa su revelación oficial y permite a la marca controlar el mensaje.

Un camuflaje bonito

Este tipo de decoraciones son bastante feas a la vista, más aún vistas en un coche. Deforman las líneas y reducen a la mínima expresión elementos de diseño que luego pasan a ser claves: entradas de aire del frontal, formas del techo y de la zaga e incluso los propios faros. Es imposible detectar una arista correctamente, algo que afea al producto y que querían evolucionar desde Renault. Tal como nos explica François: “Al trabajar en su camuflaje, queríamos convertir las últimas fases de prueba de Nuevo Renault Austral en un momento clave del dispositivo de revelación oficial y al mismo tiempo que acompañara la nueva identidad visual de la marca”.

Ya lo vimos en las fases previas del Renault Mégane E-Tech Electric, que se movía orgulloso por las calles francesas con un diseño de camuflaje moderno e incluso atractivo. Se trataba de ocultar con belleza, creando así cierta expectación y proponiendo una especie de “pre-reveal” o pre-lanzamiento. Tal como vemos en las imágenes, este camuflaje gráfico y desconcertante, cumple con el objetivo de disimular pero lo hace con cierta elegancia.

Austral
Renault

El Dazzle

Para los que somos periodistas del motor, el arte se nos asemeja parecido a lo que sentimos por los coches. Para el Austral, François ha optado por una decoración geométrica llamada Dazzle o razzle dazzle, que se utilizaba en la primera Guerra Mundial en los buques anglosajones. Con este contraste pretendían romper la perspectiva, los reflejos y la luz para complicar la vida a los armeros enemigos.

En ese sentido, el Austral apuesta por esa combinación con un fuerte contraste en blanco y negro, algo que genera vibraciones ópticas a aquel que ve el coche en movimiento. Lejos de ser un adhesivo externo y añadido, este camuflaje se ha realizado a medida para que encaje con las partes de la carrocería mediante una maqueta 3D del Austral. De ese modo, el juego visual se adapta al relieve de soportes como el capó o las aletas traseras, sin perjudicar una imagen natural del SUV. Otro guiño estético que se ha permitido Renault en este dazzle es la superposición de elementos brillantes, algo que aporta sofisticación al coche camuflado.

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