De peregrinos con el Ami

Como homenaje al Año Xacobeo, Citroën se ha propuesto completar el Camino Francés, de más de 764 kilómetros, con el Citroën Ami.

Ami
Citroën

Los retos forman parte del ADN de Citroën, una firma conocida por sus acciones diferentes y arriesgadas. El lanzamiento del Citroën Ami levantó mucha expectación, empezando por su diseño simétrico y terminando por su propulsión cero emisiones de apenas 8,2 CV. Un motor eléctrico que le permite alcanzar los 45 km/h y, por tanto, estar considerado como cuadriciclo. Rápidamente lo posicionamos como un objeto de movilidad ideal para las ciudades europeas, en pleno proceso de transición, pero en Francia son vehículos utilizados para el transporte entre pueblos pequeños. Esa idea abrió la mente del equipo de comunicación de la firma del chevron en España, que quería rendir homenaje al Año Xacobeo de una forma especial: recorriendo el Camino de Santiago a bordo de su Citroën Ami.

La propuesta era, cuanto menos, diferente. Pronto nos apuntamos a uno de los tramos que quedaban libres y es que, pese al ajetreo de la vuelta al cole, los periodistas hemos completado todas las plazas de este proyecto, que no son pocas. La elección de la firma fue la del Camino Francés, que son más de 754 kilómetros desde Rocesvalles hasta la Plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela. Desde Muy Interesante nos agenciamos el tramo de Astorga al Acebo de San Miguel, pasando por el icónico puerto de Foncebadón y su cruz de hierro. Al ritmo del Citroën Ami, y por las carreteras que tomaría cualquier peregrino ciclista, nos llevó cerca de dos horas y media.

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Citroën

Un camino distinto

Fueron 38 kilómetros de paz, excepto por el ruido que se cuela dentro de la cabina al ser un modelo muy ajustado en costes. Nunca me había planteado realizar el Camino de Santiago, y mucho menos motorizado, así que me senté tras el volante del Ami, diré la llave y me hice a la idea de pasar unas horas en calma. La idea no está nada mal, y más si caemos en la cuenta que 2021 y 2022 son años Xacobeos, algo que no se repetía desde 1938 y que teníamos que aprovechar como fuera. Los peregrinos que adelantaba al lento paso del Ami, solo alcanza los 45 km/h, venían de puntos muy diversos del mundo y se quedaban algo extrañados a mi paso.

Alguno incluso se acercó en una parada para fotos. ¿Qué es esto? Preguntaba. Un objeto de movilidad, eléctrico, que puede conducirse con la licencia AM y que alcanza los 75 kilómetros de autonomía. Un recorrido que tiene que ser plano para obtener ese resultado, dado que con las cuestas y curvas del puerto de Foncebadón se quedaron en poco más de 50 kilómetros.

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No pasarás inadvertido

Cuando realizamos la prueba del Citroën Ami ya caímos en la cuenta de su gracia. Los peatones de Madrid se quedaban sorprendidos a nuestro paso, igual que los caminantes de Astorga al Acebo. Su diseño es único, de eso no cabe duda. El ahorro en los costes de fabricación ha dado como resultado una caja minúscula de 2,41 metros de largo que es completamente simétrica. No sabes si viene o si va, si está de frente o de culo, y eso llama mucho la atención.

La puerta del conductor se abre a la inversa, lo que se llama puerta suicida, y da paso a un habitáculo extremadamente amplio y biplaza. Los asientos son duros y el del copiloto está ligeramente retrasado para dejar espacio en las piernas, suficiente para colocar una maleta de mano y una bolsa colgada del tirador. Tras el asiento del conductor también queda un hueco para guardar una bolsa, y los módulos del salpicadero son intercambiables cuál mueble de Ikea.

Acabamos nuestra etapa más relajados que tras las vacaciones, y con unas vistas de infarto. El pueblo nos abre sus puertas y un albergue nos cede su enchufe del baño para cargar el Ami, que con apenas 3 horas consigue completar la batería de 5,5 kWh. La magia del camino nos ha hecho ver otra faceta de este objeto de movilidad, disponible desde 19,99 euros al mes con una entrada de 3 521 euros y 1 600 euros de ayuda en el Plan MOVES III. Hace poco asistimos a la presentación de su primo, el Opel Rocks-e.

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