John Le Carré, el espía que quería ser escritor

El maestro de las novelas de espionaje y autor de ‘El espía que surgió del frío’ falleció el 12 de diciembre de 2020 a causa de una neumonía.

Sus protagonistas no eran elegantes, encantadores y sofisticados. Sus novelas sobrepasaban en muchos sentidos el concepto de aventura y tensión. John Le Carré escribía historias complejas, oscuras, asfixiantes, poliédricas y afiladas. Convertía a un pobre diablo en el ser más fascinante con el que uno podía intercambiar información secreta en algún hotelucho de Nairobi o tras un gran muro en el Berlín de la Guerra Fría. Era un maestro del espionaje y un genio de la escritura.

David John Moore Cornwell, su verdadero nombre, nació el 19 de octubre de 1931 en la ciudad de Poole, al suroeste de Inglaterra. Según sus propias memorias, su padre era uno de esos tipos con mucha labia y poca vergüenza que hizo de su infancia una constante montaña rusa llena de altibajos. David estudió en diversos colegios privados y acabó ingresando en Oxford, donde su pasión por la literatura le llevó a estudiar alemán en los años de posguerra (algo que muchos veían con recelo). Cornwell pasó una época enseñando Francés y Latín en Eton pero en 1959 pasó a trabajar para la Oficina de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, más concretamente para el MI6, su servicio secreto.

Puede que Cornwell nunca pidiera un Martini agitado, no removido, o que su coche no tuviera un lanzacohetes en los faros delanteros; fue enviado a Alemania Occidental y trabajó como oficinista hasta 1964. Fue en este tiempo, utilizando como base sus experiencias y sobre todo la increíble cantidad de información que tenía a mano, cuando comenzó a escribir sus novelas. La primera que le publicaron (esta vez como John Le Carré) fue Llamada para un muerto (1961), en la que introduce al mítico personaje de George Smiley y planta la semilla para sus futuros trabajos. El éxito le llegaría sin embargo con El espía que surgió del frio (1963), con la que vendió millones de copias y que le permitió dejar su trabajo y dedicarse exclusivamente a la escritura. Otros títulos destacables de John Le Carré serían La chica del tambor (1983), La casa Rusia (1989), El sastre de Panamá (1996) o El jardinero fiel (2001).

John Le Carré
John Le Carré. Imagen: Getty Images

 

Aunque se le suele meter en el mismo saco que a otros escritores como Ian Fleming o Graham Greene, las diferencias que encontramos entre ellos y Le Carré son notables. Esta afirmación puede resultar obvia dado que cada escritor tiene su estilo y su voz propia, pero es habitual ver comparativas entre ellos debido a que los tres se especializaron en el subgénero de novelas de espionaje. Los textos de John Le Carré son reconocidos como elementos de renovación dentro de este tipo de obras y esto se debe en gran parte a dos factores: la riquísima ambientación y proximidad a la realidad que su conocimiento del mundo del espionaje le concedían y a su ruptura de los estándares del subgénero. Las tramas y los personajes de Le Carré poseen un increíble valor humano y se mueven por una compleja escala de grises que los hace sencillos a primera vista pero muy atrayentes una vez se conocen un poco. En sus novelas, además de historias de espías, también había sitio para hablar de política, corrupción, crimen organizado o ambición.

John Le Carré falleció el 12 de diciembre de 2020 a causa de una enfermedad pulmonar que venía arrastrando desde hacía tiempo.

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