Ian Fleming, el hombre que creó a 007

El escritor y periodista británico fue miembro del servicio secreto británico durante la Segunda Guerra Mundial y utilizó sus experiencias para escribir las novelas de James Bond.

Con sonrisa de rompecorazones y una vida que se pierde entre la realidad y el mito, Ian Fleming cambió el mundo de la literatura, el cine y el espionaje hasta hacerlo tal y como lo conocemos actualmente. El escritor y periodista británico es el padre del mejor y más letal espía de todos los tiempos: Bond, James Bond.

Proveniente de una familia adinerada, Ian Fleming pasó su infancia en escuelas y colegios privados en los que recibió una educación muy estricta, según la costumbre de la época. Tras terminar sus estudios en la Real Academia Militar de Sandhurst, se marchó a Munich para cursar sus estudios universitarios en Lenguas Modernas. Trabajó como redactor para la agencia de noticias Reuters, además de actuar como publicista y agente de la bolsa en Londres. No fue hasta 1939 cuando John Godrey, oficial de la Armada británica, le reclutó para trabajar en el servicio de inteligencia naval de la Royal Navy.

Serían las vivencias y el ambiente en el que se movió durante este tiempo lo que le inspirarían para crear al agente 007, un espía con una vida de glamour, mujeres, alcohol y aventuras muy similar a la que tuvo el propio Fleming. Su primera novela fue ‘Casino Royale’ (1953) y llegaría a escribir otra docena más de libros que narran las misiones de este agente del servicio secreto. Además, Fleming tendría una prolífica carrera como autor de relatos cortos y cuentos infantiles entre los que se destaca ‘Chitty Chitty Bang Bang’.

La fama de Ian Fleming llegaría a su punto más alto tras el éxito de la primera película producida por Eon Productions sobre su mítico personaje, ‘007 contra el Doctor No’, en 1962. Ian Fleming moriría por un fallo cardiaco en 1964, cuando solo se habían estrenado dos películas de una franquicia que ya ha superado la veintena de títulos.

Con sonrisa de rompecorazones y una vida que se pierde entre la realidad y el mito, Ian Fleming cambió el mundo de la literatura, el cine y el espionaje hasta hacerlo tal y como lo conocemos actualmente. El escritor y periodista británico es el padre del mejor y más letal espía de todos los tiempos: Bond, James Bond.
Proveniente de una familia adinerada, Ian Fleming pasó su infancia en escuelas y colegios privados en los que recibió una educación muy estricta según la costumbre de la época. Tras terminar sus estudios en la Real Academia Militar de Sandhurst, se marchó a Munich para cursar sus estudios universitarios en Lenguas Modernas. Trabajó como redactor para la agencia de noticias Reuters, además de actuar como publicista y agente de la bolsa en Londres. No fue hasta 1939 cuando John Godrey, oficial de la Armada británica, le reclutó para trabajar en el servicio de inteligencia naval de la Royal Navy.
Serían las vivencias y el ambiente en el que se movió durante este tiempo lo que le inspirarían para crear al agente 007, un espía con una vida de glamour, mujeres, alcohol y aventuras muy similar a la que tuvo el propio Fleming. Su primera novela fue ‘Casino Royale’ (1953) y llegaría a escribir otra docena más de libros que narran las misiones de este agente del servicio secreto. Además, Fleming tendría una prolífica carrera como autor de relatos cortos y cuentos infantiles entre los que se destaca ‘Chitty Chitty Bang Bang’.
La fama de Ian Fleming llegaría a su punto más alto tras el éxito de la primera película producida por Eon Productions sobre su mítico personaje, ‘007 contra el Doctor No’, en 1962. Ian Fleming moriría por un fallo cardiaco en 1964, cuando solo se habían estrenado dos películas de una franquicia que ya ha superado la veintena de títulos.

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