El valor de la artesanía

Celebramos el 75 aniversario de Flor de Esgueva, maestros queseros de la elaboración artesanal, con tres mujeres creadoras. Paula Babiano –repostera–, María Vega –ceramista– e Isabel Valdecasas –pintora– nos hablan sobre el tiempo en sus oficios y su receta secreta para el éxito.

Queso Flor de Esgueva
Flor de Esgueva

Cuántas veces nos detenemos y pensamos, "necesito tiempo". Tiempo para hacer, para crear, para disfrutar. Los días devoran nuestro tiempo, nos atrapan, lo dejamos pasar... O quizá no. Hablamos con tres mujeres que han hecho del tiempo un aliado y de su afición un oficio. Como Flor de Esgueva, un queso de sabor inimitable que se elabora desde hace cinco generaciones por sus maestros queseros con tiempo y cuidado, y que las ha reunido para hablar de la receta del éxito. 

Isabel Valdecasas
Isabel Valdecasas

Isabel Valdecasas

Estudió Historia del Arte en la Universidad de Sevilla y tiene un máster en artes decorativas en Christie's. Sus obras abstractas, realizadas con pinturas y texturas que trabaja con sus manos, se encuentran en colecciones de Londres, Ámsterdam, Nueva York o Madrid. 

El tiempo está en sus manos

"Para mí el tiempo es un lujo. Todo el mundo lo tiene, pero lo importante es cómo lo empleas, cómo lo disfrutas y qué haces con él", declara la pintora Isabel Valdecasas. "El tiempo en mi proceso creativo varía mucho, ya que hay veces que tengo una idea y la pongo en práctica enseguida, y otras en las que le doy muchas vueltas", añade. Para Paula Babiano, fundadora de la repostería Balbisiana, "es un bien muy preciado y escaso, que ahora valoro más que nunca porque tengo muy poco, algo que en cierta forma me ha ayudado a establecer prioridades". En su trabajo diario el proceso creativo también requiere gran parte de su tiempo: "Para mí es muy importante, ya que además de elaborar un dulce, hay que invertirlo en tener ideas y en inventar cosas diferentes para sorprender a nuestros clientes", declara. "En el día a día, muchas veces es escaso y las ideas surgen los fines de semana o antes de dormir, que es cuando estoy más relajada". Pero el tiempo también es "historia, herencia y algo que forja tu personalidad", según María Vega, dueña del Atelier de Mery. Asegura que pasa muchas horas en el taller, donde disfruta de todo el proceso creativo: "Hacer cerámica me relaja muchísimo, para mí es una manera de meditar. El contacto de las manos con el barro es algo muy terapéutico", afirma. 

Balbisiana
Paula Babiano

Balbisiana

Paula Babiano dejo el despacho de abogados donde trabajaba para montar su propio obrador, donde trabaja día a día con sus manos creando obras únicas de repostería. Lleva haciéndolo desde que era pequeña y con este negocio cumplió su sueño.

Lo artesanal es único

Flor de Esgueva cumple 75 años gracias a su carácter artesanal y a la dedicación que ponen en cada uno de sus productos. Y es que, el valor de lo artesano y hecho a mano está en auge y nuestras invitadas están convencidas de que aún irá a más. "Lo veo en todos los sectores", afirma Babiano. "Se nota muchísimo cuando un producto está hecho a mano y no por una máquina. Es más valioso porque siempre nos hace sentir especiales. Al final, no es lo mismo una pieza que hace una persona para ti, a mano, con su proceso, su tiempo y dedicación, que algo que es un número más", añade. Para Valdecasas, "cada vez más gente empieza a apreciar las cosas que se han hecho despacio, con cariño y con tiempo. Se había perdido mucho, era una pena, pero ahora la artesanía tiene más importancia. Cuando alguien trabaja con las manos le pone el alma y eso se nota en el resultado final", asegura. Este auge de los oficios artesanos permite que las personas puedan disfrutar de piezas que son exclusivas y auténticas. "Yo busco que cada persona se sienta única cuando lleve mis joyas o utilice una de mis vajillas", explica Vega. 

María Vega
María Vega

El Atelier de Mery

María Vega de Seoane convirtió el garaje de su casa en su taller. En constante evolución, cada día trabaja con sus manos nuevas técnicas. Asegura que "la cerámica me ha dado la vida" y que en ella ha encontrado algo sanador y divertido.

La receta del éxito

Como el proceso de elaboración del queso de Flor de Esgueva, que se realiza con maestría de forma manual, la artesanía está muy presente en la vida de estas tres mujeres, que un día se dieron cuenta de que su felicidad pasaba por desempeñar un oficio con el que disfrutasen. "La receta del éxito es levantarte todos los días con ilusión e ir a trabajar a un proyecto que has creado tú desde cero", puntualiza la ceramista.