Un extraño alfabeto creado de cero da pistas sobre la evolución de la escritura

Se trata del silabario vai, una escritura poco habitual de un idioma de Liberia que ha brindado nuevos conocimientos sobre cómo evolucionan los idiomas escritos.

La República de Liberia es un país situado en la costa oeste de África, rodeado por Sierra Leona, Costa de Marfil y Guinea. Aunque su lengua oficial es el inglés, se hablan alrededor de treinta lenguas indígenas, entre las que está el vai. Un nuevo estudio sobre el silabario vai nos permite conocer la evolución de otros modos de escritura.

“La escritura vai de Liberia fue creada desde cero sobre 1834 por ocho hombres completamente analfabetos que escribían con tinta hechas de bayas trituradas”, dice el antropólogo lingüista Piers Kelly, de la Universidad de Nueva Inglaterra, Australia.

Los investigadores no saben exactamente cómo la escritura, algo tan común en la actualidad, pudo llegar a convertirse en una necesidad. Este estudio puede dar pistas sobre este relativo misterio. “Debido a su aislamiento y a la forma en que ha continuado desarrollándose hasta el presente, pensamos que puede contarnos algo importante sobre cómo evoluciona la escritura en periodos cortos de tiempo”.

A día de hoy sabemos que la invención de la escritura se produjo en algún momento hace 5000 años en el Oriente Medio y, desde entonces, ha sido reinventada en numerosas ocasiones. Todavía en la actualidad se están creando nuevos sistemas de escritura, como en Nigeria o Senegal. Incluso se piensa que los primeros sistemas de escritura fueron creados por pequeños grupos de personas dentro de una sola generación, igual que la escritura Vai. Sin embargo, a medida que avanzaban de generación en generación, el equipo de investigación sugiere que estos sistemas se simplificaron con el tiempo.

“Hay una famosa hipótesis de que las letras evolucionaron de imágenes a signos abstractos”, recuerda Kelly. Por ejemplo, “la icónica cabeza de buey de los jeroglíficos egipcios se transformó en el aleph fenicio y, finalmente, en la letra A romana”.

“Pero también hay muchas formas de letras abstractas en la escritura temprana. Hemos predicho, sin embargo, que los signos comenzaron siendo relativamente complejos para convertirse luego en más simples a través de las nuevas generaciones de escritores y lectores”, apunta Kelly.

Los ocho creadores de la escritura de vai se propusieron diseñar símbolos para cada una de las sílabas de su idioma, inspiradas en un sueño. Eligieron símbolos que representaban entidades físicas reales, como una mujer embarazada, agua o balas. A continuación un maestro ya alfabetizada lo enseñó de manera informal y lo transmitió a un aprendiz. Debía ser todo un desafío aprenderse las 200 letras. Todavía se usa hoy para enseñar el lenguaje escrito y se comunican incluso mensajes sobre la salud asociados a la pandemia.

Kelly y sus colegas del Instituto Max Planck analizaron este alfabeto de 200 sílabas del pueblo Vai desde 1834 en adelante, usando archivos de varios países. En el vídeo (Science Alert) puede ver una animación de lo que pudieron observar en el caso de las siguientes tres letras vai: ꔫ 'bhi', ꗌ 'tho' y ꔱ 'fi'.

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La evolución de las letras en el alfabeto vai. Créditos: Momolu Massaquoi, 1911

Desde que nació la escritura vai hasta hoy han pasado 171 años y ha quedado patente que se ha comprimido cada vez más. Esta simplificación fue ocurriendo de generación en generación, siendo los signos de mayor complejidad los que más se simplificaron. Para nada estos cambios son aleatorios, defiende el equipo de investigación. No solo en Liberia ocurre, pues los idiomas pasan por una especie de proceso de selección natural a través de la memoria y el aprendizaje, donde las características más difíciles de recordar no sobreviven.

“La complejidad visual es útil si estás creando un nuevo sistema de escritura. Generas más pistas y mayores contrastes entre los signos, lo que ayuda a los estudiantes analfabetos. Esta complejidad luego se interpone para una lectura y reproducción eficientes, por lo que se desvanece”, dice Kelly.

A medida que las letras se volvieron menos complejas, Kelly y su equipo descubrieron que también se volvieron más uniformes. Este idioma nunca se ha adoptó para grandes masas ni producciones burocráticas, usos en los que se pensaba que reposaba la clave de la estandarización de idiomas. Por ejemplo, la estandarización de la escritura en Mesopotamia coincidió con la implementación de sistemas estatales. Aunque también es cierto que los cambios de herramientas (estiletes, plumas, etc.), la invención del papel y el uso de computadoras también ha desempeñado un papel importante en la simplificación de los idiomas.

“Sin embargo, el hecho de que el alfabeto vai continuara comprimiéndose durante el siglo XIX, en un momento en el que hubo pocos cambios en los medios de escritura, indica que los cambios en la tecnología de escritura no pueden ser la historia al completo”, señalan los investigadores.

Si bien la rapidez de evolución de este sistema de escritura parece bastante notable, los investigadores sugieren que ocurrió porque sus inventores y usuarios ya sabían de lo que es capaz la escritura, ya que conocían su uso en otras culturas. Por lo tanto, este conocimiento podría haber ayudado de algún modo al pueblo vai a optimizar rápidamente sus sistema.

A pesar de todo, existe una línea entre la simplificación excesiva y garantizar que cada símbolo siga siendo distintivo, por lo que este puede ser el motivo de que algunos de estos símbolos se aferren a su complejidad.

 

Este artículo es una adaptación de A Rare, Isolated Script Invented From Scratch Holds Clues to The Evolution of Writing, en Science Alert. El artículo original se publicó en Current Anthropology el 3 de enero de 2022, bajo el título The Predictable Evolution of Letter Shapes An Emergent Script of West Africa Recapitulates Historical Change in Writing Systems.

Eugenio Manuel Fernández Aguilar

Eugenio Manuel Fernández Aguilar

Soy físico de formación, aunque me interesan todas las disciplinas científicas. He escrito varios libros de divulgación científica y me encanta la Historia de la Ciencia.

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